TEARS OF MARTYR – ENTRANCE

Crítica

Mucho tiempo, quizás demasiado para la calidad que atesoran, llevan pululando por los mundos del underground nacional los góticos TEARS OF MARTYR, intentando sobrevivir a los numerosos cambios de formación, a la injusticia del circuito del rock y el metal nacional y al de las numerosas trabas de ese peculiar mundo de negocios que es el mercado discográfico. Pero la espera ha merecido la pena. Tras casi 13 años de existencia, de lucha y de maduración tenemos en nuestras manos “Entrance”, la entrada al reino compositivo de este cuarteto que tiene mucho que decirle a los fans de grupos como After Forever, Epica, Nightwish o Theater of Tragedy, así como de las potentes y desgarradas voces guturales de bandas como Moonspell.

Hay muchas cosas que hacen especial a este “Entrance”, pero así de primeras, los datos que más impresionan a primera vista, sin entrar de momento a valorar detalles estrictamente musicales, son todos aquellos relacionados con el especial cuidado que se ha puesto a la hora de grabar el disco. Para ello la banda ha contado con la colaboración especial de Dani Fernández (Inntrance) al bajo en todos los temas, así como la del violinista Julio Fernández en el tema “Prelude To Violence”, mientras que en los grandes coros que pueblan el disco nos encontramos con dos sopranos, un tenor y un barítono que acompañan los grandes vuelos de Berenice Musa, a quien más adelante no nos quedará más remedio que dedicar unas más que bellas palabras. A todo esto debemos añadir el dato de un disco grabado en los prestigiosos M-20 de Madrid, una producción casi perfecta (con alguna salvedad), y un diseño y artwork medidos para definir y pulir la imagen del grupo de cara a sus potenciales fans.

A partir de aquí, todo lo que queda es un precioso y esmerado trabajo de metal gótico con todos sus elementos totalmente definidos, con 12 temas que viajan constantemente entre se mundo donde los oscuros luchan y chocan con la luz, donde las melodías profundas atacan y contestan a los altos vuelos de las grandes secciones operísticas y orquestales que Berenice nos brinda gracias a su espectacular voz. Y es que uno de los capítulos más interesantes de este “Entrance” es el del aporte vocal de la soprano. Con un total dominio del inglés (tanto que hasta comentarlo me parece una falta de respeto por mi parte) nos muestra un registro absolutamente profesional, con una variedad de tonalidades que no suele ser tan habitual dentro del estilo y que se defiende a la perfección de los constantes arañazos producidos por la oscura (y asombrosamente versátil) voz de Miguel Ángel Marqués, dispuesto en todos los temas, a destruir (en el mejor sentido de la palabra) el precioso mundo de luz, y a veces melancolía, construido por las cuerdas vocales de ésta.

La dupla formada por ambos no es solo lo mejor del disco, es, a juicio de un servidor, aquello que lo define y lo da su personalidad. Sin uno de los dos no estaríamos más que ante otro grupo de los muchos que surgen día a día dentro del panorama de los respectivos estilos que proponen cada uno de ellos y, si bien muchos pensaréis que tal combinación también es bastante habitual hoy en día, realmente pienso que no todas llegan a conseguir la complicidad y solvencia que Miguel y Berenice han logrado en este debut (no esta mal recordar esta palabra en estos comentarios). A nivel instrumental, el grupo resuelve sin muchos alardes la gran calidad compositiva de Miguel Ángel, aunque en ningún momento nos encontramos admirando tal o cual sección instrumental del disco (a excepción de algunos solos de guitarra en temas como “A shadow Blurs the Path” o “The Renascense”). En realidad son las atmósferas las que definen a TEARS OF MARTYR, capaces de crear estructuras perfectamente adaptadas para que sea el aspecto vocal, vuelvo a reiterarme, el principal protagonista del álbum.

Tenemos temas oscuros y muy potentes, como los iniciales “Realm of Pain”, “Evil Domini” o el atormentado violinista cuya obsesión nos produce pavor en el combo formado por “Prelude to Violence” y “Violence in Red (A Violin’s Store)”, mientras que la melancolía hace presa en mayor medida de “Ballad or a Tortured Soul” y “Dark Tears (Don’t You Shed Those)”, un tema con un impresionante apoyo coral, una inteligente composición orquestal (que descansa siempre en un sugerente piano), una original línea de guitarras y una dosis constante de contraste.

La luminosidad y la melodía más asequible de este disco, que no se caracteriza en absoluto por presentar composiciones fáciles o pegadizas en una primera escucha, la encontramos en “A New Design”, el single perfecto para enganchar nuevos oyentes, mientras que el mayor desarrollo compositivo de todo el disco, con una intensa historia por descubrir y grandes cambios de tonalidad atmosférica la tenemos en “The Renascence” y “Chasing the sun”. Casi indivisibles y, sin duda, la joya de la corona en cuanto a sentimientos, letra e implicación del oyente en la escucha.

¿Pegas? Más bien pocas. Comentaría aquí el hecho de que en algunos momentos la producción del álbum sea demasiado compacta o apretada, hecho que sin duda contribuye a crear una atmósfera más opresiva en muchos de los temas (“Violence in Red” es el perfecto ejemplo de lo que digo), pero que, como he comentado anteriormente, provoca que en muchos casos el aporte instrumental de cada una de las partes que componen el disco sea figuradamente indistinguible del resto. Por otro lado, y viendo la tónica general de las bandas de este estilo, quizás hayan pecado de no saber incluir algún tema con más gancho o pegada, más atractivo en un primer acercamiento, pero esto no es para nada una excusa que nos aleje del cuarteto. Muchos dirían que precisamente lo contrario.

En definitiva, sinceramente creo que TEARS OF MARTYR han conseguido lanzar un trabajo realmente esplendoroso en términos de metal gótico. Preparado para ser defendido con orgullo allá donde sean escuchados, y eso ya es decir mucho para lo que habitualmente es un debut discográfico, aunque en este caso contemos con las tablas que brindan 13 años bregando por conseguirlo, y eso se nota y mucho en este “Entrance”.

TRACKLIST:

01- Entrance
02- Realm of Pain
03- The Book of Blood
04- Evil Domini
05- Dark Tears (Don’t you Shed Those)
06- A Shadow Blurs The Path
07- Prelude To Violence
08- Violence in Red (A Violin’s Story)
09- A New Design
10- The Renascense (I)
11- Chasing the Sun (II)
12- Ballad for a Tortured Soul

TEARS OF MARTYR son:

J.M. Astur – Guitarra
Berenice Musa – Soprano
Miguel Ángel Marqués – Voz y Guitarra
Doramas Párraga – Batería

Puntuación: 8,25

Autor: Daniel Velasco

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