Crítica
Hay grupos que en su día tuvieron la mala suerte de salir a escena bajo la sombra de quienes facturando obras de similar calibre y estilo se encontraron con un reconocimiento popular mucho mayor que los primeros. Ésas bandas que por una u otra razón no acaban de calar del todo entre el público mayoritario vete tu a saber porqué, pero que disco tras disco y con la loable proeza de mantenerse siempre en ese nivel secundario, nos ofrecen grandes obras o, al menos, discos de esos que raramente defraudan a los fans del estilo. En ese grupo nos encontramos a los austriacos EDENBRIDGE que nos presentan su sexto disco de estudio bajo el evocador título de MyEarthDream y el apoyo del sello discográfico Napalm Records.
Y es que la banda liderada por la vocalista Sabine Edelsbacher siempre ha contado con el handicap de tener por encima grupos como NIGHTWISH o AFTER FOREVER, o actualmente EPICA, y con el escaso favor de no contar con grandes singles mediáticos o la falta de un mayor gancho en sus lanzamientos previos (quizás ese haya sido uno de los grandes defectos de la música de EDENBRIDGE). Sea como fuere el grupo se ha mantenido fiel a sus gustos a lo largo de todos estos años y nos ha ido ofreciendo discos de diversa y discutible repercusión pero siempre con un valor seguro en términos de calidad compositiva para aquellos que disfruten de los grandes momentos sinfónicos y grandilocuentes de la ola del power metal de los 90.
Dicho esto y aunque muchos estéis pensando que es lo de siempre (si, yo también escucho a todos los grupos decir que su último disco es el mejor…) creo sinceramente que con “MyEarthDream” los austriacos deberían (aunque seguramente no ocurra) dar un salto tanto a nivel mediático como entre todos los seguidores de esta música. Si, es cierto que los 90 nos saturaron a todos de grandes piezas bombásticas, de composiciones épicas y sinfónicas al estilo RHAPSODY (OF FIRE), pero también es cierto, pese a quien pese, que todo aquello ahora forma parte de la historia de esta música y cuando se hace con el gusto con que lo hace esta gente, es digno de mencionar, apreciar y disfrutar. En cierto modo, y que me perdone aquel que se de por aludido, parece que el nuevo milenio se está saturando de piezas agresivas donde el más heavy y mejor es aquel que más voces y riffs violentos es capaz de aglutinar en una canción (¡cuidado! ¿Quizás esté pasando algo similar a los 90?) Y que, por otro lado, las grandes y cuidadas sinfonías ya no son tan válidas para evocar un gran momento tanto musical como sentimental. Opuestamente a esa sensación personal es donde he de decir que me ha gustado mucho escuchar el nuevo disco de EDENBRIDGE.
A su vez, este nuevo lanzamiento presenta un esfuerzo más allá de lo común en la banda ya que ésta ha sustituido los clásicos momentos orquestales sampleados por una verdadera orquesta: la Czech Film Orchestra y la verdad es que la diferencia se nota a la legua. Todo suena mucho más grande, inflado con motivo y, sobre todo, enormemente maduro y elaborado. Como siempre en estos casos, es probable que pierda enteros en directo pero en el disco encaja como anillo al dedo a las aspiraciones estilísticas de la banda.
Musicalmente también el combo ha dado un ligero (pero no por ello poco notable) giro hacia una mayor presencia y endurecimiento de las guitarras con un tratamiento también mucho más progresivo al estilo de discos como el “Odyssey” de los grandes SYMPHONY X. Con ello han conseguido que sus nuevos temas entren mucho más a la primera al oyente aunque por contra se pudiera decir que en algunos han seguido en demasía la estela de sus homólogos NIGHTWISH. Pero a su favor tienen la voz de Sabine, que simplemente es un regalo a los oídos de los fans de este estilo, con un tono que se encuentra a medio camino entre el estilo más pop de la nueva vocalista de los fineses y el bombástico y operístico calado de voces como la de Simone Simons. Es decir, en el punto justo.
Las guitarras suenan limpias y orquestales cuando tienen que evocar ensoñaciones totalmente fílmicas, cuando el ambiente de película de fantasía típico de la música de EDENBRIDGE pide que lo hagan, pero también se prestan a dar la tralla necesaria para que temas como la arabesca “Adamantine”, la directa y a su vez muy elaborada “Shadowplay” o la progresiva, cruda y en definitiva, enorme, “Fallen From Grace” cobren todo su sentido y nos demuestren la cuidada producción por la que ha pasado este nuevo álbum.
La joya del disco, como no podía ser de otra forma la pone aquel que da nombre al mismo, “MyEarthDream”. Potente, grandilocuente, elaborado, bombástico, orquestal, fílmico, dulce, lleno de cambios de ritmo y con una fluida letra que me temo no te dejará indiferente. Y si lo hace aún no entiendo que has hecho escuchando este disco hasta el final…
En definitiva, una gran descarga sinfónica que, al menos entre sus fans más incondicionales y los seguidores de este estilo, debería ser dignamente recordada en un futuro, quizás mucho más que otros álbumes más recientes y sosos de la banda. Esta vez, EDENBRIDGE hacen gala al 100% de aquello que relataba al principio: son un raro valor seguro.
P.D.: Para quienes os hagáis con una edición limitada de este CD deciros que encontrareis un más que jugoso bonus track en forma de Suite para guitarra y orquesta del tema-título del disco. Un regalo preciosista y ensoñador que no está de más.
EDENBRIDGE son:
Sabine Edelsbacher – Voz
Arne Stockhammer – Guitarra y Teclados
Dominik Sebastian – Guitarra
Frank Bindig – Bajo
Max Pointner – Batería
Tracklist:
01. The Force Within
02. Shadowplay
03. Paramount
04. Undying Devotion
05. Adamantine
06. Whale Ride
07. Remember Me
08. Fallen From Grace
09. Place Of Higher Power
10. MyEarthDream Suite (For Guitar And Orchestra) – Bonus Track
11. MyEarthDream
Puntuación: 8
Autor: Daniel Velasco Alonso




