GLENN HUGHES – FIRST UNDERGROUND NUCLEAR KITCHEN (FUNK)

Crítica

Este hombre es un caso sorprendente. Después de parecer casi completamente perdido, resurgió de sus cenizas cual ave fénix y desde entonces no ha parado de lanzar al mercado verdaderas joyas musicales bajo su nombre, amén de un buen número de estelares colaboraciones en obras como el “Nostradamus” de Nikolo Kotzev o “Aina: A Rock Opera”, entre otras muchas.

Glenn Hughes es sinónimo de calidad, de clase, de buen gusto y sobre todo de una voz portentosa. La capacidad que este hombre tiene para cambiar de tesitura y registro es sorprendente, absolutamente abrumadora.

En su nuevo disco “First Underground Nuclear Kitchen!(F.U.N.K), Glenn nos ofrece una agradable mezcla de rock, blues, jazz, soul y, como no podía ser de otra forma a tenor del nombre del disco, funk. A pesar de la aparente amalgama de sonidos muy diferentes entre si (aunque en el fondo, no tanto) Glenn consigue cuajar un disco compacto y con una energía arrolladora.

Hace no mucho que pudimos ver el videoclip del tema “Love Communion” y para los fans de este hombre fue un regalo valiosísimo, sin embargo, ahora puedo decir que “Love Communion” es casi con seguridad el tema más flojo del disco, y creo que eso da una idea apropiada del nivel que presenta este redondo.

Con cortes como “Crave”, “First Underground Nuclear Kitchen” o “Satellite”(¡que sentimiento!) nos queda bastante claro cual es la tónica que va a seguir el disco. A lo largo de este trabajo vamos a encontrar buenos riffs, ritmos muy funk y melodías muy soul y blues. La voz de Glenn es un torbellino arrasador, en este trabajo el mítico vocalista recorre toda su amplitud de registro (al menos toda la que conocemos, porque con este hombre nunca se sabe) para dar un recital de canto digno de admiración. Para más gloria, el carisma que desprende es casi igual de arrollador.

No debe sorprendernos que el disco sea instrumentalmente inmenso cuando vemos que la plantilla la componen el ya habitual Chad Smith a la batería, Luis Maldonado en las guitarras y Anders Olinder en los teclados, además de las colaboraciones de JJ Marsh y George Nastos en las guitarras y de Ed Roth en los teclados.

“We Shall Be Free” e “Imperfection” son dos de mis cortes favoritos de este trabajo. Compositivamente el disco completo es una obra delicada en la que todas las piezas encajan sorprendentemente bien, gracias a alguna fórmula secreta que solo Glenn Hughes posee.

No creo que tenga mucho sentido seguir deteniéndome en “We G oto War”, “Oil And Water”, “Too Late To Save The World” o “Where There’s A Will” cuando todo lo que voy a decir es que son cortes fantásticos, como el resto del disco. En especial “Too Late To Save The World” me parece una delicia digna de recordarse durante mucho tiempo. Para mi es una de las mejores canciones de lo que va de año.

En resumen, un disco perfecto para los fans de Hughes, muy apropiado para los que disfruten con la variedad musical que despliega este hombre y para todo aquel que quiera disfrutar de música sin prejuicios estilísticos.

Puntuación: 9,75

Autor: David Rodrigo (Coon)

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