Impellitteri – The nature of the beast

Crítica

Décimo primer lanzamiento de estudio de esta sólida banda californiana de heavy metal/shred melódico formada por el virtuoso y velocísimo guitarrista de aires speed neoclásicos Chris Impellitteri en 1987, cuyas principales influencias musicales son Maiden, Queen, Black Sabbath , Al DiMeola  , John McLaughlin, Eddie Van Halen, Uli Jon Roth, Paco de Lucia  Vivaldi, Pavarotti y sí, Yngwie Malmsteen también; y su temática más recurrente en sus canciones son las mujeres, los coches, la sociedad, la religión, el misterio y el ocultimo. “The Nature of the Beast” es digno sucesor del más que notable “Venom” de 2015 y se lanzará en breve, el próximo 12 de Octubre al mercado vía Frontiers Records en formatos digital, vinilo, CD, Album+DVD-V y NTSC, conformando un total de 12 canciones de duración bastante regular que hacen un total de 51 minutos de música.

Dando cera desde el minuto 0 con un riff demoledor, una base rítmica contundente, unos licks afilados y vertiginosos; y un Rob Rock versátil y en perfecto estado de forma vocal se inicia el trabajo con “Hipocrisy”, tema pegadizo y más corto del LP y que tiene un buen apoyo coral en el estribillo y un solo final majestuoso y acuchillante, marca de la casa.

Le sigue brutal “Masquerade”, con un ritmo a todo gas y adornos shred neoclásicos, un tema más melódico que el anterior aunque enérgico. Siguen los coros de apoyo mientras Chris exprime el mástil con un solo barroco. La lluvia y campanas de muerte destapan la tormenta trepidante del single metalero “Run 4 your Life”, corte muy Maiden en que el vocalista está sensacional y brilla al más puro estilo Dickinson y que presenta algunos breaks más pausados que mantienen la tensión necesaria para volver a la coda cañera sin concesiones. El solo es espectacular de técnicas y de ejecución, una pasada y… vuelta a empezar con los licks góticos y un chorus realmente memorable y que, a buen seguro, va a funcionar perfectamente en vivo.

A paso aplastante se inicia la versión speed metal de la clásica banda sonora “Phantom of the Opera”, pletórica, operística y plena de toques shred adictivos, fraseo muy teatral de Rob y un Chris a lo suyo, tocando su Fender como si de un hermoso Stradivarius se tratara pero, eso sí, a velocidad de motosierra. Fantástico y original tema!!!

No baja el nivel en ningún momento y así nos abocamos a la locura de  “Gates of Hell”, otra pista contundente como una apisonadora que sigue con la velocidad, los coros y la tralla sin pestañear y sin levantar el pie del acelerador hasta el interludio, que es más melódico y asequible de ejecutar que el resto del material.

“Wonder World” continua en los mismos derroteros: potencia, bellos adornos a las seis cuerdas, melodías con mucho gancho y diversión auditiva sin en un puente in crescendo para otro estribillo con apoyo vocal del resto de integrantes de la banda americana. Pasajes duros preparan un solo anárquico y apocalíptico, lleno de cromatismo y de cuchillas en lugar de cuerdas y un final contundente y machacón.

A partir de aquí vienen los temas más largos y lentos y, así y, a pesar del nombre, nos encontramos con “Man of War”, un medio tiempo  pesado con reminiscencias a “In the Hall of the Mountain” (que ya incluyó Helloween en un fragmento de “Gorgar”), resultando un cortre que da un respiro bajando el pistón, que también tiene coros  a lo “Hail and Kill” y otro solo asesino que no podía faltar con escalas neoclásicas agudas y penetrantes.

En el ecuador del CD llega la cover realzada de “Sympton of the Universe”, con numerosos licks acidulantes y eléctricos. Un Rob que se sale, cantando más en la onda Dio que en la Ozzy y voilá, y un solo en el que el alumno tranquilamente puede enseñar al maestro Tony Iommi… en pocas palabras: pa quitarse el sombrero, gran tributo a Sabbath.

