Draconian - In Somnolent Ruin

Crítica

Tras seis años de silencio discográfico desde Under a Godless Veil, los suecos Draconian regresan con In Somnolent Ruin, un trabajo que no pretende reinventar su sonido, sino profundizar en él. Publicado a través de Napalm Records, el álbum reafirma la identidad de una banda que, a estas alturas, ya no necesita demostrar nada, pero que sigue buscando nuevas formas de expresar su particular universo emocional.

Desde su inicio con “I Welcome Thy Arrow”, queda claro que Draconian apuestan por la continuidad estética. La apertura, construida sobre atmósferas etéreas, campanas distantes y una progresión lenta, establece ese tono de fatalismo elegante que siempre ha definido al grupo. La alternancia entre la voz limpia de Lisa Johansson y los guturales de Anders Jacobsson funciona como eje central del disco, aportando contraste y profundidad emocional. El regreso de Johansson, tras más de una década fuera de la banda, no solo resulta natural, sino que eleva considerablemente el conjunto: su registro, ahora más grave y maduro, aporta un peso interpretativo notable.

Musicalmente, In Somnolent Ruin se mueve dentro de los parámetros habituales del gothic doom, combinando riffs densos y tempos pausados con capas atmosféricas y arreglos melódicos muy cuidados. Temas como “The Monochrome Blade” o “The Face of God” introducen mayor intensidad y dinamismo, mostrando a una banda que domina perfectamente sus recursos. Sin embargo, también es aquí donde aparecen algunas de las limitaciones del álbum. La estructura verso-estribillo, cada vez más presente en su música, en ocasiones juega en su contra, dando lugar a resoluciones algo previsibles que restan impacto a composiciones que, por desarrollo, prometían más.

Canciones como “Cold Heavens” ejemplifican este problema: tras construir una tensión interesante en sus estrofas, el estribillo opta por una solución más convencional que diluye parte de la fuerza acumulada. Algo similar ocurre en “Anima”, a pesar del aporte del invitado Daniel Änghede, cuya presencia añade matices pero no termina de evitar cierta sensación de repetición estructural. En contraste, el álbum brilla especialmente cuando la banda abandona estas fórmulas más rígidas y se deja llevar por el desarrollo atmosférico. La breve “Asteria Beneath the Tranquil Sea” o los pasajes finales de “Misanthrope River” destacan precisamente por su fluidez y capacidad de inmersión.

A nivel lírico, el disco se adentra en terrenos introspectivos, abordando temas como la alienación, la identidad o la búsqueda de sentido en un mundo percibido como ilusorio. La influencia de conceptos filosóficos —como la teoría del alma de Platón— se percibe de forma orgánica, sin resultar forzada. Este enfoque refuerza la coherencia del álbum, que se siente más como un viaje emocional que como una simple colección de canciones.

La recta final, con “Lethe”, cierra el trabajo de manera especialmente acertada. Inspirada en el río del olvido de la mitología griega, la canción funciona como una especie de epílogo hipnótico, donde la banda logra una de sus atmósferas más logradas. Es en estos momentos donde Draconian alcanzan ese nivel de excelencia que se intuye a lo largo de todo el disco.

En conjunto, In Somnolent Ruin es un álbum sólido, coherente y fiel al sonido de Draconian. No supone un salto evolutivo significativo, pero sí una reafirmación de su identidad artística. Aunque en algunos tramos se percibe cierta dependencia de estructuras conocidas, los momentos de mayor inspiración compensan estas carencias. Para una banda con más de tres décadas de trayectoria, mantener este nivel de calidad no es un logro menor. Aquí no hay revolución, pero sí una obra que consolida su legado dentro del gothic doom contemporáneo.

Listado de temas:

1. I Welcome Thy Arrow
2. The Monochrome Blade
3. Anima
4. The Face of God
5. I Gave You Wings
6. Asteria Beneath the Tranquil Sea
7. Cold Heavens
8. Misanthrope River
9. Lethe

 

Line Up:

Johan Ericson – Guitar, Vocals, Keys
Anders Jacobsson – Vocals
Lisa Johansson – Vocals
Daniel Arvidsson – Bass
Niklas Nord – Guitar
Daniel Johansson – Drums

 

Puntuación: 7,5/10

Discográfica: Napalm Records

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