OVERTURES – ENTERING THE MAZE

Crítica

Italia ha mostrado una capacidad para exportar bandas de rock de la que ha carecido históricamente España. Puede que se deba, entre otras razones, a la mala pronunciación en general de nuestros cantantes en inglés (y eso que parece haber ya alguna que otra excepción, por más que estas se producen casi siempre en los márgenes del negocio metálico, siempre entre bandas extremas, nunca en bandas que podríamos calificar de mainstream). En cambio, Italia tiene grupos triunfando por ahí. Todos sabemos más o menos quiénes son. Y esas formaciones exitosas han abierto camino para otras menos conocidas, como es el caso de estos chavales que llevan ya con este tres discos en estudio de metal clásico influido por el power metal de los noventa (Stratovarius en sus buenos momentos, Blind Guardian en su época media, Sonata Arctica en sus principios, Running Wild en su faceta, digamos, comercial, por poner cuatro ejemplos de todos conocidos) y también por cierto tipo de power metal sinfónico que está un poco olvidado pero que tuvo a sus valedores en combos como Ivory Tower.

La onda de OVERTURES no tiene mayores sorpresas, viendo los nombres que les han influido. Un grupo de la actualidad con el que podrían medirse serían los exitosos Kamelot. Su metal es muy parecido al de los nórdico-estadounidenses: voces agudas, desgarradas a veces y dramáticas siempre; ritmos veloces, doble batería y guitarras muy melódicas arropadas por un excelente juego de teclados o de guitarras sintetizadas.

El problema, creemos nosotros, es que la escena power metal está más que saturada. Es un estilo, no nos engañemos, que dio lo mejor que tenía que dar hace ya una década o más. Su período de tiempo glorioso fueron los lejanos años noventa, y si grupos que entonces se lo comían todo ahora se las ven y se las desean para que la gente los siga recordando, mucho nos tememos que OVERTURES, a pesar de lo dicho arriba sobre los exitosos grupos italianos de metal, habrán de conformarse con ser una banda segundona, telonera de grupos más importantes o sencillamente carne de cañón en festivales tocando a la luz del día, y si hay suerte tocarán en salas de pequeño aforo en sus conciertos como cabeceras de cartel.

Ojo, que nos referimos exclusivamente a su proyección comercial, no a su esencia artística o creativa. En este disco hay buenos temas para los seguidores del power metal clásico. En “Of nightmares”, por ejemplo, el cantante Michele Guaitoli demuestra que es un excelente discípulo de su par en Kamelot. Marco Falange y Adriano Crasnich, por otra parte, ejecutan un doble juego de guitarras que aunque no sorprende sí que deja claro que estos tipos saben un rato bueno de eso de los solos a dos bandas. “Savior” es otro cañonazo que los emparenta con la vertiente más dinámica de los germanos Primal Fear, aunque aquí las influencias británicas vía Judas Priest son mucho menos evidentes que en los alemanes. Pero ojo a las guitarras rítmicas en “Empty trails”, que le dejan a uno casi con fiebre: metal de primera solo suavizado por la voz del cantante que, la verdad, se agradecería que, al menos en este tema, se soltara un poco la melena y voceara con mayor potencia.

En definitiva, un más que correcto disco de, se ha dicho, power metal clásico que si hubiera aparecido hace década y media podría haberse convertido en clásico, pero que, ahora, en una escena sobresaturada de formaciones de todo pelaje power metalero, habrá de pasar, ay, un tanto desapercibido. Es lo que tiene llegar tarde: que ni se oye misa ni se come carne.

Formación:

Michele Guaitoli – Lead Vocals
Marco Falanga – Lead Guitar
Adriano Crasnich – Lead Guitar
Luka Klanjscek – Bass
Andrea Cum – Drums

Tracklist:

The Maze
Under the northern star
Of Nigthmares,
 Savior
 Empty Trails
Consequences
In the middle of nowhere
 Programmed to Serve
A different point of view
The Oracle.

Puntuación: 6/10

Sello: Sleaszy Rider Records

Autor: Paquito Isoflauto

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