Con buena pegada a los parches, un riff muy “Public Enemy Number One” (Megadeth) e inspirada en el Dr. Jekill & Mr. Hyde carga con energía “Do you Think I’m Mad”, con licks erráticos y coros de manicomio para una pista larga pero fresca y divertida que destila una dinámica mezcla de estilos en en fraseo, intersecciones, puente y estribillo. Un interludio con participación psiquiátrica incluida nos engancha a un solo de corte Yngwie con el que el líder del combo saca lustre a las cuerdas. El final está tal vez excesivamente extendido con y aderezado con sonrisas dementes.

Prendemos la llama de nuevo con “Fire It Up”, donde se desparraman las notas como en una catarata, la base rítmica suena que atruena, los coros son muy destacables, Rob está a una gran altura y Chris, a lo suyo, trinchándonos con la bayoneta.A renglón seguido y con el flanger a tope, “Kill the Beast”, la pieza más larga de la obra, con pegada dura y velocidad al principio pero que muta a un ritmo clásico más thrasher que vuelve a despegar otra vez hasta el coro, en el que destaca otra vez el frontman con sus elevados agudos. Interesantes y nítidos interludios melódicos donde el monstruoso bajo de James Pulli y el vocalista ganan protagonismo y dejan paso de nuevo al jefe, el menudo guitarrista de Connecticut que parece que tiene mil dedos y vuelve a rizar el rizo. El tema tiene varios cambios de ritmo y arreglos de todo tipo: metaleros, neoclásicos y hasta medievales.

Para terminar por todo lo alto el bonus track“Shine On”, otro desparrame de notas y pasión que alterna licks rápidos con otros más siniestros, tiene un estribillo hipermelódico y pegadizo así como un solo con punteos que se me antojan inaccesible para la mayoría de guitarristas del planeta.

Discazo no, más que eso, aventura musical alucinante, obra maestra que nos muestra la naturaleza de este influyente héroe de las seis cuerdas que, con una banda estelar que está “on fire”, sigue ensanchando su fantástico catálogo que comenzó hace más de 30 años. “The Nature of the Beast” es un compacto que entra a la primera, me ha convencido y merece la pena comprarlo pero en el que tal vez hecho en falta una balada o alguna instrumental, por ponerle algún pero.

Yo tuve el placer de verles hace 2 años en el Rock-Fest de BCN. Ojalá y ponga toda esta carne en el asador y tengamos la oportunidad de ver pronto la grandeza y el arte de esta incansable máquina de tocar y componer, que tan poco se prodiga por Europa, y que esperemos pisen el territorio nacional en la próxima gira de promoción del disco, la cual se anunciará en los próximos meses.

La grabación fue realizada por la banda en Los Ángeles, California, usando salas de rastreo y equipos analógicos antiguos para capturar la energía propia del directo. Los artífices de la producción son Chris y el excelente ingeniero de sonido Mike Plotnikoff (Van Halen, Aerosmith, In Flames) en los NGR Studios y la mezcla estuvo a cargo de Greg Reely (Overkill, Fear Factory, Impellitteri) con la colaboración de Jun Murakawa y de Sean Shannon en la mezcla de las voces. La sección fotográfica es de Alex Solca y el work-art bestial y licantrópico con una luna ardiendo sobre un cementerio donde yacen los integrantes del grupo fue realizado por Teru.

Impellitteri  son:

·   Chris Impellitterri: guitarra

·   Rob Rock: vocalista  (Axel Rudi Pell)

·   James Pulli: bajo

·   Jo Dette: batería (Testament, Anthrax, Slayer)

 

Listado de Canciones:

1.      Hypocrisy

2.      Masquerade

3.      Run for your Life

4.      Phantom of the Opera (Andrew Lloyd Webber cover)

5.      Gates of Hell

6.      Wonder World

7.      Man of War

8.      Sympton of the Universe (Black Sabbath cover)

9.      Do you Think I’m Mad

10.  Fire It Up

11.  Kill the Beast

12.  Shine On

 

Nota: 9,5/10

Discográfica: Frontiers Music Srl.

Autor: Francisco Rodriguez Belmonte.

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