DANZIG - DETH RED SABAOTH

Crítica

Para todos aquellos amantes del heavy metal en su vertiente más clásica, que nunca han negado la rotundidad y pesadez del doom en las composiciones de metal, este disco se hace acertadísimo para sumergirse en la vorágine de ritmos cargantes, avivados por una lírica que en algunos casos puede llegar a ser soporífera (incluso en las partes más cañeras de los cortes).

Nos trasladamos de esta manera hasta las profundidades de New Jersey, para recibir el noveno trabajo de estudio de los americanos Danzig, al cual han bautizado con el cuanto menos curioso nombre de «Deth Red Sabaoth». Una composición de once temas con una duración algo superior a los cincuenta minutos, en el que se muestra todo un abanico de influencias, desde un doom metal profundo, hasta la los ritmos más frescos propios del rock sureño.

“Hammer of the Gods” comienza mordiendo el plástico con una fórmula clara, desbordando unos rifs llenos de calidad y esa voz que de cierta forma pausada, pelea con la melodía proponiendo partes del corte ciertamente entretenidas, con toques de mucho color. No obstante, queda perfectamente reflejado el toque “oscuro”, que provoca el introducir fragmentos de menor intensidad, para volver a llevar el tema hacia lo más alto, mediante el uso de un solo apoyado en una batería de desarrollo constante y una voz que se engancha, para continuar con la tónica del principio.

Pasamos al desparpajo inerte en el carácter que nos dejan con “The Revengeful”, el cual sigue un patrón bastante clásico de esos ritmos sureños que comentaba, con una base perfectamente establecida sobre la que las guitarras llegan a hacer auténticas maravillas, pese a que en el fondo sea un corte de escaso calado, tal y como comprobaréis en la parte más formal del mismo.

Gran comienzo para “Rebel Spirit”, el cual desde un principio muestra una intención evocadora envolvente, se ve como el tema trata de pasar por encima nuestro desde un primer momento, de hecho creo que la introducción de la lírica no le hace justicia de ninguna de las maneras, para el buen trabajo del resto de instrumentos, sobre todo si prestamos atención a una batería, que tiene muy claro, donde tiene que jugar con el doble pedal.

Extremadamente lenta, nos dejan “Black Candy”, para aquellos que siguen aferrándose a una tradición en el que “negras y blancas”, pasan por encima de otros sistemas más usados en la velocidad característica latente en el heavy metal. De cualquier forma, pienso que en este caso la voz con algunos pequeños coros viene a ser simplemente deliciosa.

Si la canción que acabamos de comentar se caracteriza por una gran lentitud, el comienzo de “On a Wicked Man” (más de medio tema), puede perfectamente englobarse en terrenos de lo pasteloso, pese a que afortunadamente, el tema respire pasada la mitad de la canción para dejarnos formas similares a temas anteriores, con un bonito solo y un estribillo del que abusan constantemente, con unas líneas vocales que se apoyan casi todo el rato en el título del corte.

Empezamos a ritmo de una tranquila percusión, que marca los ritmos de “Deth Red Moon”, el cual bajo mi punto de vista será la canción que presenta un mayor feeling en el nuevo trabajo de los americanos, un sabor distinto con respecto al resto de los temas, aunque pueda sonar parecido.

“Ju Ju Bone” Una de las más largas del trabajo será “Night Star Hell”, la cual nos enseña desde los primeros compases una gran pomposidad. Un rock mezclado con notas que se ahogan en si mismas, para dar ese efecto de penumbra que busca la banda. Este corte es perfecto para esos directos en los que el público busca fervientemente la relativa tranquilidad que proporcionan esta clase de temas dilatados.

Ahora nos avanzan un par de cortes titulados “Pyre of Souls: Infanticle” y “Pyre of Souls: Seasons of Pain”, los cuales en un primer lugar rompen el disco ya que la primera parte es completamente “instrumental”, con una lírica inexistente que sigue la línea tranquila del resto del disco, aunque lo parte por “la mitad” para llegar al segundo corte del que estamos hablando (el más largo de la nueva obra por cierto) y dejarnos lo que para mí es la mejor canción del disco, desbordando energía desde ese punto de vista más pausado del que no paro de hablar. Creo que es la canción más trabajada, no en cuanto a duración, sino a que han sabido trasladar casi todas las ideas que han manejado en el resto de cortes,  de hecho podríamos hablar casi de conclusión final, ya que bajo mi punto de vista junta lo mejor del resto de composiciones, con un trabajo a la voz realmente sublime.

La obra se cierra con una canción a la que han bautizado con el nombre de “Left Hand and Rise Above” en la cual podemos ver un degradado de color de principio a fin, con una presentación de altura que se va desvirtuando a medida que pasa el tema, con algún altibajo a lo largo del mismo. Aunque en definitiva no presente una mayor novedad si atendemos al resto del trabajo.

Como conclusión decir que es un disco bastante ameno, siempre que seamos “amigos” de esa pesadez brillante de la que hacen gala este tipo de grupos y nos gusten las formas musicales algo más tranquilas y relajadas. Y a modo de nota final, atender a la horrorosa portada que se han currado los americanos; ya les vale.

Puntuación: 7.2

Discográfica: AFM Records

Autor: Javier Fraile

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