ILLNULLA – ILLNULLA

Crítica

Formada en el año 2011 en la ciudad italiana de Pescara de las cenizas de otra banda anterior llamada MY DARK SIN, ILLNULLA es un dúo de metal extremo que presenta una serie de particularidades que hacen que estemos hablando de un grupo poco corriente. En primer lugar, cantan en italiano, lo que no es muy habitual que digamos y que además los individualiza entre todos los grupos del estilo. En segundo lugar, se trata de un dúo, formado por el cantante y letrista Al y por Cris que, además de componer las músicas, toca las guitarras, el bajo, los teclados y se encarga de programar las baterías, confiriéndole al grupo un sonido muy particular.

Las ocho canciones que forman este primer y homónimo disco del grupo (cuyo libreto se puede descargar de su web) se caracterizan por un sonido oscuro, aunque no exento de ciertos momentos de elegancia. Sin embargo, lo que más llama la atención es el carácter perfeccionista de las composiciones, que va acompañado de una sobriedad que ya es evidente desde la misma portada del disco.

El álbum arranca con un tema titulado “Lupo”, una canción que desde el principio da caña, con un ritmo muy potente y variado, y unas voces guturales que casan a la perfección con la música. Es un tema ideal para los conciertos, en los que los fans se desgañitarán como posesos.

“La mia miseria, la mia grandezza” es una densa reivindicación de la libertad que se desarrolla a través de unos cambios de ritmo muy marcados y unos punteos de la guitarra que arropan las voces de forma magnífica. A lo largo de sus menos de tres minutos se alternan momento rápidos y potentes con otros más densos, convirtiendo a este en un tema que llama la atención desde el primer momento.

Continúa la tralla con “Nessum confine per la follia”, otro tema con unos cambios de ritmo muy marcados, pero que destaca sobre todo por el hecho de que predomina la música sobre la voz, ya que es un tema de más de cuatro minutos, pero que, en comparación, tiene poca letra. Eso hace que sea un tema muy llamativo, sobre todo por el hecho de que durante su último minuto se desarrolla un solo muy largo que es de lo mejor del disco.

“Bandiere bianche, rosse ginocchia” es una canción muy potente, en la que las voces se desarrollan de manera machacona, por encima de un ritmo muy denso, que en las partes instrumentales se acelera. La siguiente canción es “L’era dei trenta denari”, en la que continúan con la temática habitual de este estilo, criticando en este caso la riqueza dela Iglesia. El tema empieza con un ritmo muy rápido, que más adelante se convierte en otro más denso.

No hace falta saber mucho italiano para darse cuenta de que en la letra de “Non credo nel tuo dio” se habla de la falta de fe. Durante casi dos minutos el tema se desarrolla sin letra, creando una atmósfera opresiva a través de la repetición de sonidos programados, que dan paso a unos ritmos machacones y potentes. Después, la entrada de la voz sirve de señal para que se inicien una serie de cambios de ritmo, que hacen que el tema sea uno de los más variados del disco.

“Avvilenti” es una crítica del sectarismo ideológico que se desarrolla con mucha potencia a lo largo de casi cuatro minutos en los que los cambios de ritmo son continuos, y sirven para subrayar lo que dice la voz. El trabajo de Cris con la guitarra es muy destacable por lo variado que es.

Termina este álbum con “Credimi!”, una canción con un sonido típico del estilo, en la que los cambios de ritmo sirven para evitar que nos resulte repetitiva, y en cuya parte final se incluyen sonidos que pueden recordar a los de un videojuego, que se escuchan por debajo de la voz.

En definitiva, estas ocho canciones son el reflejo de una propuesta que, sin ser especialmente original dentro del Black Metal, sí que presenta una particularidad muy clara por la decisión de expresar en su propia lengua los temas típicos (y tópicos) del estilo. Sí que podemos escuchar en las canciones unos sonidos muy currados, con unos cambios de ritmo muy interesantes, y unas guitarras y unas voces muy conseguidas.

Sin embargo, el uso de baterías programadas le resta algo de espontaneidad al sonido del grupo, porque suenan demasiado perfectas, e incluso mecánicas en algunos momentos; seguramente, si no supiéramos que la batería está programada, el sonido de ILLNULLA resultaría mucho más impactante, y por eso creo que, tal vez, el fichaje de un batería para la banda podría enriquecer  mucho un sonido que ya de por sí es bueno.

ILLNULLA son:

Al: Voces.
Cris: Guitarras, bajo, teclados y programaciones de batería.

 TRACKLIST:

01 – Lupo.
02 – La mia miseria, la mia grandezza.
03 – Nessum confine per la follia.
04 – Bandiere bianche, ginocchia rosse.
05 – L’era dei trenta denari.
06 – Non credo nel tuo dio.
07 – Avvilenti.
08 – Credimi!

Puntuación: 7.5
Discográfica: AutoproducidO
Autor: Pablo Folgueira

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