Crítica
Cuarenta y siete años son muchos años. Y es lo que llevan GONG de carrera. A pesar de haber existido bajo diferentes formaciones y en ocasiones incluso bajo diferentes nombres (una caótica trayectoria que recuerda a la de KING CRIMSON), el grupo comandado por Daevid Allen no ha dejado de producir música desde su formación en 1967. La banda es uno de esos secretos progresivos que los setenta ocultaron bajo la sombra de gigantes como GENESIS, KING CRIMSON o PINK FLOYD. 
La banda franco-británica es normalmente categorizada dentro de la escena Canterbury, uno de los subgéneros más antiguos de la escena prog, en el que normalmente se encuadran grupos tan importantes para la escena como CARAVAN o THE SOFT MACHINE (grupo en el que también estaba Daevid Allen y que a finales de los sesenta y primeros años de los setenta llegó a competir en términos de popularidad ni más ni menos que con PINK FLOYD, antes de sufrir numerosos cambios de formación que mataron el empuje de la banda). A grandes rasgos, la escena Canterbury se caracteriza por ser una fusión bastante cruda entre rock progresivo de corte psicodélico y un jazz puro y visceral. El resultado es un sonido en ocasiones bastante frenético, como estructuras complejísimas (en el caso de GONG y del disco que nos ocupa, algunas son tan complicadas de seguir que los menos acostumbrados podrían correr riesgo de sufrir una embolia), tempos ridículamente poco habituales y paisajes musicales y viajes melódicos muy amplios y “espirituales” (claramente añadidos a la mezcla por su influencia psicodélica).
A diferencia de otros estilos progresivos, las bandas que se engloban en la tendencia Canterbury no suelen incluir temas de una duración extremadamente larga, siendo la marca de los diez minutos el límite habitual aproximado y limitando a una canción por disco, haciendo mayor énfasis en temas más cortos y complejos que condensan gran cantidad de elementos y detalles en poco espacio. Por supuesto hay excepciones, como la gran “Nine Feet Underground” que CARAVAN editaron en su disco “In The Land Of Grey And Pink”, que superaba los veintidós minutos de duración.
Y bueno, supongo que con este pequeño resumen de la “escuela” a la que pertenecen GONG os podéis hacer una idea de lo que os vais a encontrar en temas como “I See You”, “When God And The Devil Shake Hands” (sencillamente magistral), “Syllabub”, “Zion My T-Shirt” (de mis preferidas), “Shakti Yoni & Dingo Virgin” o la extensa “Thank You” con más de diez minutos y algunos de los cambios sonoros más sorprendentes del disco, con pasajes que recuerdan a un jazz tradicional y “negro”.
El resumen nos habla de un disco en el que es difícil adentrarse y que está claramente dirigido a los fans más acérrimos del progresivo y de la banda. Un disco complejo y lleno de giros y detalles que puede cubrir las expectativas de los más exigentes, pero que para los menos experimentados en el género puede llegar a perderse un poco en si mismo.
TRACKLIST:
01.- I See You
02.- Occupy
03.- When God And The Devil Shake Hands
04.- The Eternal Wheel Spins
05.- Syllabub
06.- This Revolution
07.- You See Me
08.- Zion My T-Shirt
09.- Pixielation
10.- Brew Of Special Tea
11.- Thank You
12.- Shakti Yoni & Dingo Virgen
GONG son:
Daevid Allen – Voz, Guitarras
Dave Sturt – Bajo
Fabio Golfetti – Guitarras
Kavus Torabi – Guitarras
Ian East – Saxofón, Flautas
Orlando Allen – Batería





