Lamb of God – Lamb of God

Crítica

Los norteamericanos LAMB OF GOD vuelven a la carga con un nuevo trabajo, su homónimo “Lamb of God”, que, después de verse retrasado por el coronavirus, verá la luz el próximo día 19 de junio y que es su primer trabajo con Art Cruz, su nuevo batería.
En este disco nos presentan diez canciones cargadas de furia que, si bien nos muestran lo bien que el grupo se mueve dentro del Metal extremo sin limitarse a uno solo de sus subestilos, son temas puramente de LAMB OF GOD, con su propio estilo y su propio sonido, que se caracteriza, precisamente por combinar las influencias del Death, el Thrash y, por supuesto, el Groove para crear temas claramente identificables.

Desde el principio, con “Memento mori”, que se inicia con tranquilidad y densidad para luego desarrollarse con mucha furia y con un estribillo muy efectivo, hasta el final, con la resultona “On the hook”, el disco se es caña y solamente caña.

Temas como “Gears”, “Reality bath” o, sobre todo, “Bloodshot eyes” nos demuestran el excelente estado de forma de LAMB OF GOD, que facturan canciones cargadas de detalles a los que prestar atención, con cambios de ritmo muy trabajados y con una contundencia enorme.

Además, las colaboraciones de Jamey Jasta, de HATEBREED, en “Poison dream”, y de Chuck Billy, de TESTAMENT, en “Routes” enriquecen mucho el resultado final de estos temas, y hacen que sean mucho más grandes de lo que ya eran de por sí.

Otros temas, como “Checkmate”, son otros buenos ejemplos de la capacidad de LAMB OF GOD a la hora de crear temas verdaderamente demoledores y que resultarán interesantes no solo para los que ya son fans del grupo, sino para cualquiera que esté interesado en el Metal.

Randy Blythe hace un trabajo espectacular con las voces, moviéndose entre diferentes registros y consiguiendo transmitirnos una gran variedad de sensaciones. A la vez, el trabajo de Mark Morton y Will Adler con las guitarras está muy logrado, con unos riffs matadores que hacen que cada canción sea perfectamente reconocible. Por su parte, John Campbell al bajo y Art Cruz con la batería crean unas bases rítmicas cargadas de contundencia que permiten que los temas fluyan de manera muy natural. Aunque se nota la diferencia entre Art y Chris Adler, su anterior batería, yo no echo demasiado de menos a Chris. La producción del disco, muy cuidada, nos permite apreciar muy bien la aportación de cada músico.

Entonces, ¿cómo podemos resumir este disco de los de Virginia? ¿Como más de lo mismo? Pues sí y no. Sí, porque el grupo es LAMB OF GOD y ya tiene un estilo más que definido que hace que cada canción que crean sea 100% LAMB OF GOD y tenga un sonido que ya es “marca de la casa”. No, porque el grupo sigue dando más de sí y nos ofrece un disco que, si bien no es su mejor trabajo, sí que se acerca mucho.
Un gran disco.
Sin duda, de lo mejor del año.

Track list:

1. Memento mori.
2. Checkmate.
3. Gears.
4. Reality bath.
5. New colossal hate.
6. Resurrection man.
7. Poison dream.
8. Routes.
9. Bloodshot eyes.
10. On the hook.

LAMB OF GOD son:

Randy Blythe: Voz.
Mark Morton: Guitarra.
Will Adler: Guitarra.
John Campbell: Bajo.
Art Cruz: Batería.

Discográfica: Nuclear Blast.
Puntuación: 9/10
Autor: Pablo Folgueira.

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