Coroner – Dissonance Theory

Crítica

Treinta y dos años después de Grin (1993), un álbum que en su día descolocó a crítica y público por lo arriesgado de su propuesta, Coroner vuelven a escena con Dissonance Theory. El regreso de los suizos no es un ejercicio de nostalgia ni un intento de rentabilizar la aureola de culto que siempre ha acompañado a su nombre. Es, ante todo, una declaración de vigencia: Coroner suenan como una banda que nunca se detuvo, que ha absorbido tres décadas de cambios y que devuelve todo ese bagaje en diez canciones que respiran riesgo, técnica y oscuridad.

La producción corre a cargo de Tommy Vetterli, guitarrista y arquitecto sonoro de la banda, grabado en Suiza y con la mezcla y masterización de Jens Bogren en Fascination Street Studios. Esa combinación resulta clave: el álbum conserva la crudeza y la densidad propias del metal extremo, pero con un acabado contemporáneo y cristalino que permite apreciar la complejidad de cada arreglo. El artwork, obra de Stefan Thanneur, refuerza la idea de desasosiego e introspección que impregna la música.

El arranque con “Oxymoron” es toda una declaración de intenciones: riffs intrincados, cambios de tempo y una tensión constante que anuncia que Coroner no regresan para sonar “clásicos”, sino para sonar necesarios. “Consequence” recuerda a la precisión quirúrgica de Mental Vortex (1991), con un bajo dominante y la batería de Diego Rapacchietti desplegando recursos que añaden complejidad sin caer en el virtuosismo vacío. “Sacrificial Lamb” es pura contundencia: riffs cortantes y un groove machacón que sirve de puente entre la agresividad thrash y la oscuridad progresiva que marcó la última etapa del grupo.

La mitad del álbum muestra la faceta más experimental: “Crisium Bound” trabaja sobre una pulsación hipnótica, casi industrial, que envuelve al oyente en un ambiente opresivo; “Symmetry”, elegido como segundo single, juega con la idea de vanidad y autodestrucción, un concepto que se refleja tanto en la letra como en el carácter obsesivo de la música, con un solo de Vetterli que brilla entre lo técnico y lo visceral. En “The Law” y “Transparent Eye” encontramos un Coroner más atmosférico, con pasajes densos que podrían dialogar con el metal progresivo contemporáneo, sin perder la arista thrash que siempre ha definido a la banda.

“Trinity” y “Renewal” marcan el tramo final con fuerza renovada. “Renewal”, primer adelanto, es quizás la pieza más representativa del disco: contundente, directa, pero con un trasfondo de reinvención. El cierre con “Prolonging” cumple la función de epílogo oscuro, casi reflexivo, como si el disco quisiera dejar al oyente en un estado de suspensión, consciente de que lo vivido no es un mero regreso, sino una expansión del universo Coroner.

Lo más sorprendente de Dissonance Theory es que, tras tanto tiempo, la banda logra sonar reconocible y a la vez completamente actual. La guitarra de Vetterli mantiene ese filo único entre lo técnico y lo expresivo; Ron Broder continúa con un bajo tan sólido como inventivo y una voz que destila rabia contenida; y Diego Rapacchietti, con más de una década ya en el grupo, aporta la versatilidad rítmica que permite al trío moverse con soltura entre lo agresivo, lo atmosférico y lo progresivo.

Este no es un álbum que busque repetir éxitos pasados ni sonar complaciente. Coroner evitan el “revival” fácil y entregan un trabajo que podría haber salido perfectamente a finales de los noventa, pero que también encaja en 2025 como un disco de metal avanzado y honesto, en sintonía con bandas contemporáneas que beben de su legado sin alcanzarlo del todo. La espera ha sido larga, pero Dissonance Theory demuestra que Coroner no han perdido su capacidad de desafiar al oyente y de plantear un metal que combina inteligencia, oscuridad y músculo con una naturalidad inalcanzable para la mayoría.

Si R.I.P., Punishment for Decadence o Grin marcaron hitos en la evolución del metal extremo hacia lo progresivo, Dissonance Theory es el testamento de una banda que nunca necesitó encajar en etiquetas. Es, probablemente, uno de los regresos más sólidos y convincentes que el género ha visto en años: un álbum maduro, poderoso y arriesgado que, lejos de vivir del pasado, reclama un lugar indiscutible en el presente.

Listado de temas:

01. Oxymoron
02. Consequence
03. Sacrificial Lamb
04. Crisium Bound
05. Symmetry
06. The Law
07. Transparent Eye
08. Trinity
09. Renewal
10. Prolonging

CORONER en 2025 son:

Ron «Royce» Broder – vocals, bass
Tommy Vetterli – guitars
Diego Rapacchietti – drums

Puntuación: 8,5/10

Discográfica: Century Media

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