YNGWIE MALMSTEEN - RELENTLESS

Crítica

La incorporación como cantante de Tim «Ripper» Owens (ex-JUDAS PRIEST, ex-ICED EARTH) hace dos campañas insufló aire fresco a los pulmones del proyecto musical de Malmsteen con el álbum «Perpetual Flame», que sin llegar a ser sobresaliente, elevaba el depauperado nivel de sus anteriores trabajos. Parecía, por el resultado, una conexión válida y efectiva, pero a tenor de las recientes declaraciones del vocalista norteamericano en las que indicaba absoluto desconocimiento sobre este recientemente editado «Relentless», no sólo queda la impresión de que no ha cuajado la relación mercantil entre ambos, sino que además ésta se rompió hace tiempo.

Es evidente que «Relentless» es un disco de relleno en la discografía de YNGWIE MALMSTEEN. La media docena de temas a los que Owens presta su voz pueden ser perfectamente descartes de las sesiones de grabación de «Perpetual Flame», mientras que la mayoría de instrumentales son tan al uso que no arrojan ningún tipo de mérito especial a su creador. Centrándonos en este último tipo de canciones, ‘Shot Across The Bow’ aporta una bonita melodía que termina diluyéndose en las virguerías del maestro sueco, mientras que ‘Into Valhalla’, cimentada en una poderosa base rítmica y la épica de sus coros, ofrece otro corte melódico, esta vez de ambientación medieval, en el que Yngwie no abusa tanto del schredding y deja espacio para interesantes y disfrutables pasajes musicales, haciendo cierto aquello de que a veces menos es más.

El resto de instrumentales, salvo ‘Adagio B Flat Minor Variation’, un interludio cortado con patrón clásico, no aportan nada novedoso ni destacable, sonando faltas de inspiración, monótonas y carentes de agresividad o emoción. Si a ésto le unimos la extensa duración de alguna de ellas, ‘Knight Of The Vasa Order’ y ‘Cross To Bear’ sobrepasan los 6 y 7 minutos respectivamente, obtendremos como resultado un puñado de canciones tediosas para cualquier oyente que no sea acérrimo fanático del guitarrista escandinavo.

La otra mitad del disco, la que incluye partes vocales, muestra un ramillete de composiciones, en no pocas ocasiones caóticamente estructuradas, que parecen meras excusas para dejar paso a que Yngwie brille en solitario a través de los (muchos) solos de cada pieza. Sirvan como ejemplo de lo dicho ‘Caged Animal’ o ‘Enemy Within’.

Se salva de lo expuesto ‘Tide Of Desire’, el mejor corte del disco, con un sonido Heavy, melódico y dinámico, desenvolviéndose como un tema genérico de banda y no de instrumentista, y en el que Owens extrae su mejor registro pese a que la producción, obra del propio Malmsteen, no le ayuda en ningún momento del trabajo a brillar de acuerdo a sus posibilidades. También es indultable ‘Blinded’, otro tema añadido como extra que resulta más sólido que la mayoría de los considerados principales gracias a su melódica velocidad. Lástima que el prometedor inicio de ‘Axe To Grind’ termine perdiéndose en la mediocridad de un tema más para alimentar el ego musical de Yngwie.

Mención aparte tiene ‘Look At You Now’, único corte en el que Yngwie Malmsteen ejerce como vocalista en todo el disco. El de Estocolmo suena mal de timbre, y aunque la composición tiene una buena orientación hacia terrenos ochenteros, resulta poco más que un crimen comparar al propio Malmsteen con cantantes que han pasado por las filas de su banda de la talla de Jeff Scott Soto, Joe Lynn Turner o Jorn Lande.

Ni la situación en la carrera de YNGWIE MALMSTEEN ni el momento global hacen que la precipitación e improvisación con la que «Relentless» ha aparecido encuentre razón de ser. Su lanzamiento ha pasado bastante desapercibido y el interés recuperado gracias a su alianza con Tim «Ripper» Owens se pierde en un trabajo que no despierta entusiasmo, ni transmite química. Envuelto desde hace años por una tonalidad gris en todo lo que hace, Yngwie conserva el prestigio de la marca pero no la calidad del producto. Ojalá con el cambio de década volvamos a encontrarnos con el virtuoso centrado y ambicioso de antaño.

Puntuación: 6

Discográfica: Rising Force Records / Universal Music

Autor: David Jiménez Rodríguez

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