PHOENIX RISING – VERSUS

Descripción

Surgidos en 2007 como QUINTA ENMIENDA, los PHOENIX RISING (a veces conocidos como PHOENIX RISING/FIRE & ASHES), procedentes de Alcorcón, acaban de presentar su tercer disco, el segundo como PHOENIX RISING, “Versus”. En él, el grupo da una vuelta de tuerca a su Power Metal sinfónico tan influido por grupos como STRATOVARIUS, y nos presentan una colección de canciones cargadas de virtuosismo y de matices, pero también de velocidad y de potencia, en las que todos los instrumentos encajan a la perfección, con unas guitarras rapidísimas, una batería vertiginosa y unas orquestaciones que dan a todo el conjunto un aire muy épico.LOGO PHOENIX RISING

Además, con toda la intención de abrirse al mercado internacional, han grabado varias canciones del disco en inglés, de forma que demuestran que no solo saben hacer una música muy interesante, sino que también saben como adaptarla a otros mercados.

El disco arranca con “Fuego & cenizas”, una intro ampulosa y grandilocuente en la que los coros casi operísticos y las orquestaciones nos van dando la bienvenida al disco, a través de un sonido que nos recuerda rápidamente a la música clásica. Este tema, ideal para usarlo también como introducción para los conciertos, se enlaza con “Phoenix”, una canción potente y que desde el principio es velocidad en estado puro. La potencia del ritmo es enorme, con una velocidad vertiginosa, sobre la que escuchamos las guitarras y la voz. Es una canción poderosa, con un estribillo muy pegadizo, que dará mucho juego en directo.
También con mucha potencia empieza “Reflejos de gloria”, una canción de riff muy reconocible en la que el teclado tiene mucho protagonismo. Es otro tema veloz, pero también es fácil de escuchar, y en él se introducen unos cambios de ritmo que completan el tema y lo hace más complejo. El trabajo de las guitarras es espectacular.

PHOENIX RISING BAND

A pesar de su título, “Afterlife” es una canción cantada en español, excepto cuando, en el estribillo, se dice esa palabra. Se trata de un tema de letra muy crítica, de ritmo rápido y de mucha complejidad. Su estribillo es muy pegadizo, aunque tal vez no sea demasiado original. Sin embargo, es una canción que entra muy bien a la primera escucha.

Con un sonido similar al de una caja de música empieza “Sueños de cristal”, una canción que muy pronto se acelera y gana potencia, con el teclado marcando el sonido dominante y creando una atmósfera densa. Aunque al principio parece un medio tiempo, muy pronto gana velocidad, con la batería de Iván sonando a velocidad de vértigo. Es un tema cargado de matices, introducidos normalmente por el teclado de Jesús. Una vez más, Daniel hace un solo muy conseguido, después del cual, las orquestaciones se adueñan del tema.

Con un riff muy fácil de identificar y mucha velocidad arranca “Luzbel”, un tema de letra sorprendente, porque es muy diferente a lo que podríamos esperar al leer el título. Musicalmente, es una canción de mucha potencia, aunque durante su estribillo esa velocidad se ralentiza un poco.

Con solo la voz sonando empieza “Días de terror”, aunque muy pronto entran los demás instrumentos, para iniciar una canción en la que se alternan los ritmos más rápidos con otros más lentos durante las estrofas, aunque predominando siempre los ritmos rápidos. El trabajo de las guitarras, como en el resto de los temas, es muy bueno, con un solo muy conseguido.

Con mucha tranquilidad, con solo la voz y el teclado sonando, empieza el tema que da título al disco, que es la balada. Es una canción llena de sentimiento, que demuestra la versatilidad de estos músicos, que saben pasar de los ritmos más cañeros a otros más preciosistas, como los de esta canción.

PHOENIX RISING 2
Volvemos a la potencia con “Corazones de hierro”, una canción que empieza con el teclado haciendo una melodía muy fácil de reconocer. Es una canción en la que el teclado es el instrumento que más llama la atención, por encima incluso de la voz. El estribillo se recuerda desde la primera vez que lo escuchamos. En la parte instrumental, los solos de guitarra y de teclado, que se alternan, quedan muy bien.

Energos” empieza con un riff de guitarra muy reconocible, que da paso a un ritmo cañerísimo, justo antes de que entre la voz de Miguel. Es una canción muy lograda, llena de matices, sobre todo en las voces y los coros, sobre todo en un estribillo muy conseguido.

Como última canción del disco tenemos “El nombre del viento”, una compleja canción de más de doce minutos, cargada de matices y en la que brilla con luz propia la colaboración de José Vicente Broseta, de OPERA MAGNA, cuya voz completa muy bien la de Miguel. A pesar de lo larga que es la canción, no se hace pesada, porque está llena de detalles que la enriquecen y que demuestran la gran calidad de los PHOENIX RISING como músicos y como compositores. Una verdadera joya.

El disco se completa con las versiones en inglés de “Phoenix”, “Versus”, “Días de terror” (titulada en este caso “Aftermath”) y “El nombre del viento” (“The name of the wind”), con las que el grupo demuestra su intención de abrirse al mercado extranjero, dando a las cuatro canciones un plus para ese mercado, que seguro que les abrirá muchas puertas.

Como vemos, “Versus” es un gran disco, con el que PHOENIX RISING se presentan como unos valores a ser tenidos en cuenta en nuestra música. Tal vez su sonido no sea del todo original, pero no cabe duda de que lo dan todo y de que saben muy bien como crear grandes canciones con estribillos pegadizos y curradas orquestaciones. Que no es poco.

Set list:

1- Fuego & cenizas.
2- Phoenix.
3- Reflejos de gloria.
4- Afterlife.
5- Sueños de cristal.
6- Luzbel.
7- Días de terror.
8- Versus.
9- Corazones de hierro.
10- Energos.
11- El nombre del viento.
12- Phoenix (en inglés).
13- Versus (en inglés).
14- Aftermath (en inglés).
15- The name of the wind (en ingles).

PHOENIX RISING son:

Miguel González: Voz y guitarra.
Daniel Martínez: Guitarra solista y coros.
Jesús M. Toribio: Teclados y orquestaciones.
Sergi Wild: Bajo.
Iván Méndez: Batería.

Discográfica: Autoproducido.

Puntuación: 8,5/10.

Autor: Pablo Folgueira.

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