KAMELOT – HAVEN

Crítica

Una vez más nos encontramos ante un nuevo disco de KAMELOT. El conjunto asentado en EEUU va camino de cumplir el cuarto de siglo (lo harán en 2016) y su carrera les presenta como una de las bandas más interesantes nacidas en los noventa. El grupo llamó la atención de la comunidad con dos primeros trabajos realmente meritorios como fueron “Eternity” y “Dominon”, confirmando su presencia con el debut de Roy Khan como vocalista de la banda en “Siege Perilous”. Y es preciso mencionar a Khan porque su figura como frontman del grupo y su carismática, potente y elegante interpretación vocal fueron cruciales para que el grupo diera un importante salto cualitativo y en popularidad con discos como “The Fourth Legacy”, “Karma”, “Epica” o “The Black Halo”. Los dos primeros les dieron una fama relativa, principalmente entre fans del power metal y géneros afines, mientras que los dos últimos supusieron un impacto mediático más potente, convirtiéndose en una banda con seguidores de distintos bagajes. Lo cierto es que sus giras con “The Black Halo” tuvieron una asistencia por entonces record para la banda y el disco recibió algunas de las mejores reviews de su carrera.

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Sin embargo las cosas empezaron a torcerse con “Ghost Opera” y la gira que le siguió. El disco, en opinión de una mayoría (entre la que me incluyo) fue un bajón respecto a su predecesor y gran parte de la culpa la tuvo la voz de un desgastado Roy Khan, al que se le notaba fuera de forma y bastante incómodo. La gira lo confirmó y aunque el siguiente disco, “Poetry For The Poisoned”, presentó una ligera mejoría general (también encontramos opiniones divididas a este respecto), acabaría suponiendo la separación definitiva de Roy Khan. El vocalista se tomó un tiempo para recuperarse de un episodio de agotamiento extremo producido por el estrés y la banda giró un tiempo con ayuda de invitados como Fabio Lione. Sin embargo la relación estaba rota y la marcha de Khan se hizo oficial, seguida por un tiempo de especulaciones sobre quién ocuparía el micrófono de la banda y cómo afectaría el cambio al grupo.

Cambiar de vocalista siempre es difícil; se trata de una posición muy especial y sensible con la que el público suele identificarse mucho y no es raro que un número de fans pueda presentar dudas o incluso perder la fe en la banda. Finalmente KAMELOT nos presentó al parcialmente desconocido Tommy Karevik como su vocalista y puso en el mercado un esperado nuevo disco, titulado “Silverthorn”.

El disco tuvo un recibimiento bastante bueno y el parecido de la voz de Karevik con la de Khan fue generalmente bien recibido por los fans. “Silverthorn” fue un buen disco, recuperando algo del empuje perdido con los dos anteriores y explorando nuevos caminos y recursos para la banda, teniendo siempre en el punto de vista un sonido ya más que característico en el que la banda uno power metal con tendencias progresivas y góticas. Ahora, tres años después, KAMELOT nos presentan “Haven”, su undécimo disco y el segundo con Tommy a las voces.

No voy a hacer esperar más una valoración sobre él: tengo la sincera impresión de que todo el trabajo y exploración que la banda ha llevado a cabo a lo largo de su carrera ha estado enfocado a crear un disco como “Haven”. Se trata, con casi total seguridad, del disco más completo de KAMELOT, recorriendo todo su espectro sonoro en composiciones que toman lo mejor de cada una de sus etapas y lo moldean para componer una única y gran obra.

Con temas como la inicial “Fallen Star”, con su potencia en los riffs y las características melodías del grupo (no falta un puente-estribillo grandilocuente y pegadizo) o el siguiente “Insomnia”, con un desarrollo melódico que nos hace pensar en una mezcla entre el sonido de “Epica” y el de “Poetry For The Poisoned”; el grupo da muestras de energías renovadas e ideas frescas desde el comienzo, confeccionando un inicio realmente fantástico para el disco, capaz de llamar la atención y capturar a cualquiera fan que lo escuche.

El tercer tema del disco lleva por título “Citizien Zero” y arranca con una pequeña y misteriosa intro, que dibuja una melodía de sombras y claroscuros, desencadenando en un tema con un sonido potente y personal que recuerda a “The Black Halo” y a los mejores momentos de “Ghost Opera”. Con un puente-estribillo claramente protagonista, el tema confirma una realidad que ya veníamos atisbando: Tommy Karevik se muestra mucho más suelto y lleno de recursos en este segundo disco, dejando muestras del gran vocalista que es (la impronta de Khan siempre estará presente, pero lo cierto es que Tommy no tiene absolutamente nada que envidiarle en este disco). La aparición del coro y los arreglos orquestales aumentan la conexión del tema con “The Black Halo” y “Ghost Opera” y son la antesala de un interesante solo a cargo de Thomas Youngblood. El disco continúa con “Veil Of Elysium”, un corte que presenta un potente arranque que nos hará pensar inmediatamente en “Epica”. Se trata de un tema directo y enérgico, con clara vocación para el directo. El desarrollo melódico y estructural del tema trae al frente el lado más powermetalero de la banda, con un estribillo pegadizo y fácil de corear. Si nos hubiéramos encontrado este tema en “Epica” (o incluso en “Karma”) no nos habría resultado extraño. Es uno de mis favoritos personales y creo que estará presente en los próximos setlist del grupo.

