DARK MIND – FIRE AT THE ARDENNES

Crítica

Herederos directos de discos como “Ride the lightning” de Metallica, “Rust in Peace” de Megadeth o de los más salvajes Judas Priest del “Painkiller” llegan DARK MIND con su primera maqueta “Fire at the Ardennes”.

Desde Madrid y con una formación cuyos orígenes datan del 2004 se presentan en este primer trabajo autoproducido como una auténtica máquina de repartir agresivos riffs, afilados solos de guitarra y potentes ritmos de batería que no dan tregua a lo largo de los tres temas y los algo más de 15 minutos que lo componen.

No hay tiempo para grandes alardes ni unas composiciones excesivamente técnicas pero si muy trabajadas en cuanto a la unidad de las mismas. Cada canción de DARK MIND tiene las ideas claras, una razón de ser justificada por si misma y, aunque las influencias de grupos como los mencionados arriba o detalles de otros como Testament, Slayer o Iced Earth son aún muy evidentes, se vislumbra un camino donde puede llegar a tejerse una personalidad propia y definida que suene al grupo.

Gran parte de la culpa de esto último la tiene su actual vocalista (con ellos solamente desde 2006), Axel Alonso, que con su registro limpio pero rasgado va encaminando al grupo hacia la personalidad que el grupo necesita. Su adaptación se hace al principio extraña y cuesta encontrar el punto donde la escucha de Dark Mind empiece a dar sus frutos. La rapidez y agresividad de los temas en un principio pide una voz que se decante ya sea por un registro más agudo u otro más agresivo y potente. Alex se sitúa a medio camino entre ambas opciones y, tras varias escuchas, uno empieza a comprender que su elección como vocalista podría haber sido más acertada de lo que suponíamos cuando además contamos, puntualmente, con aportaciones guturales de su guitarrista Nacho Ledesma que refrescan mucho la escucha.

La sección rítmica, a parte de presentar una producción digna de mención para lo que es habitual en un primer trabajo maquetero, es de lo mejor que tiene Dark Mind actualmente. Bajo, guitarras y batería suenan contundentes y, lo que es más importante, compactos. La excusa perfecta para no dejar de menear la cabeza desde el primer al último instante de “Fire at the Ardennes”.

El trabajo comienza con un clásico homenaje al eterno chupasangre bajo el título de “The Prince of Darkness (Oceans of Time)”. Sin duda es un gran tema, con una intro muy atmosférica que da paso a una canción machacona y rápida, muy Metallica en aquella época en que Hetfield y los suyos se despachaban con este tipo de sonidos. Es un tema más bien simple, sin grandes cambios de ritmo y quizás una muestra de que la voz de Axel aún está por adaptarse al grupo y viceversa, pero que bien llevada al directo seguro que es un cañón.

Con “Fire at the Ardennes”, segundo tema de esta maqueta y quien le da título a la misma es, para un servidor, el tema estrella del grupo. Inspirada en la Segunda Guerra Mundial tras una intro hablada el escuadrón de Dark Mind abre fuego al más puro estilo Slayer y desemboca después en una guerrilla de ritmos thrashers muy sugerentes, variados y elaborados que entrelazan a la perfección con el mejor sólo de toda la maqueta. Gran tema.

Para acabar el grupo rebaja las revoluciones pero no la contundencia. “Visceral Love”, aunque empieza veloz, presenta una estructura algo más melódica en la voz y eso hace que a pesar de su pegada no podamos evitar notar un grado de melancolía, que combina muy bien con la letra del tema, en su estribillo. Aún así no es más que un espejismo pues el final del tema, muy gutural, transforma ésta melancolía en puro amor rabioso. Todo un acierto para quizás el tema más flojo o que más mejorable sería de la maqueta que nos ocupa.

Aspectos por mejorar Dark Mind tiene algunos, desde un mayor despego de sus claras influencias musicales en pro de una mayor personalidad en el sonido del grupo hasta una mejora en la conjunción música-voz que desemboque en temas que entren más a la primera en ese aspecto, pero virtudes no le faltan. Gran sonido y producción, garra, visos de una futura marca musical propia y muy buen nivel letrístico y sonoridad del inglés son cosas suficientes para no perderles la pista. Porque si han conseguido esto en tres años como banda, el futuro se presenta muy alentador para estas “mentes oscuras” de ideas claras…

Dark Mind son:
Axel Alonso “Mr. Friki: Voz
Mauricio J. Chárlez “La Leyenda Urbana”: Guitarras y Coros
Nacho Ledesma “El Niño Nu-metal”: Guitarras y Voces guturales
Raúl Ruiz “Metalman”: Bajo y Coros
Javier Duro Fuentes ”Mithzgar”: Batería

Puntuación: 7

Autor: Daniel Velasco

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