Dark Angel – Extinction Level Event

Crítica

Han pasado más de tres décadas desde que Dark Angel publicara su último trabajo de estudio, y el regreso con Extinction Level Event debería haber sido un acontecimiento histórico dentro del thrash metal. La banda de Los Ángeles, siempre considerada un pilar del underground junto a clásicos como Darkness Descends (1986) o Time Does Not Heal (1991), tenía ante sí la oportunidad de reivindicarse tras tantos años en silencio. Sin embargo, el resultado final, tanto en la parte musical como en la extramusical, deja un sabor agridulce y, para muchos, directamente decepcionante.

Antes incluso de hablar de las canciones, hay que subrayar que el lanzamiento estuvo marcado por un cúmulo de errores de comunicación y marketing. La portada, acusada de estar realizada con inteligencia artificial, fue presentada el 1 de abril —Día de los Inocentes en EE.UU.—, lo que confundió y molestó a los fans, que pensaron que era una broma. La banda tardó meses en dar explicaciones y nunca ofreció nombres claros de los artistas implicados.

El lanzamiento en sí mismo fue aún más caótico: el disco no apareció en las plataformas de streaming en la fecha anunciada y la única manera de conseguirlo era a través de la web del sello canadiense Reversed Records, con precios desorbitados para Europa y EE.UU. Cuando los seguidores preguntaron dónde podían escucharlo, la respuesta oficial fue “Streaming is for posers!”, un comentario arrogante que alienó a buena parte de su base de fans. En definitiva, un manual de cómo no gestionar el retorno de una banda legendaria.

Superado el ruido extramusical, lo que encontramos en Extinction Level Event es un disco que, al menos en intenciones, apuesta por la fidelidad al thrash metal clásico. No hay concesiones al metal moderno ni intentos de sonar contemporáneos: Dark Angel quería sonar rápidos, agresivos y violentos, y en eso cumplen.

El gran baluarte sigue siendo Gene Hoglan, cuyo trabajo a la batería es técnico, sólido y aplastante. Su energía eleva varios cortes y confirma por qué es uno de los baterías más respetados del género. Las guitarras, ahora con Laura Christine ocupando el lugar del difunto Jim Durkin, cumplen con ataques incisivos y riffs de manual, aunque el problema es precisamente la falta de ideas frescas: donde antes la banda presumía de escribir decenas de riffs por canción, ahora los temas se construyen sobre estructuras pobres y repetitivas.

El aspecto más discutible es la voz de Ron Rinehart. Su registro suena desgastado, forzado y poco natural, acercándose más a un timbre groove que al thrash furioso de antaño. En muchos pasajes entorpece el empuje instrumental, y en coros como los de “Circular Firing Squad” o “Scalar Weaponry” llega a resultar incómodo.

Entre lo mejor del álbum encontramos el tema título “Extinction Level Event”, un thrasher directo que funciona aunque peque de repetitivo; “Circular Firing Squad”, con buen empuje aunque las voces restan; “Woke Up to Blood”, quizá el riff más memorable del disco; y el cierre con “Extraction Tactics”, donde Hoglan demuestra toda su potencia.

Sin embargo, hay momentos que desentonan claramente. “E Pluribus Nemo” es un corte prescindible que rompe el ritmo del álbum, mientras que piezas como “Sea of Heads” o “Scarface the Room” se ven lastradas por arreglos extraños (como coros sintéticos) y riffs poco inspirados. Los solos de guitarra, lejos de aportar personalidad, se quedan en adornos genéricos que no dejan huella.

La producción es otro de los grandes fallos del disco. El sonido es plano, comprimido y sin pegada. Las guitarras carecen de la nitidez necesaria, la voz queda enterrada en la mezcla y la batería, a pesar de Hoglan, no siempre brilla con la fuerza que debería. El intento de sonar “crudo y old school” termina siendo un acabado mediocre que le resta dinamismo y fuerza a las composiciones.

Extinction Level Event no es un desastre absoluto: tiene momentos de adrenalina, riffs agresivos y la pegada inconfundible de Gene Hoglan. Pero la suma de factores —una promoción nefasta, la voz de Rinehart en horas bajas, la escasez de ideas en la guitarra y una producción pobre— hace que el regreso de Dark Angel se sienta como una oportunidad perdida.

Tras 35 años de espera, el disco no está a la altura de la leyenda. Más que un retorno triunfal, queda como un lanzamiento anecdótico, destinado sobre todo a completistas y seguidores acérrimos. Para el resto, es un recordatorio de que no todas las bandas logran regresar con dignidad al trono que alguna vez ocuparon.

Listado de temas:

01. Extinction Level Event
02. Circular Firing Squad
03. Woke Up to Blood
04. Apex Predator
05. Sea of Heads
06. Atavistic
07. Scalar Weaponry
08. Scarface the Room
09. E Pluribus Nemo
10. Terror Construct

 

Line Up:

GENE HOGLAN – DRUMS
RON RINEHART – VOCALS
ERIC MEYER – GUITAR
MICHAEL GONZALEZ – BASS
LAURA CHRISTINE – LIVE GUITAR
JIM DURKIN – GUITAR

 

Puntuación: 6/10

Discográfica: Reversed Records

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