KTULU – SHOW CANIBAL

Crítica

El tiempo a veces es muy cruel e injusto y un largo silencio puede suponer que mucha gente se olvide de ti. O también puede provocar el efecto contrario: que la gente espere con muchas ansias y ganas el final de ese silencio. En ese sentido y visto desde fuera, este silencio creativo ha durado ocho años. Pero una vez que se escucha el disco uno tiene la sensación de que durante todo este tiempo ha habido mucho trabajo, mucho mimo, mucho esmero y mucha paciencia a la hora de pulir el resultado final, con un objetivo claro: demostrar que la espera ha valido la pena, que las cosas hay que hacerlas bien (aunque corras el riesgo de que te den por muerto) y que tomarse un tiempo no siempre es sinónimo de no hacer nada. Puede parecer algo poco relevante, pero lo cierto es que todo ese esmero y mimo del que hablo, se aprecia incluso en el resultado final de una portada que a mí personalmente me parece brutal, superando claramente a las anteriores.

La carrera de KTULU nunca ha sido fácil y pese a los obstáculos (cambios frecuentes de formación y tocar un palo musical que cuenta con un escaso apoyo mediático) con los que siempre tuvieron que lidiar, ha conseguido ser uno de los pesos pesados del metal estatal. Y a juzgar por el resultado de su nueva entrega discográfica, en este caso tampoco han podido con ellos. Desconozco si con este nuevo disco conseguirán que el nombre de KTULU vuelva a sonar tan fuerte como hace diez años. Lo que sí sé es que, independientemente de la repercusión comercial que vaya a tener, es un disco de una dureza y solidez que hará las delicias de los amantes de los sonidos más desgarradores del grupo, sin significar esto que se trate de una copia de sus anteriores presentaciones.

Considero que se trata de una obra capaz de atraer a sus seguidores más fieles, pero con algunos destellos que aportan bastante frescura a su ya conocido concepto musical. Más duro que su predecesor homónimo (el cual, por otra parte, me resultó notable), en este “Show Caníbal” no hay tregua, ni medias tintas. No hay pausas ni lugar para el relax. Es un disco que no te deja descansar y que en cada una de sus pistas Wylly (único superviviente de la formación original) nos grita al oído que ha vuelto con más fuerzas y ganas que nunca. Los temas, en una inmensa mayoría, dejan claro desde un principio que no quieren jugar a las adivinanzas y en el primer segundo ya demuestran que el frenetismo va a ser su epicentro. Desde la inevitable subjetividad, destacaría “La ira de los monos” (tema con el que comienza el disco), “Superpredador”, la breve pero tremendamente enérgica “Demonios” y la atípica “Vuestras guerras” (mi favorita del disco) como temas más destacados.

Debo mencionar también la versión del “Back in Black” de AC/DC. Cuando un grupo hace una versión de una de las mejores canciones de uno de los grupos más grandes de la historia del rock, se arriesga mucho. En estos casos, todo lo que no sea hacer el ridículo, se puede considerar como un triunfo. Con esta versión, el grupo no sólo no se ha limitado a interpretar al pie de la letra la original, sino que además de darle un toque muy personal, consigue salir más que airoso de ese complicado reto. Evidentemente, no superan a la original (tampoco creo que ese fuera su objetivo), pero sí logran un más que digno resultado, al igual que cuando hicieron lo propio con el también insuperable “Foxy Lady” de Hendrix.

Uno de los motivos por los cuales me encantó su anterior trabajo fue el nuevo tratamiento que su vocalista le dio a las voces. En este caso, aunque los registros más desgarradores están infinitamente más presentes que los más moderados, se sigue apreciando a un Wylly que se hace dueño y señor de las canciones con una presencia apabullante, arropado por una banda que está a la altura de las circunstancias, plenamente capacitada para que el nombre de este importantísimo grupo siga estando vigente y, por qué no decirlo, conseguir que aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor” no sea siempre una verdad universal e irrefutable. Al fin y al cabo, de eso se trata, de que los nuevos miembros tengan tanto derecho como los anteriores a dejarse la piel a la hora de defender el nombre de la banda y ser partícipes de ella. El mundo de la música es un misterio, pero con este puñetazo sonoro que llega desde Cataluña, seguramente conseguirán que muchos enterradores musicales (esos que tanto abundan) tengan que rectificar. Bienvenidos, otra vez.

KTULU son:

Wylly: voz.
Bastida: guitarra.
David: guitarra.
Zouak: bajo.
Blai: batería.

Track List:

1-La ira de los monos
2-Psintetico mesias
3-Superpredador
4-Reverso
5-Demonios
6-Vuestras guerras
7-Por mi
8-Sepultado (el encuentro)
9-Carne usada
10-La espina
11-Back in black (ACDC)

 Puntuación: 8/10

Discográfica: Maldito Records

Autor: Joaquín Maidagan

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