Crítica
La pandemia ha traído una creatividad desbordada en la música en general. Y EL ALTAR DEL HOLOCAUSTO, ante tal manifestación apocalíptica, no ha querido dejar pasar este momento de reclusión e interioridad para establecer nuevos vínculos divinos con la palabra musical.
Quien conozca un poco de lo que son capaces este místico grupo de nacimiento salmantino, y de devoción divina, sabrá que tienen una trayectoria progresiva y ascendente al reino musical. Un reino que van conociendo y al que van guiando a los feligreses que escuchan sus homilías, tanto en forma de conciertos (cuando se puede), como aquellos que en la soledad del hogar degustan de una majestuosidad musical que alcanza unas cotas espirituales, que pocas veces se han visto.
Esta nueva entrega de la expansión de la palabra divina en forma de actos musicales, se presenta en una edición de tres extensos temas, recogidos bajo el nombre de “Trinidad”, como no podía ser de otra manera.
Y es que la obra de EL ALTAR DEL HOLCAUSTO, se basa en la difusión de sus creencias religiosas a través de la música, pero una música impregnada de un halo místico y progresivo, además de ser instrumental, pero que crea un ambiente que conecta con la divinidad y el sentimiento religioso. O eso es lo que parece que quieren expresar.
Sus tres cortes, “Fe”, “Esperanza” y “Caridad”, editado el día de San José, o sea el 19 de Marzo tienen un nexo en común que es la síntesis de unas estructuras musicales que consiguen llegar a un clímax pocas veces escuchado.

Su pasajes, transiciones, evocan a un tormento, a un relax, a un buen hacer musical que difícilmente se puede categorizar, y que hay que experimentar. Simplemente hay que abrir la mente, tener ”Fe” en lo que uno escucha, para ir disfrutando de un tema que va de menos a más, con pasajes que llenan de “Esperanza” de una música que por su intensidad, por su calma, por sus líneas, nos llevan a obtener un acto de “Caridad” en forma de un inmenso trabajo.
No me cabe ninguna duda que su calidad musical está fuera de toda duda, toda vez que asistir a una homilía, es no sólo un acto de fe, sino de devoción por la buena música, por la excelencia en la interpretación, por un saber hacer que atrae al fiel hacia ese acto representativo y transmisor que va evolucionando en a través de las notas.
Personalmente asistía a una de las últimas homilías que dieron antes de la pandemia, siendo en mi caso, el último concierto al que asistí, y puedo asegurar que salí convencido que la experiencia con este grupo va más allá de la música, con una combinación de elementos a descubrir que luego hace que uno espere con ansias este EP, que sinceramente te deja con ganas de más. Y que esperemos que haya una continuación, toda vez que su mística no ha sido profanada.
Como dato comentar que la grabación de “Trinidad” se llevó a cabo durante el mes de noviembre de 2020 en el Estudio Uno (Madrid) con Pablo Pulido como maestro de ceremonia, y quien se encargó de la mezcla y masterización.
Sino los conoces, este es el momento ideal para entrar en la divinidad musical.
El Altar del Holocausto son:
SkyBite – Bajo
Weasel Joe – Guitarra
Reaper Model – batería
Reverb Myles – Guitarra
Tracklist:
1.- Fe
2.- Esperanza
3.- Caridad





