PROMETHEUS – 1001

Crítica

8 años son los que ya respaldan la carrera de los valencianos PROMETHEUS, quienes, tras mucha lucha e insistencia y 2 trabajos previos, “Tierra de Todos” y “Barro y lágrimas”, lanzan ahora su tercer trabajo y primer larga duración bajo el título de “1001” y de nuevo confiando en las manos del omnipresente Fernando Asensi y sus Fireworks Studios para la producción del mismo.

La banda comandada por las 6 cuerdas de Rafa Vida y las baquetas de su hermano Jose Manuel, tras mucho pelear por un lugar dentro del heavy metal nacional comienzan poco a poco a solidificar el nombre de PROMETHEUS dentro de la escena actual de nuevas generaciones de heavy y power metal español, algo en lo que va a tener mucho que ver el trabajo que nos ocupa en estos momentos.

Y es que en “1001”, y tras las buenísimas críticas y acogida de un trabajo como “Baño y lágrimas” (opinión a la que Metalcry se sumó en su momento), los valencianos, que como ya sabéis completan su formación con la potente voz de Fernando Broseta, la guitarra de Jandié Serrano y el bajo de Rubén de la Calle, refrendan esta impresión y la extienden hacia 12 nuevos temas donde, si establecemos una comparación con aquel estupendo trabajo, las composiciones se vuelven más esenciales y heavys. Abandonando los aires power metaleros PROMETHEUS construyen un sólido compendio de temas de un heavy metal que sería más propio de bandas europeas como PRIMAL FEAR o DREAM EVIL y nacionales como SPHINX, sin perder la influencia de clásicos como IRON MAIDEN o DIO. Con esto consiguen, sin perderle la cara a la épica con la que extienden la historia de Prometeo en algunos de los cortes del álbum, darle a “1001” darle un aspecto más aguerrido, donde prima el estribillo más himnico que épico y donde la enorme voz de Broseta surge como el aspecto diferenciador que personaliza la seña de identidad de los valencianos.

Así es como tras la fílmica introducción “Fuego y traición” surge “Mil años y un día”, cuyo comienzo está protagonizado por una de las colaboraciones estelares del álbum, la de la voz del mítico Vicente Feijoo de ZARPA quien interpreta a un airado Zeus, mientras Broseta toma las riendas del desafiante Prometeo para construir un gran medio tiempo, poderoso y de un coro inmenso. La historia de Prometeo será continuada en un nuevo medio tiempo de base rítmica infranqueable como es “La canción del verdugo” y, finalmente, en “La Maldición de los ardientes (1001)”, allí donde la banda explora su lado más épico y hollywoodiense, creando atmósfera de conclusión y de final épico inevitable gracias a la aportación al violín y el tradicional rabel, así como de unos estupendos coros que dotan al tema de aspecto de ritual y sacrificio hasta que este rompe en auténtico huracán de heavy metal hacia el final.

Y de heavy metal se construyen temas más asequibles como “Dolor y pasión”, un corte construido en torno a un pegadizo estribillo y una buena dosis guitarrera que se extiende en un largo minutaje, el tributario “El fantasma de los sueños”, que contiene una estructura totalmente devota del “Heaven and Hell” de Black Sabbath y que rinde homenaje al eterno Ronnie James Dio, o la pegadiza “Joven Caos”, uno de esos temas con madera de single de heavy metal, dinámico, enérgico, pegadizo, sencillo… se te pegará a tu vena más heavy y su estribillo surgirá en tu mente en el momento más insospechado (“Cerveza o muerte” le va a la zaga en su lado más descarado y divertido).

Existe un pequeño bajón compositivo en cortes como “La vida es corta”, que se apoya en su aspecto de himno de la alegría para enganchar al oyente, o “Encadenado”, de desarrollo algo plano, pero ni aun así seríamos capaces de decir que no nos encontramos ante un trabajo redondo de heavy metal que se refuerza con su lado más aguerrido y potente en la tormenta de guitarras que tiene “Voluntad de hierro” o la oscuridad heavy de “Frío frente en Altar”, corte donde más recuerdos me han llegado a las ya reconocibles composiciones de los gaditanos SPHINX, con su eterna referencia en IRON MAIDEN.

En definitiva, golpe en la mesa de PROMETHEUS con este “1001”. Un golpe  que declara sin complejos que ya no son ninguna promesa, sino que forman parte por derecho propio y puesto preferente de la nueva plana del heavy metal nacional de calidad y con sello propio de identidad. Y es que, cuenta la leyenda que Prometeo desafió al mismísimo Zeus por no tenerle miedo alguno… Los valencianos respetan y veneran a sus dioses, pero al igual que el titán griego no les tienen miedo alguno. Demostrado queda.

PROMETHEUS son:

Fernando Broseta – Voz
Rafa Vida: Guitarra
Jandié Serrano: Guitarra
Rubén de la Calle: Bajo
José Manuel Vida – Batería

TRACKLIST:

01- Fuego y traición
02- Mil años y un día
03- Dolor y pasión
04- La canción del verdugo
05- Joven Caos
06- El fantasma de los sueños
07- La vida es corta
08- Frío frente al altar
09- Encadenado
10- Voluntad de hierro
11- La maldición de los ardientes (1001)
12- Cerveza o muerte (bonus track)

Puntuación: 8,2

Discográfica: Independiente

Autor: Dany Velasco

<< volver a discos