Hellsingland Underground – A Hundred Years Is Nothing

Crítica

Ya son cinco los discos que el sexteto sueco HELLSINGLAND UNDERGROUND ha puesto en el mercado, algunos de ellos con melodías muy inspiradas y temas realmente deliciosos. Además, la banda se ha prodigado bastante por España, con actuaciones memorables como la que nos obsequiaron en el inolvidable Azkena del año 2017 y de la que se acuerdan con frecuencia, y, por fortuna, hemos tenido ocasión de compartir con ellos litros de cerveza y ratos de conversación; unos tipos muy recomendables que son ya un poco españoles: aman España, su gente, la comida, el vino y la ausencia de nieve y oscuridad, según dice Charlie.

¿Qué nos depara este nuevo LP que acaba de salir al mercado? Pues la verdad es que la primera escucha te hace notar cambios. Jerry Ask es el nuevo guitarrista (aunque no en el disco) por Matts Olsson, que nos anunciaba su partida el pasado año en su último show con la banda en el Calella Rock Fest, al que asistimos y del que tenéis crónica AQUÍ), producción muy, pero que muy distinta de las de sus anteriores trabajos, cierto abandono de esos rasgos “folkies” que tanto les caracterizaban (aunque no del todo), retazos de los FLOYD, de ABBA, de QUEEN y de los DOORS.

El disco no entra a la primera; eso está claro. Sin embargo, cuando profundizas en las escuchas, y aunque al principio piensas “estos no son mis HELLSINGLAND, que me los han ‘cambiao’”, te das cuenta de que la banda está ahí perfectamente reconocible. Con temas menos festeros, tal vez más profundos, más reflexivos, como si la voluntad de no encasillarse en género alguno fuera ahora más firme… pero ahí están sus dúos guitarreros armonizados “a lo LIZZY” y las melodías, algo más complejas de asumir, siguen presentes y hay muy buenos temas. Charlie sigue siendo un gran contador de historias y se escucha asimismo un predominio de los teclados (piano, órgano, moog) que antes estaban más en un segundo plano.

Veo este trabajo como un paso hacia adelante de una banda que, aunque puede que pierda frescura e inmediatez, ha ganado en sobriedad y en hondura. Siendo sincero, y sin evaluar si me gusta más o menos que los anteriores, creo que han hecho lo que han querido y me da la impresión de que ellos están muy contentos con el resultado, con el avance.

Un trabajo de solo tres cuartos de hora con once temas, de los que destaqué a primera escucha I Win, You Lose, I Guess porque nos trae a los HELLSINGLAND más ortodoxos; otro tanto ocurre con From Here to the Grave, que recuerda bastante a su estilo melódico de discos anteriores. Pero, dicho esto, las cosas cambian, por ejemplo, con el título que abre el disco, Carnival Beyond the Hills, con una producción etérea y unos rasgos psicodélicos claros. El balanceado de los instrumentos configura un peculiar estéreo que nos retrotrae a los 60 y los 70, cuando las bandas ponían especial atención al sonido estereofónico.

Strangelands es un tema melódico que crece con la entrada de Martin al bajo, El colchón de guitarras acústicas, piano y efectos mantienen el clima volátil creado en la primera canción. El último minuto es ya una deriva psicodélica que nos mete en Criminal Summer, balada con piano, coros a lo QUEEN y cambio a mitad del tema, que es bonita… pero pasa sin pena ni gloria.

Piano “blusero” para The Curse, tema vacilón, portador de buen rollo y con un buen dúo de guitarras, que es de lo mejor del disco, de lo más H.U. Rainbow’s Gold es otro tema lento más con apoyo de órgano moog para el que aplico lo que comento de la balada anterior. Elephant es una de las historias oníricas de la banda. Tema bailable (dentro de un orden) que, por cierto, no hace referencia a ningún elefante.

Luego, más piano intro para el tema que da título al disco, que comienza a lo Billy Joel, aunque pronto entran las guitarras con un ostinato de caja que va a estar presente en todo el tema, para configurar otro destacable de este trabajo, con una matizada melodía que vuelve al piano solo al final. Pig Farm es una de esas delicias típicas de la banda, aunque estén hablando de una granja de cerdos… Corta, efectiva, divertida y un poco ida de olla.

Y cerramos un buen disco con Bloodlines, que nos trae más piano, más historias extrañas y más melodías “propias” de la banda. Un tema lírico con influencias palpables, y que yo hubiera cambiado por el tema porcino anterior, que queda mejor para cerrar un disco que este medio tiempo.

Como digo, varias escuchas son necesarias para apreciar el buen trabajo que Granberg y los suyos se han sacado de la manga este 2019. Charlie quería un disco con más piano, no solo con Hammond, sino también con Mellotron y Mini-Moog, más atmosférico (“ahora hemos despegado del suelo y vamos hacia el espacio exterior; no tenemos ni idea de dónde aterrizaremos, pero nos sentimos muy bien”)… y eso es exactamente lo que ha hecho. Seguro que volverán a España y les veremos, por supuesto, como cada vez que han estado por aquí los últimos años. ¡No te pierdas su directo si tienes ocasión!

Lista de temas:

1.- Carnival beyond the hills
2.- Strangelands
3.- Criminal summer
4.- The blessing & the curse
5.- Rainbow’s gold
6.- Elephant
7.- A hundred years is nothing
8.- I win, you lose, I guess
9.- Pig farm
10.- From here to the grave
11.- Bloodlines

HELLSINGLAND UNDERGROUND son:

  • Charlie Granberg  – armónica y voz solista.
  • Peter Henriksson – todas las guitarras del disco  y voces.
  • Jerry Ask – guitarra y coros (no toca la guitarra en el disco).
  • Martin Karlsson – bajo.
  • Thomas Petersson – teclados y voces.
  • Patrick Jansson –  batería.

 

Discográfica: Wild Kingdom/Sound Pollution

Puntuación: 8/10.

Autor: Manuel Martínez Ferrándiz.