Crítica
Vuelven Pro-Pain con un nuevo disco bajo el brazo, y no han tardado mucho En 2007 Age Of Tyranny – The Tenth Crusade no acabó de convencer, y la banda hace un nuevo esfuerzo con su mezcla de Thrash / Groove por dejar un buen sabor de boca. Una de las diferencias que se aprecia es que Eric Klinger, guitarra durante casi 10 años en el grupo, ha sido sustituido por Marshall Stephens, y también vemos que la dirección de la banda también ha cambiado. Más melodía. Vayamos a por el disco, pero primero el lineup:
Gary Meskil (Voz, Bajo)
Tom Klimchuck (Guitarra)
Marshall Stephens (Guitarra)
J.C. Dwyers (Batería)
Y “Let The Blood Run Through The Streets” es el típico tema del grupo. La combinación de Thrasy y Groove con las voces Hardcore ya es la seña de Pro-Pain, y este tema tiene éxito garantizado entre los fans de la banda. Tema rápido que apenas supera los 2 minutos y es energía pura.Ya veremos hacia dónde se dirige el disco…
“Halo” es un tema mucho más melódico, y de hecho parece que está hecho en torno a un par de melodías hipnóticas, y que de alguna manera había que encajarlas con los riffs Thrash. El resultado es un tanto desconcertante, sobre todo al entrar las melodías, porque el contraste con las partes más potentes no acaba de salir bien.
Vamos a por “Hour Of The Time”, un tema en el que además de las melodías aparecen voces limpias. Y aquí ya sí que vemos claramente otra de las marcas de la casa de Pro-Pain. Hay quien ha llamado a su estilo Street Metal, y es fácil entender por qué. Tema muy animado y fuerte, que en algunos puntos recuerda a grupos Punk americanos y que en directo funcionará bien… pero se queda un poco cojo en cuanto a la música.
Y ahora el tema más largo del disco. “To Never Return” no llega a los 5 minutos, lo que quiere decir que estamos ante un disco de temas bastante cortos. Y por el momento lo que nos encontramos es un tema mucho más metalero que los dos anteriores. Un buen riff que sujeta el tema a mid tempo, hasta que se les ocurre meter un estribillo melódico que vuelve a pecar de lo mismo que “Halo”. Por separado la parte dura y la parte suave funcionan bien, pero en conjunto hay algo que no va. El estribillo tiene madera de himno, y el riff es duro y heavy, pero los dos a la vez parecen un pegote. Un serio fallo que estropea lo que podrían ser 2 temas interesantes.
Con “Where We Stand” vamos a terrenos más modernos, más Groove. Y más cañeros, eso sobre todo. Al menos, una vez más, en la parte dura (que es realmente dura) antes de llegar a un estribillo, que esta vez, aparte de ser una melodía metida a la fuerza, no tiene nada especial. Es más, hasta diría que no es nada buena… Un tema que queda totalmente estropeado por un estribillo horroroso.
“Phoenix Rising” acierta más con las melodías hipnóticas, en la línea de Halo. Y la diferencia es que aquí si que dan en la diana, y sacan adelante un tema bastante bueno, con una melodía interesante que no rompe el ritmo, mucha potencia y, en el aspecto negativo, una producción un tanto rara en la que han mandado el volumen de las voces hasta el infinito y más allá, y en algunos puntos tapan a los instrumentos. Aquí, y por primera vez destacaría la labor de las guitarras, que consiguen unos solos sencillos pero muy efectivos.
Pasemos a un tema diferente.”Go It Alone” ya se va a los terrenos más melódicos. Más o menos se mantienen ahí todo el tema, con lo que no hacen destrozos como los que hemos visto antes. De todas formas aquí no aportan absolutamente nada, y aunque se trata de un tema divertido, le falta “algo”.
“All Rise” es otra mezcla, pero más que explosiva es explotada. Aquí se juntan partes cañeras con un estribillo de melodía fácil y luego una parte rítmica bastante ridícula. Si es un intento de hacer un himno, tal vez lo hayan conseguido a su manera, pero parece más bien unas cuantas ideas amontonadas y sin conexión entre sí. Merece la pena escucharlo para ver el caos que es.
El comienzo de “God´s Will” parece prometer algo diferente, y mejor. Mucha fuerza, esta vez Pro-Pain consiguen sacar la bestia que llevan dentro después de un par de temas más flojos (y uno de ellos bastante malo). Riffs endemoniados, variedad y una batería que lleva el peso del tema. Y de nuevo les vuelve a salir bien la mezcla de melodía y caña, sacando adelante un buen tema que rivaliza con Phoenix Rising por ser el mejor del disco, hasta que…
… Llega “The Fight Goes On”, que empieza arriesgando. Siempre que se empieza un tema con un solo melódico pueden pasar dos cosas: que aburras a la gente o que captes toda su atención. Aquí lo que han hecho ha sido engañarnos a todos porque convierten un solo aparentemente inocente (y hasta fiestero) en una especie de guía para un tema rápido y furioso en el que hay solos y (por primera vez en el disco) leads. Y qué solos, los mejores del disco, sin duda. Un buen tema, realmente bueno y una gran forma de poner fin al disco.
Bueno, en realidad queda una Bonus Track, una mezcla alternativa de “Where We Stand”, que da otra idea sobre el tema. Un sonido más oscuro y retorcido pero menos potente. Para gustos los colores, aquí cada uno puede elegir la que mejor le parezca, pero lo que no cambia es el espantoso estribillo que vuelve a destrozar el tema.
Y esto es No End In Sight, un disco que ha llevado a Pro-Pain a terrenos más melódicos y que por desgracia tampoco creo que vaya a convencer. Hay temas realmente buenos, pero otros se quedan cojos, y otros, qué se le va a hacer, son bastante flojos.
Puntuación: 5.4
Autor: Javier Vázquez (Kapu)





