Green Lung – Necropolitan

Crítica

Green Lung han conseguido algo que no está al alcance de muchas formaciones: construir una identidad propia a partir de sonidos que, en principio, remiten inevitablemente a otras épocas. Desde sus primeros pasos, el quinteto británico ha sabido combinar doom, hard rock, psicodelia y una marcada estética ocultista para desarrollar un universo musical reconocible. Con Necropolitan, tres años después de This Heathen Land, vuelven a adentrarse en ese territorio, aunque esta vez cambian el paisaje. El campo, los bosques y las leyendas de la vieja Inglaterra dejan paso a una Londres oscura, misteriosa y cargada de historia.

El cambio de escenario no supone una ruptura con su trayectoria. Al contrario, Green Lung mantienen intactos los elementos que han convertido su propuesta en una de las más interesantes del rock pesado contemporáneo. La diferencia está en la forma de abordarlos. Necropolitan resulta más directo, dinámico y contundente que su predecesor, con composiciones que parecen avanzar entre calles iluminadas por farolas, cementerios victorianos y rincones donde todavía sobreviven viejas historias.

“Dance To The Grave” es un magnífico ejemplo de esta evolución. Su base hunde las raíces en el lenguaje de Black Sabbath, pero el grupo no se limita a reproducir fórmulas conocidas. Los riffs, los arreglos y la interpretación de Tom Templar construyen una personalidad propia, mientras que la letra introduce una lectura crítica de nuestro presente a través de referencias históricas y simbólicas. Bajo su apariencia clásica existe mucho más contenido del que podría parecer en una primera escucha.

La intensidad aumenta con “Black Magick Radio”, donde el órgano Hammond adquiere un protagonismo especial y aporta profundidad a una estructura ya de por sí poderosa. Es precisamente en estos pequeños detalles donde Green Lung vuelven a demostrar su habilidad. Cada escucha permite descubrir nuevos matices, desde los arreglos instrumentales hasta unas melodías que crecen sin necesidad de recurrir a excesos.

“Necropolitan Line” eleva todavía más el voltaje. Aquí aparecen con claridad las influencias de Motörhead y Deep Purple, combinando velocidad, músculo y elegancia clásica. El Hammond y la interpretación vocal de Templar, con evidentes ecos de Ian Gillan, convierten el tema en uno de los grandes momentos del álbum. Es una canción que transmite movimiento y urgencia, como si arrastrara al oyente por el subsuelo de una ciudad repleta de historias.

En el extremo opuesto encontramos “Together In Death”, una pieza más sombría y contenida que demuestra que la formación también sabe trabajar con atmósferas. La melancolía inicial termina desembocando en riffs de mayor peso, pero sin perder ese carácter lúgubre que define su esencia.

Uno de los grandes atractivos de Necropolitan reside también en las letras. Tom Templar vuelve a demostrar que no entiende sus composiciones como simples acompañamientos para los riffs. Referencias históricas, ocultismo, tradición británica, crítica social y simbolismo se entrelazan para construir un discurso que invita a investigar y descubrir nuevas capas.

Con Necropolitan, Green Lung no necesitan reinventarse. Han encontrado una fórmula suficientemente sólida como para evolucionar sin perder sus señas de identidad. El resultado es un trabajo compacto, elegante y oscuro, donde el doom y el rock clásico conviven con una sensibilidad contemporánea. Su nueva incursión en la ciudad de los muertos confirma que todavía tienen mucho que contar. Y, sobre todo, que saben hacerlo con personalidad.

Listado de temas:

1 Open the Hellmouth
2 Dance to the Grave
3 Black Magick Radio
4 Necropolitan Line
5 Evil in this House
6 Together in Death
7 Ozymandias
8 Alostrael (Be My Babalon)
9 To the Gallows Born

 

Line Up:

Tom K. Templar: Vox
Scott Black: Guitars
Joseph Ghast: Bass
J. G. Wright: Keys
Matt Wiseman: Drums

 

Puntuación: 8,5/10

Discográfica: Nuclear Blast

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