Crítica
Hablar de Sinner es hablar de una de las bandas más constantes del hard rock y el heavy metal alemán. Puede que nunca hayan disfrutado de la repercusión de otras formaciones de su generación, pero durante más de cuatro décadas Mat Sinner ha mantenido vivo un proyecto que ha sabido adaptarse al paso del tiempo sin perder su identidad. Ahora, con Boom Bang Goodbye, el bajista y compositor pone punto final a una trayectoria iniciada en 1982, y lo hace con un álbum que funciona tanto como despedida como celebración de todo lo que ha representado Sinner.

Lejos de caer en la nostalgia fácil o de construir un disco únicamente basado en la emoción del adiós, Boom Bang Goodbye demuestra desde sus primeros compases que todavía hay inspiración de sobra. La introducción «Dreams Can Come True» establece el tono emocional del trabajo. Más que una simple apertura, actúa como una declaración de principios: los sueños pueden hacerse realidad, y la carrera de Mat Sinner es la mejor prueba de ello.
La primera descarga llega con «Wait», un tema que resume perfectamente el sonido del álbum. Melodías pegadizas, guitarras contundentes y un estribillo diseñado para quedarse en la memoria convierten la canción en una elección lógica como carta de presentación. La producción de Jacob Hansen aporta la potencia necesaria sin sacrificar el carácter clásico que siempre ha definido a la banda.
«Leave It All Behind» baja ligeramente las revoluciones para ofrecer una de esas power ballads que Sinner siempre ha sabido escribir con acierto. No resulta empalagosa ni excesivamente sentimental; al contrario, transmite honestidad y encaja perfectamente dentro del contexto de un disco que mira constantemente hacia el pasado sin dejar de sonar actual.
Pero quien piense que este álbum es únicamente un ejercicio de melancolía se equivoca. Canciones como «Hellbreaker» o «Under the Moonlight» recuperan el lado más directo y musculoso del grupo. Los riffs de Alex Scholpp mantienen un alto nivel durante todo el trabajo, mientras Moritz Müller firma una interpretación sólida y llena de energía que demuestra por qué se ha convertido en una pieza fundamental dentro del proyecto.
Uno de los grandes atractivos del disco reside en la impresionante lista de colaboradores. Sin embargo, lo más destacable es que sus participaciones nunca parecen un reclamo comercial. Cada invitado aparece allí donde realmente aporta algo a la composición. Michael Sadler (Saga) protagoniza uno de los momentos más emotivos del álbum en «Turn the Page», una composición cargada de sensibilidad y excelentes melodías que invita inevitablemente a reflexionar sobre el final de una etapa.
Björn «Speed» Strid aporta su inconfundible personalidad a «Are You Ready», mientras Erik Mårtensson brilla en «Born To Run», una canción que además recupera al histórico guitarrista Mathias «Don» Dieth, estableciendo un emotivo puente entre el pasado y el presente de la banda.
No obstante, quienes sostienen realmente el peso vocal del álbum son Michael Bormann y Ronnie Romero. Ambos ofrecen interpretaciones sobresalientes, complementándose a la perfección y aportando continuidad a un trabajo repleto de invitados. Romero vuelve a demostrar por qué sigue siendo uno de los mejores vocalistas del panorama actual, mientras Bormann aporta ese toque melódico tan característico del hard rock alemán.
Musicalmente, Boom Bang Goodbye se mueve con naturalidad entre el heavy metal clásico, el hard rock melódico y el AOR más musculoso. No pretende reinventar el género ni sorprender con experimentos innecesarios. Su mayor virtud consiste precisamente en sonar auténtico. Cada canción desprende la personalidad que Sinner ha construido durante más de cuarenta años.
Quizá el único pequeño inconveniente sea precisamente su carácter continuista. Quien espere una despedida especialmente épica o una obra rompedora probablemente no encontrará aquí grandes sorpresas. Pero tampoco era esa la intención. Mat Sinner ha preferido despedirse siendo fiel a sí mismo antes que intentar reinventarse en el último momento.

En definitiva, Boom Bang Goodbye representa un cierre digno para una carrera ejemplar. Es un disco sólido, equilibrado y repleto de buenas canciones, donde la emoción nunca eclipsa la calidad musical. No será recordado únicamente como el último álbum de Sinner, sino como una obra que mantiene intacto el espíritu del grupo y demuestra que la inspiración ha acompañado a Mat Sinner hasta el final.
Si realmente esta es la última página de la historia de Sinner, pocas despedidas podían resultar más honestas, más coherentes y más satisfactorias para quienes han acompañado a la banda durante estas cuatro décadas.
Listado de temas:
1. Dreams Can Come True 4:10
2. Wait 3:10
3. Leave It All Behind 4:08
4. All Night Long 4:35
5. Are You Ready 3:20
6. Born To Run 4:18
7. Hellbreaker 2:58
8. Turn The Page 3:10
9. Road To Remember 3:55
10. Under The Moonlight 3:49
11. Power 4:52
Line Up:
- Mat Sinner: Bass, vocals
- Alex Scholpp: Guitars
- Moritz Müller: Drums
- Jim Müller: Guitars
- Lisa Müller: Keyboards
Guest Vocalists:
- Michael Bormann
- Ronnie Romero
- Michael Sadler
- Björn ‘Speed’ Strid
- Erik Mårtensson
Puntuación: 8,5/10
Discográfica: Reigning Phoenix Music




