Crítica
Cerrar una trilogía conceptual siempre supone un desafío, especialmente cuando detrás existe una historia desarrollada durante varios años y un proyecto musical con una identidad tan marcada. Edu Falaschi afronta ese reto con Mi’raj, su nuevo álbum de estudio, publicado el 12 de junio de 2026 y encargado de poner punto final al viaje iniciado con Vera Cruz en 2021 y continuado con Eldorado en 2023.
Para esta última entrega, el vocalista brasileño vuelve a trabajar junto al escritor Fábio Caldeira, trasladando la historia hasta 1519, en territorios del Imperio Otomano. Allí continúa el viaje espiritual de Jorge, protagonista de una trilogía que ha ido evolucionando desde el descubrimiento y la ambición hacia conceptos como la identidad, la revelación y la búsqueda de la verdad. El componente narrativo vuelve a tener un peso importante, aunque es la música la que termina dando verdadera dimensión a este desenlace.

Desde los primeros compases de “Watchers Of The Light” queda claro que Falaschi no pretende romper con la fórmula desarrollada en sus anteriores trabajos. Por el contrario, Mi’raj profundiza en un sonido que sus seguidores ya conocen y que encuentra sus principales referencias en el power metal melódico, el rock progresivo y las grandes composiciones de carácter épico. A todo ello se añaden arreglos orquestales, elementos étnicos y escalas de inspiración oriental que ayudan a crear una atmósfera cinematográfica.
También resulta inevitable establecer conexiones con la etapa de Falaschi al frente de Angra, especialmente con discos como Temple Of Shadows y Aurora Consurgens. Determinadas melodías, estructuras y arreglos evocan aquella época, aunque sería injusto reducir Mi’raj a un simple ejercicio de nostalgia. El cantante ha ido construyendo una identidad propia en su carrera en solitario y este nuevo trabajo representa, en buena medida, la consolidación de ese camino.
“Here I Stand” mantiene el pulso melódico y permite apreciar una vez más las cualidades vocales de Falaschi, mientras que “Mi’raj”, la canción que da título al álbum, se convierte en uno de sus momentos más interesantes. Los riffs contundentes se mezclan con escalas orientales, orquestaciones y una estructura de marcado carácter teatral. La participación de Veronica Bordacchini, vocalista de Fleshgod Apocalypse, aporta además un contraste que funciona especialmente bien dentro de la composición.
“Echoes Of Vows” y “Unchained” continúan desarrollando la propuesta con buenas melodías y numerosos arreglos. Son canciones que quizá necesiten más de una escucha para mostrar todos sus matices, pero encajan perfectamente dentro del concepto general. Falaschi demuestra que conoce a la perfección los recursos del power metal y sabe utilizarlos para mantener un equilibrio entre contundencia, melodía y épica.
Uno de los momentos más especiales llega con “Intuição”. Además de destacar por su personalidad, la canción posee un valor añadido: es el primer tema inédito en portugués que Falaschi publica en 24 años. La presencia de Rafael Bittencourt aporta una importante carga emocional y establece un vínculo directo con su pasado en Angra. Es uno de esos detalles destinados a despertar una sonrisa entre los seguidores más veteranos, pero que también funciona musicalmente dentro del álbum.
Otro de los grandes atractivos aparece en “Circle Of Dust”, donde Roy Khan participa como invitado. La voz del antiguo cantante de Kamelot se complementa de manera natural con la de Falaschi, aportando profundidad y emoción a una composición elegante. La colaboración no parece un recurso utilizado únicamente para añadir un nombre conocido al disco, sino una participación perfectamente integrada en la canción.
La recta final, formada por “On Your Own” y “Wrath Into The War”, recupera la faceta más contundente y épica del álbum y conduce la historia hacia un desenlace satisfactorio. El cierre transmite la sensación de haber completado realmente un viaje iniciado cinco años atrás.
En el apartado sonoro, Dennis Ward vuelve a encargarse de la mezcla y masterización, ofreciendo una producción limpia, potente y equilibrada. Las guitarras mantienen el protagonismo necesario, mientras que teclados y orquestaciones amplían la dimensión de las composiciones sin llegar a saturarlas. La labor de Raphael Dafras, Jean Gardinalli, Victor Franco, Diogo Mafra y Fábio Laguna también resulta fundamental para dar consistencia al conjunto.
El principal aspecto discutible de Mi’raj es, precisamente, su escasa intención de reinventarse. Falaschi apuesta por una fórmula conocida y la perfecciona en lugar de buscar nuevos territorios. Para algunos oyentes esto puede suponer una limitación, especialmente en un panorama donde la originalidad suele ser uno de los principales valores. Sin embargo, para quienes disfrutan de su propuesta, esa fidelidad a un sonido reconocible constituye una virtud.

Mi’raj no pretende competir con el impacto histórico de Angra ni repetir exactamente sus mejores momentos. Su objetivo es cerrar una historia y reafirmar la identidad artística que Edu Falaschi ha desarrollado durante su carrera en solitario. Y lo consigue con un trabajo sólido, cuidado y repleto de buenos momentos.
Quizá Vera Cruz conserve el factor sorpresa de aquella primera entrega, pero Mi’raj ofrece una conclusión madura y coherente para la trilogía. Un álbum que mira con respeto hacia el pasado, incorpora elementos suficientes para mantener vivo su universo y demuestra que Falaschi continúa encontrando en el power metal melódico un territorio en el que todavía tiene historias que contar.
Listado de temas:
01. Watchers of the Light
02. Here I Stand
03. Mi’raj
04. Echoes of Vows
05. Unchained
06. Intuição
07. Circle of Dust
08. On Your Own
09. Wrath into the War
Line Up:
Edu Falaschi (Voz)
Rafael Bittencourt (Guitarra)
Victor Franco (Guitarra)
Raphael Dafras (Baixo)
Jean Gardinalli (Bateria)
Marcus César (Percussão)
Pablo Greg (Orquestrações)
Tiago Mineiro (Piano)
Puntuación: 8/10
Discográfica: Independiente




