FROST* - EXPERIMENTS IN MASS APPEAL

Crítica

“Experiments In Mass Appeal” es el segundo disco de Frost. El grupo se presentó en 2006 con “Milliontown” de forma espectacular. Su debut, que vino de la mano de InsideOut, recibió las mejores reviews imaginables y no se puede decir que les faltara razon. Practicando un rock/metal progresivo poco habitual y con un excelente gusto por las atmósferas, las melodías e incluso algunas bases compuestas principalmente por teclados y sintetizadores. No sorprende demasiado al descubrir que el alma y cerebro del grupo es Jem Godfrey, teclista (y un reputado productor y técnico de sonido he de añadir).
Dos años después y prometiendo una evolución notable en su sonido (que ya era bastante único) Frost vuelven al ataque con casi una hora de música recién salida del horno. “Experiments In Mass Appeal” es el tema que da título al disco y que se encarga de abrirlo de la mejor forma posible. La canción destila un sentido musical impresionante por parte de su compositor y la forma en la que las guitarras, los sintetizadores y los teclados se intercalan con la cálida voz de Declan Burke produce un resultado espectacular. El comienzo del tema es ligeramente oscuro, casi puede llegar a dar miedo. Después el tema cambia y adquiere otros matices, se vuelve más luminosa.

La música de Frost juega con las luces y las sombras en este disco, pero juega aún más con las sensaciones. Consigue crear sensaciones de paz, de agobio, de alegría o de tristeza con una facilidad pasmosa, y todo ello envolviendo canciones con una composición envidiable. “Welcome To Nowhere” y “Pocket Sun” son quizás los temas más normales en Frost y presentan una estructura y una forma de combinar los distintos elementos de su sonido de una forma más o menos habitual dentro del metal progresivo.

Frost suena a muchas cosas y al mismo tiempo no suena a nada. Tienen un sonido bastante personal en muchos aspectos y eso se agradece en la misma medida que se agradece encontrarse ciertas reminiscencias de vez en cuando. El cuarto tema del disco, “Saline”, es uno de mis preferidos. Es un tema que pasa de ser casi terrorífico a ser la luz más brillante de la noche de un momento a otro y viceversa. La habilidad de Jem con los teclados y los sintetizadores es abrumadora. Probablemente es uno de los mejores que he escuchado en este aspecto. Sabe como utilizar su instrumento para que sea el acompañamiento perfecto, como conseguir que se convierta en la base de un tema o simplemente sea un elemento más. No es un teclista que se entretenga con solos rapidísimos y terriblemente complicados. Es un teclista de matices. El uso de guitarras acústicas, cortesía de John Mitchell y la siempre acertada batería de Andy Edwards mantienen el cuerpo de unas canciones que pueden llegar a sobrecoger al oyente.

“Dear Dead Days” es otro de mis preferidos y uno de los cortes más técnicos y caóticos del disco, en el buen sentido de la palabra. El tema agrupa una cantidad de elementos y pequeños detalles sorprendente y hace evidente la capacidad creativa de Jem.

“Falling Down” mantiene la tónica del disco, presentando un metal progresivo con cierta influencia del rock progresivo de los 70, pero al mismo tiempo con una vena innovadora innegable, en un sonido muy personal. “You/I” es uno de los temas más íntimos que he escuchado últimamente, solo un minuto de duración, un piano y la voz. Y resulta casi perfecto. En cierto sentido me recuerda a la genial “Vacant” que hiciera Dream Theater en su “Train Of Thought”.

“Toys” es la divertida antesala para “Wonderland”, un monstruo de más de quince minutos de duración en los que Frost nos ofrecen todo lo que habíamos visto hasta ahora y algunas cosas nuevas. Por momentos oscura, por momentos brillante, con minutos agónicos y otros verdaderamente divertidos, “Wonderland” es uno de los cortes mejor trabajados que he escuchado últimamente. En la mitad del tema hay una parte puramente atmósfera en la que podemos escuchar voces grabadas al revés en el fondo de la pista, avanzando “in crescendo” hasta romper de nuevo en el tema, produciendo un efecto entre fantasmagórico y mágico.

“Experiments In Mass Appeal” es un disco imprescindible para los fans del estilo y toda una delicia para los que gusten de sonidos experimentales. La calidez de la voz de Declan y la maestría de Jem al teclado y en las composiciones dotan al disco de la movilidad y el espíritu necesario para convertirse en uno de los trabajos preferidos para los fans del género.

Puntuación: 9,7

Autor: David Rodrigo (Coon)
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