RAGE – THE DEVIL STRIKES AGAIN

Crítica

Lo confieso, lo admito y lo pregono a los cuatro vientos: RAGE ha sido siempre una de mis debilidades en el intrincado mundo del metal: 22 álbumes (y contando) les avalan. Puede que no sean la panacea universal del rock, pero han luchado como pocos para segur en la brecha y tienen algo especial para el que suscribe. Dicho esto, no esperéis que sea condescendiente con algunos aspectos de su último trabajo “The Devil Strikes Again” que acaba de ver la luz en el sello Nuclear Blast. 

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Por de pronto, las tribulaciones del alma de la banda, “Peavey” Wagner, no han sido pocas últimamente: aventuras con históricos miembros de los 90 bajo el nombre de REFUGE (a los que pudimos ver en España en dos de los festivales punteros del pasado verano); corte de raíz con el anterior guitarrista Victor Smolski (con el que tan buen material –a mi juicio– facturara el grupo); y nueva reunión con músicos nuevos.

Dice Peavey que se siente tremendamente contento con el disco de este año y totalmente compenetrado con la nueva formación. Que han querido rememorar a los RAGE de los 90, con canciones duras, llenas de melodías chispeantes, coros “de estadio” y musicalidad radiante. ¿Lo habrán conseguido? Es lo que vamos a tratar de desvelar en las siguientes líneas.

Lo primero que llama la atención y sorprende del disco es la potencia y dureza de los temas en general: nada de líneas clásicas ni de motivos orquestales. En absoluto se puede decir que Wagner se ha relajado, a pesar de los años que lleva en esto. El disco es rápido, agresivo y posee una inusitada fuerza, con nervio y poderío a raudales: ahí no hay queja alguna; te pone las pilas en un segundo sin concesiones a temas ñoños o insustanciales.

Teniendo esto en cuenta, noto que las composiciones sí nos recuerdan al RAGE más tradicional, pero, personalmente, creo que les falta la chispa que el grupo tenía en los 90 o en los tiempos de Victor, etapa de la que soy acérrimo defensor, por más que algunos puristas me puedan decir que Smolski / Terrana no era un RAGE a la usanza. Yo creo que el bielorruso, con su formación de corte clásico, daba a la banda un toque melódico que, compenetrado con la forma de componer de Peavey, nos dio grandes trabajos como “Soundchaser” o el directo “From the Cradle to the Stage”, y riffs gloriosos: valga el comienzo de “Paint the Devil on the Wall” como muestra.

El disco empieza con el tema que le da título y que te impacta con ese rollo thrash que destila. Se va a repetir la jugada con algunas canciones más y, aunque no está mal el tema, echo en falta algo más de rabia auténticamente “thrashera”. RAGE, por mucho que lo intente, no es un grupo hecho para estos “excesos”, aunque se agradece la intención.

My Way es el típico tema con riff de manual que contiene partes acústicas con voz distorsionada, estribillo melódico… y que funciona bastante bien; nada nuevo, pero efectivo. Luego, Back on Track sigue la misma línea, pero la velocidad aumenta, aunque la melodía sigue presente. No es de los temas que más aporta al disco, exactamente igual que el siguiente The Final Curtain, un medio tempo (comparado con lo que precede) bastante insulso y sin substancia. Estamos en la parte más decaída en cuanto a calidad del plástico.

La cosa la arregla bastante War, de riff interesante y donde el amigo Rodríguez destaca por encima de los otros temas. Buen trabajo guitarrero del venezolano en un himno power-metalero de estribillo “cantábile” que se escucha con agrado y que te pone las pilas tras lo anterior. Ocean Full of Tears y Deaf, Dumb and Blind pasan sin pena ni gloria, sobre todo la primera que, de nuevo, incide en todos los tópicos del género. La segunda es más trallera, pero sigo teniendo la impresión de haber escuchado el mismo tema mucho antes.

Entrando en la recta final, el hecho de que Spirits of the Night entre en el mismo tono y casi con el mismo tempo que la anterior le hace un flaco favor. Seguiremos hasta la conclusión en el mismo bucle. Times of Darkness vuelve a ser un medio tiempo que nos trae ecos de los RAGE de los 90 y se deja escuchar con agrado y, finalmente, The Dark Side of the Sun es lo más salvaje que presenta este trabajo de 2016, que queda cerrado con velocidad y energía.

De todo lo dicho, podéis colegir que me parece un disco correcto, pero que es “más de lo mismo”. Las pretensiones de Wagner de retornar con un trabajo definitivo quedan algo cortas si tenemos en cuenta que este “The Devil Strikes Again aporta poco al acervo metalero ya existente. No digo que no mole: son RAGE, sin duda, pero yo esperaba algo más.

RAGE son:

Peter “Peavyˮ Wagner – voz solista, bajo.
Marcos Rodríguez, guitarras, voz.
Vassilios “Luckyˮ Maniatopoulos, batería, voz.

TRACKLIST:

01.The Devil Strikes Again (4:25)
02. My Way (4:23)
03. Back on Track (4:23)
04. The Final Curtain (4:13)
05. War (4:24)
06. Ocean Full Of Tears (04:04)
07. Deaf, Dumb And Blind (04:18)
08. Spirits Of The Night (4:52)
09. Times Of Darkness (5:21)
10. The Dark Side Of The Sun (5:56)

Puntuación: 6/10

Discográfica: Nuclear Blast

Autor: Manuel Martínez Ferrándiz

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