Crítica
Hablar de Sleep es hacerlo de una formación fundamental para entender la evolución del stoner y el doom metal. Sin embargo, Hempispheres llega acompañado de una circunstancia que inevitablemente condiciona su escucha: es el primer trabajo de la banda sin Matt Pike a la guitarra y también marca la ausencia del batería Jason Roeder. Dos bajas de enorme peso que podrían haber puesto en peligro la continuidad de una propuesta construida durante décadas alrededor de una identidad muy reconocible.
Al frente permanece Al Cisneros, fundador, bajista y principal compositor, convertido ahora en el eje sobre el que gira esta nueva etapa. Para completar la formación aparecen dos músicos de enorme trayectoria. Dale Crover, conocido por su trabajo al frente de Melvins, se ocupa de las baquetas, mientras que Bubba Dupree, guitarrista de la histórica formación de punk de Washington D.C. Void, asume la difícil tarea de ocupar el espacio dejado por Pike. El resultado demuestra que Sleep todavía tiene mucho que decir.

La primera impresión que deja Hempispheres es tranquilizadora: continúa sonando inequívocamente a Sleep. Las bases de su propuesta permanecen intactas, con riffs densos, afinaciones graves, desarrollos pausados y esa atmósfera psicodélica que convierte cada composición en un viaje de largo recorrido. La combinación entre el bajo de Cisneros y la batería de Crover proporciona una base sólida y envolvente, mientras que las guitarras aportan la dosis necesaria de distorsión y profundidad.
Precisamente en las seis cuerdas encontramos uno de los principales atractivos de esta nueva encarnación. Dupree no intenta imitar a Pike, algo que habría resultado poco interesante, sino que incorpora su propia personalidad a una fórmula consolidada. Su presencia se percibe especialmente en los pasajes más experimentales, donde el blues y la psicodelia adquieren un protagonismo inesperado. El solo de guitarra que cierra la canción que da título al álbum es un magnífico ejemplo de ello: extenso, hipnótico y cargado de expresividad.
También merece una mención especial Dale Crover. Su batería aporta músculo, precisión y una notable riqueza rítmica, demostrando que su incorporación no responde únicamente a la necesidad de cubrir una vacante. Su manera de entender el pulso de las canciones encaja con naturalidad en el universo de la formación y permite que los temas respiren con personalidad propia.
Hempispheres tampoco pretende ser una revolución dentro de la trayectoria del grupo. Su mayor virtud reside precisamente en mantener el espíritu esencial de Sleep mientras introduce pequeños matices que amplían su paleta sonora. Hay momentos más psicodélicos, estructuras menos previsibles y pasajes donde la banda se permite explorar territorios alejados de la contundencia más clásica.
Si hubiera que señalar un aspecto mejorable, sería una producción que en determinados momentos podría ofrecer mayor profundidad, especialmente en el tratamiento de las guitarras. El material pide algo más de cuerpo y presencia para que todo el potencial instrumental termine de desplegarse.

Aun así, Hempispheres funciona como una declaración de intenciones. Sleep afronta una nueva etapa con cambios importantes, pero conserva aquello que ha convertido su nombre en una referencia del género. Al Cisneros, Crover y Dupree forman un trío convincente, capaz de mantener viva una identidad reconocible sin renunciar a introducir nuevos elementos.
No estamos ante un simple ejercicio de nostalgia, sino ante un capítulo diferente dentro de la historia de la banda. Hempispheres demuestra que, incluso después de perder a dos piezas fundamentales, Sleep todavía puede ofrecer un viaje sonoro envolvente, pesado y profundamente psicodélico.
Listado de temas:
01. Have Spacesuit Will Travel
02. The Morrisist
03. Hempispheres
04. Arrival of the Industry Ships
05. Whole Wheat Mountain / Well Baked
Line Up:
Al Cisneros – Cantante, bajista
Bubba Dupree – Guitarra
Dale Crover – Batería
Puntuación: 8/10
Discográfica: Third Man Records



