Crítica
El heavy metal es, ante todo, una cuestión de actitud. Y Ambush, desde su aparición en la escena sueca allá por 2013, han demostrado que lo suyo no es un simple revival de los ochenta, sino un acto de fe en la tradición. Con su cuarto trabajo, Evil in All Dimensions, publicado bajo el sello Napalm Records, la banda reafirma su compromiso con el legado de Judas Priest, Iron Maiden y Accept, pero lo hace con un sonido contemporáneo, bien pulido, que evita caer en la caricatura nostálgica. El resultado es un álbum que respira heavy metal por cada surco, cargado de energía, de ganchos melódicos y de esa convicción férrea que separa a las bandas pasajeras de los auténticos estandartes del género.

La primera escucha ya deja claro que Evil in All Dimensions es un disco pensado para el directo. La canción homónima que abre el trabajo es un auténtico manifiesto: riffs veloces y elaborados, coros coreables, un estribillo que atrapa desde la primera vez y un despliegue vocal de Oskar Jakobsson que termina en gritos agudos que hielan la sangre. En apenas unos minutos, Ambush logran sintetizar su propuesta y marcar el tono de todo lo que viene después.
Pero si hay un corte que merece mención especial, ese es “Maskirovka”. Se trata de una pieza mid-tempo, solemne, que destaca tanto por su estribillo pegadizo como por la carga conceptual que encierra: la palabra rusa hace referencia a técnicas de engaño y camuflaje militar, y Ambush la utilizan como metáfora de un mundo manipulado por la desinformación y la mentira. Musicalmente, es el bajo de Oskar Andersson quien lleva la batuta, creando un colchón hipnótico sobre el que Jakobsson brilla con una interpretación intensa y dramática.
En otros momentos, el álbum se lanza de lleno al speed metal, como ocurre en “Iron Sign”, donde las guitarras de Karl Dotzek y Olof Engqvist cabalgan al más puro estilo Iron Maiden, acompañadas por un estribillo que recuerda inevitablemente a Bruce Dickinson en su mejor forma. Algo similar sucede en “The Night I Took Your Life”, otro homenaje implícito a la escuela británica, con un bajo protagonista que parece guiado por el mismísimo Steve Harris.
Ahora bien, Ambush también saben cuándo bajar el ritmo. “I Fear the Blood” rompe la dinámica vertiginosa con una balada oscura y emotiva que muestra una faceta distinta de Jakobsson: susurros cargados de tensión, agudos dolorosos y un solo de guitarra melódico que refuerza el dramatismo. Es un paréntesis que funciona a la perfección dentro del conjunto, porque amplía la paleta emocional de la banda sin perder coherencia.
El segundo tramo del álbum mantiene el nivel con piezas como “Come Angel of Night”, elegida como sencillo por su carácter directo y sin concesiones, o “The Reaper”, que juega con influencias de Accept y un groove casi bailable que aporta frescura al repertorio. También destaca “Bending the Steel”, un homenaje descarado a Judas Priest en riffs y solos, en el que la banda incorpora sus característicos coros con ecos, dándole su sello inconfundible.
El cierre con “Heavy Metal Brethren” es, sencillamente, impecable. Es un himno para todos los devotos del género, con una lírica que exalta la hermandad de los headbangers y una instrumentación que equilibra velocidad, melodía y solemnidad. No podría haber una conclusión más adecuada para un disco que respira amor por el metal en todas sus dimensiones.
En lo técnico, hay que subrayar el papel de las guitarras de Dotzek y Engqvist: afiladas, virtuosas, siempre en diálogo y con una capacidad innata para alternar riffs rudos con solos melódicos que quedan grabados en la memoria. La base rítmica de Andersson y Linus Fritzson es compacta y contundente, sosteniendo cada tema con precisión quirúrgica. Y en el centro de todo, Jakobsson confirma que es uno de los vocalistas más interesantes de la escena actual: sus agudos desgarran, pero también sabe modular y transmitir vulnerabilidad cuando la canción lo requiere.
Si Infidel (2020) ya había colocado a Ambush en el radar internacional, Evil in All Dimensions los consolida como uno de los nombres imprescindibles de la nueva ola de heavy metal tradicional. Su mayor virtud es no limitarse a copiar el pasado, sino revivirlo con una energía contagiosa y una producción moderna que resalta la claridad sin perder crudeza. Quizá algún purista critique que el disco juega sobre seguro y no arriesga demasiado en lo estilístico, pero eso sería perder de vista lo esencial: Ambush saben quiénes son, y ejecutan su visión con una convicción y una calidad que muy pocos logran.
En definitiva, Evil in All Dimensions es un álbum sólido, variado y adictivo, que alterna entre la velocidad del speed metal, la solemnidad de los medios tiempos y la emoción de una balada, todo ello envuelto en una atmósfera ochentera que resulta imposible de resistir. Un trabajo que invita tanto al headbanging desenfrenado como al canto colectivo, y que confirma que Ambush están listos para dar el salto definitivo a la primera línea del heavy metal mundial.
Listado de canciones:
01. Evil in All Dimensions
02. Maskirovka
03. Iron Sign
04. The Night I Took Your Life
05. I Fear the Blood
06. Come Angel of Night
07. The Reaper
08. Bending the Steel
09. Heavy Metal Brethren
AMBUSH son:
Olof Engqvist – Guitars & Backing vocals
Karl Dotzek – Guitars & Backing vocals
Oskar Andersson – Bass, vocals & Backing vocals
Linus Fritzson – Drums & Backing vocals
Oskar Jakobsson – Vocals





