CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL – COSMOS FACTORY

Descripción

Este quinto trabajo de la Creedence Clearwater Revival supone a nuestro entender el más representativo de su fértil legado musical. Atesora joyas que, en su conjunto, fabrican un disco que se cuela entre el top ten de lo mejor del rock. Número uno en el reino Unido, en los USA y en Australia, supuso el bombazo definitivo por el que CCR pasarían a la historia como uno de los grupos de rock más respetados y valiosos del mundo y de la historia de la música rock.

El disco vino precedido de dos singles que posteriormente se presentaron en el formato Lp, “Travelin’ Band” un rock and roll cincuentero con el que Fogerty nos vuelve a recordar de dónde viene esto del rock en general, y “Up Around The Bend”, primer tema de la cara B del vinilo, con auténtico sonido marca de la casa. Un auténtico, dentro de tantos, himno de la Creedence. Los once temas que componen el disco son auténticas piedras preciosas, producidas y pulidas por John Fogerty con maestría y precisión. Otro tema muy destacable es la versión de Marvin Gaye “I Heard It Through The Grapevine” de nada menos que once minutos de canción, haciendo suyo el tema con una progresión digna de los más grandes, de aquellas que sólo lo saben hacer los genios de la música. La Creedence fue muy dada en todos sus discos a incluir versiones de sus influencias, pero la diferencia entre esta banda y muchas otras, miles, es que no se limitan a versionar el tema a ver cómo queda, sino que lo hacen tan suyo que cuesta diferenciarlo del original. En concreto el tema de Marvin Gaye, con una duración según sus directos que oscilaba entre los tres y cuatro minutos, la Creedence se lo lleva a más de once. Punteando, volviendo atrás, adelantándose, volviendo a puntear, progresando, y, en definitiva, que me perdonen los seguidores del Smooth Soul, mejor que la original. Ojo con este tema que se marca la CCR, porque los últimos minutos son elevadísimos, y estábamos en 1970, no sólo reinaban los “Child in Time” o “April” de los Purple, o las jams de Cactus con su “Big Mama Boogie”. También estaba la Creedence.

Otros destacados cortes del este impresionante álbum son “Ramble Tamble” que abre la cara A, con un sonido tan propio que no deja lugar a dudas de quién es la banda que la toca. Al año siguiente, y por mucho que Jim Dandy (al que adoro) se empeñe en decir lo contrario, en su debut con Black Oak Arkansas, incluyó un tema con un estribillo y estrofa realmente parecidos (“Uncle Lijiah”), que, con mayor acento sureño y country, quedó plasmado como un tema con cadencia Creedence.

Vamos desgranando el álbum y nos encontramos con la maravilla y elegancia que supone “Who’ll Stop The Rain”, que ni se puede alcanzar a saber cuántas versiones ha sufrido ya. Un tema que reivindica la posición americana en torno al Vietnam, con un sonido de profundidad en torno al folclore norteamericano perfectamente mezclado con la deudora British Invasion.

La Creedence llegó a vender más de 100 millones de copias sólo en los USA y en menos de cinco años, lo que nos hace ver la grandiosidad de la banda, así como el calado que su música ha tenido en varias generaciones, hasta nuestros propios días. Este es un álbum esencial en cualquier estantería que quiera preciarse ser de rock. Producido por John Fogerty con Russ Gary como ingeniero de producción, vio su reedición en cd con remasterización incluida en 2008 a través de Fantasy Records incluyendo para la ocasión tres temas a modo de bonus que aportan lo que a cada uno/a le pueda interesar porque de novedad tienen más bien poco. La producción del “Reissue” para la ocasión hace un par de años corrió a cargo de Chris Clough. De hecho, estas reediciones resultan interesantes por sus remasterizaciones, pero podrían estirarse un poco más e incluir, aparte de las notas de Joel Selvin del San Francisco Chronicle, las letras de los temas, que parece que eso se viene olvidando últimamente en todas las reediciones que se precian. Las fotos del álbum corrieron a cargo del tercer hermano Bob Fogerty.

Desde estas líneas ya sólo queda recomendar este disco con la inmensidad que el mismo contiene, es un disco atemporal, que traspasa las barreras del tiempo en esto tan interesante que es la música. Cuando podáis, dedicadle un tiempo, y con paciencia, obtendréis resultados maravillosos para vuestros sentimientos.

Autor: Jesus Cabezas (Noko)
Web: http://www.creedence-online.net

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