Crítica
Con la salida de los nuevos trabajos de Ayreon y Avantasia lanzamientos como este en ocasiones pasan desapercibidos. “Riversing Time” encaja en lo que se ha dado en llamar Opera Metal. Con colaboraciones de gente como Hansi Kurshc, Tome Englund o Mike Baker entre otros el disco ofrece un viaje de power metal melódico, con toques góticos y una carga ambiental muy importanti y bien conseguida, en gran parte gracias a la colaboración de la Orquesta Filarmónica de Estambul. Neverland nacen de la unión de DREAMTONE y la cantante Iris Mavraki. Considerando que Dreamtone tienen un sonido con muchas influencias de metal progresivo, la presencia de elementos de este estilo en gran parte de los temas es más que comprensible.
“Riversing Time” es un disco que va a más según avanza, alcanzando su punto álgido al final. No obstante, desde el primer tema “Shooting Star”, con un magnífico solo de guitarra por Erim Arkman, el grupo demuestra sobrada capacidad para plasmar sus ideas en interesantes piezas musicales. “To Lose The Sun” nos ofrece la posibilidad de escuchar a un magnífico Hansi Kursch, además de una pieza que suena a Blind Guardian con elementos progresivos. “Mankind Is A Lie” y “Everlasting Tranquility” nos permiten disfrutar de la preciosa voz de Iris Mavraki en compañía de un gran trabajo a las seis cuerdas y de unos arreglos orquestales sencillamente impresionante, cortesía de Ozan Alparslan.
“Reversing Time” hace gala de unas melodías realmente interesantes, utilizando sonidos y elementos propios el power más melódico sobre estructuras reconocible en el metal progresivo.
Hasta el momento el disco está resultando bastante ameno y variado, con toques folk y étnicos cortesía de Evren Yazgan, y un trabajo verdaderamente bueno en la composición. Con “Black Water” y la colaboración de Mike Baker podemos hacernos una idea bastante acertada del conjunto de influencias de este grupo, pasando de bandas como Blind Guardian o los primeros Stratovarius hasta Symphony X o Dream Theater. Todo ello aderezado con toques folk que bien podrían ser una reminiscencia de Skyclad.
La versátil y potente voz de Iris Mavraki lo envuelve todo siempre que interviene y en “Mountain of Judgement” resulta evidente. Este tema se presenta, bajo mi punto de vista, como uno de los más fuertes del disco. Los arreglos son excelentes y el trabajo al piano es simplemente una delicia. Es a partir de esta canción de menos de dos minutos cuando el disco toma verdadera importancia en temas compositivos e interpretativos.
En “Mountain Of Joy” nos topamos con una sentida y acertadísima interpretación de Oganalp Canatan, pasando de las melodías más melancólicas a las más alegres, adaptándose de forma excelente. Compositivamente se trata de un tema con una estructura bastante sencilla, pero sobre la que esta construida una sólida maraña de pequeños detalles que lo convierten en una pieza indispensable para todo aficionado al estilo, más aún cuando la guinda del pastel es un solo de Gary Wehrkamp. Simplemente un pequeño dulce de cuatro minutos y medio.
Aunque el disco había comenzado de forma muy interesante y estaba avanzando de forma paulatina, mejorando en cada tema, el “salto de calidad” que encontramos en “Mountain Of Joy” es evidente. Y su sucesora “World Beyond These Walls”, no solo no se queda atrás, sino que la supera.
El noveno corte de este disco se muestra algo más profundo y más asentado sobre el progresivo que sus predecesores y además nos permite disfrutar de una impresionante interpretación de Tom Englund. Especialmente destacables son los arreglos y el trabajo a la batería de Emrecan Sevdin. La eventual combinación de las voces de Tom e Iris produce un efecto realmente acertado. Para terminar de redondear esta magnífica composición nos encontramos con un buen solo de teclado, con unos arreglos y una ambientación excepcional, además de un minúsculo solo de guitarra, muy particular. En definitiva, estamos ante uno de los mejores cortes del disco, pero no el mejor.
No el mejor, porque “Trascending Miracle” es simplemente una obra maestra. La genialidad en el uso de los elementos folk y la magnificencia de los arreglos orquestales, sumado a una composición inteligentísima, resalta la ya de por sí muy buena labor de las guitarras y la batería en este tema. En esta ocasión nos encontramos ante una estructura bastante complicada, más propia del progresivo que de otro estilo. El tema está lleno de elementos cambiantes. Es una canción con vida propia y completamente instrumental. ¿Lo que escuchamos casi al final es un solo de saxo? Un gran final para un buen disco.
Resumiendo, se trata de un trabajo recomendable para los que disfruten del estilo de Blind Guardian y de los elementos folk en el metal y quieran escucharlos de una forma distinta. No se trata de la octava maravilla del mundo, pero si de un trabajo bien hecho y que gana con las escuchas.
Puntuación: 7
Autor: David Rodrigo (Coon)