Under Grey Skies” nos presenta un medio tiempo muy intenso e interesante en el que podemos disfrutar de la colaboración de Troy Donockley y sus gaitas (resulta casi cómico decirlo así ¿verdad?) y la voz de Charlotte Wessels, formando un bonito dúo con Karevik. El sonido general del tema es una evolución lógica desde “Silverthorn”. Personalmente es uno de los que menos me ha llamado la atención, siendo un tema muy bien llevado y posicionado en el disco. “My Therapy”, el sexto corte del disco, me ha parecido uno de los más interesantes, con una melodía potente y algunos giros estructurales elegantes y muy bien conseguidos, convirtiendo los cuatro minutos y medio de este tema en una divertida experiencia, con la voz de Tommy el trabajo de guitarras como protagonistas.

kamelot_band2Ecclesia” es un pequeño interludio ambiental de menos de cincuenta segundos que sirve como introducción para “End Of Innocence”, un tema sorprendentemente importante en el conjunto musical y conceptual del disco pese a tener una duración inferior a los cuatro minutos. Con mucho protagonismo para un estribillo abierto y bastante luminoso, el sonido del tema recuerda a una especie de mezcla entre NIGHTWISH y SYMPHONY X, un resultado bastante personal e interesante.

Beautiful Apocalypse” comienza con ciertas melodías que recuerdan al medio oriente, trayendo de nuevo a la memoria discos como “Ghost Opera” o “The Black Halo”, pero abriéndose en un resultado mucho más global en el que tiene cabida todo el espectro musical de KAMELOT, con detalles muy contemporáneos así como más tradicionales. Es un tema que refleja bastante bien el espíritu global de este trabajo, representando la trayectoria de la banda en toda su amplitud. Y una vez más, un interesante solo de Youngblood.

Como en los grandes relatos, KAMELOT se han guardado lo mejor para el final y es a partir de “Liar Liar (Wasteland Monarchy)” cuando disfrutamos de los que son, al menos desde mi punto de vista, los mejores momentos del disco. “Liar Liar (Wasteland Monarchy)” con un enérgico comienzo, la potencia en las guitarras y una buena dosis épica en la melodía, nos hace pensar en discos como “The Fourth Legacy” y más evidentemente en “Epica”. El estribillo es absolutamente magnífico, muy pegadizo y fácil de corear, ideal para el directo y el desarrollo melódico de las estrofas puede recordar incluso al sonido de discos como “The Black Halo” o “Poetry Of The Poisoned”. Y para rematar la faena el grupo nos ofrece una interesante colaboración de Alissa White-Gluz, añadiéndole variedad y color al tema. Muy enérgico y francamente divertido, es uno de mis favoritos.

“Here’s To The Fall”, con un ritmo de balada y unos excelentes arreglos, es otro de los temas que más me han llamado la atención. Elegante e inteligente, el tema tiene cierto componente casi mágico que resulta muy difícil de describir. Es de esos temas que hay que escuchar. Le sigue la potente “Revolution”, con un enfoque muy contemporáneo, elementos que hacen referencia al industrial (sin llegar a meterse en el estilo) y una nueva colaboración de Alissa White-Gluz, que conforma una interesante sociedad con Karevik y el sonido general de la banda. El tema es todo un “pelotazo” y no me cabe duda de que estará presente en todos los setlist futuros de la banda. Es uno de los cortes mejor trabajados del disco. Realmente fantástico. Por último, el disco se cierra con “Haven”, algo más de dos minutos de “outro” casi completamente instrumental, que ponen un punto final muy apropiado para este disco.

¿Es “Haven” el mejor disco de KAMELOT? Es muy difícil decirlo. Pero si está entre los mejores y decididamente es el más completo y maduro de la banda hasta la fecha. Muy buen trabajo.

 

kamelot_haven_allTRACKLIST:

01.- Fallen Star
02.- Insomnia
03 – Citizen Zero
04.- Veil of Elysium
05.- Under Grey Skies
06.- My Therapy
07.- Ecclesia
08.- End of Innocence
09.- Beautiful Apocalypse
10.- Liar Liar (Wasteland Monarchy)
11.- Here’s To The Fall
12.- Revolution
13.- Haven

KAMELOT son:

Tommy Karevik – Voz
Thomas Youngblood – Guitarra
Sean Tibbets – Bajo
Oliver Palotai – Teclado
Casey Grillo – Batería

Puntuación: 9/10
Discográfica: Napalm Records
Autor: David Rodrigo (Coon)

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