IHSAHN – ANGL

Crítica

Hace unas pocas semanas salió a la venta el nuevo trabajo de Ihsahn, de título angL, dos años después del inicio de este proyecto en solitario del músico con The Adversary. Para el que no sepa de quién estamos hablando, aclarar que Ihsahn es una de las personalidades más importantes de la música extrema. Miembro de la legendaría y extinta banda Emperor desde sus orígenes hasta el final, desarrolló su labor principalmente en las voces y en las líneas de bajo y guitarra. Su característica voz sonará por lo tanto familiar a los aficionados a dicho grupo. Una vez disuelto Emperor, Ihsahn comenzó un proyecto musical bastante experimental de nombre Peccatum, donde acompañado de su mujer, que se encargaba de añadir voces a la mezcla, nos ofreció unas composiciones muy refrescantes. Este proyecto pasó también a mejor vida, centrándose Ihsahn a partir de entonces en un nuevo proyecto en solitario con su propio nombre.

¿Qué es lo que vamos a encontrar en angL? Básicamente, una tendencia que es muy común últimamente. Algunos grupos que en los 80 y 90 se encontraban dentro del black metal más absoluto, han ido evolucionando en su sonido hacia un post Black Metal moderno en el que se deja paso a nuevas estructuras en las canciones, a los fragmentos progresivos, y a nuevos instrumentos. Lo hemos visto con Enslaved, por ejemplo, y ya lo vimos también en su época con Arcturus. La propuesta de Ihsahn entra dentro de este terreno. De todas formas, al escuchar este disco en su conjunto, caéremos rápidamente en la cuenta de que Ihsahn es más conservador que durante los años en los que publicó bajo el nombre de Peccatum. Encontraremos cambios de ritmo, porciones de canción más cañeras con voces guturales y mucha distorsión y batería, y también compases más tranquilos con voces claras. Pero todos estos cambios siguen un patrón bastante definido que hacen que al final sea sencilla la escucha del disco completo.

Desgraciadamente, Ihsahn nos ha generado demasiadas expectativas, y el resultado final no es tan rompedor como la etiqueta “Extreme Progressive Metal” que él mismo se aplica nos puede hacer suponer. Aquellas partes más cañeras a las que hacía referencia antes, nos recordarán sin duda alguna a Prometheus: The Disciple Of Fire, último trabajo de Emperor. Nos recordarán tanto, que incluso podríamos llegar a confundirnos y pensar que son retazos directamente extraídos de dicho disco. Se trata sin duda alguna de una continunación de ese sonido. Con respecto a las partes más melódicas, estaremos escuchando algo que ya hemos escuchado en muchas bandas antes. Las ideas son poco originales, es difícil encontrar grandes diferencias entre canción y canción, y nuestro interés empezará a decaer tras la escucha de la quinta o la sexta pista. La sensación final es de haberlo escuchado todo antes, aunque hay algunas canciones como Emancipation o Elevator que pueden destacar sobre otras por sus riffs, que enganchan.

Todo esto es más duro aun si cabe si tenemos en cuenta que la mayor sorpresa que nos puede deparar angL es debida a la intervención de un artista invitado: Mikael Åkerfeldt, de Opeth, que pone sus voces claras y guturales en Unhealer. Se trata de un tema tranquilo y melódico en su mayor parte, que parece sacado en totalidad de uno de los últimos discos de la banda sueca, y que hará las delicias de sus seguidores. Resulta curioso el enfrentamiento de voces guturales de Mikael e Ihsahn, que le da un soplo de aire fresco a un disco de lo más normal. La sensación de falta de originalidad de este disco es también evidente en Threnody, otra balada totalmente Opeth, en la que incluso llegué a confundir por un momento las voces claras de Ihsahn con las de Mikael. Las dos únicas pistas que yo destacaría, además de Unhealer, son precisamente Threnody, donde podremos escuchar unas guitarras que nos recordarán a aquellos grupos de toque psicodélico de los años 70, y en Elevator, donde se añaden unos efectos electrónicos de fondo en una de las canciones más, por fin, progresivas del disco.

En definitiva, nos encontramos ante un disco correcto en cuanto a su ejecución, con canciones que son en su mayoría de calidad. Pero debido a la falta de identidad de las mismas, la sensación de monotonía nos abordará pronto, y tan solo será rota por algunos pocos momentos realmente destacables.

Puntuación: 6.5

Autor: Pablo Suau (Siew)

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