ENTREVISTA A LUCA TURILLI
«En su momento […] la idea que tenía era hacer algún proyecto al estilo de Avantasia, […] pero gracias a Fabio descubrí a Alessandro y descubrí que podía cantar con tantos colores diferentes que pensé que quizás si podía seguir como Rhapsody.»
Tras 15 años de RHAPSODY/RHAPSODY OF FIRE, 10 discos oficiales, y más de 1.500.000 copias vendidas en todo el mundo, Luca Turilli y Alex Staropoli, decidieron poner fin a su relación artística de manera amistosa, en 2011, y continuar llevando el nombre de RHAPSODY a sus espaldas en sus diferentes proyectos musicales. Así es como Luca Turilli forma LUCA TURILLI’S RHAPSODY, junto a Patrice Guers (bajo), Dominique Leurquin (guitarra), Alex Landenburg (batería) y al cantante Alessandro Conti. Aprovechando que LUCA TURILLI’S RHAPSODY pasó por nuestro país en febrero, presentando su último trabajo de estudio “Prometheus, Symphonia Ignis Divinus“, hablamos con su principal ideólogo en persona.

Hola Luca, la primera pregunta es obligada. Ya hace poco más de cinco años desde la separación, por tu parte, de RHAPSODY OF FIRE, y casi cuatro desde la publicación de “Ascending To Infinity” (2012). ¿Cuál es tu valoración de estos años como LUCA TURILLI’S RHAPSODY? ¿No piensas que dos grupos con el nombre de RHAPSODY podrían confundir a los fans?
No, creo que los estilos son diferentes. Hemos ido por caminos distintos y creo que esta sensación es cada vez menor. Después del lanzamiento del primer disco de mi banda y del primero suyo, tras la separación, los fans pueden apreciar la diferencia entre las dos bandas. Y creo que es positivo que haya dos Rhapsody. Son diferentes identidades pero siguiendo ese enfoque sinfónico y cinemático que para mí siempre ha sido tan importante, porque la pasión original que tenemos es el cine. Queríamos capturar esa esencia y esas bandas sonoras en nuestra música, transmitiendo a la par un mensaje propio.
Siempre has confesado que acabaste bien con Alex Staropoli y el resto de músicos, que la separación fue amistosa y únicamente por motivos artísticos. ¿Qué fue exactamente lo que te hizo tomar la decisión de continuar tu carrera al margen de RHAPSODY OF FIRE?
Es lo mismo que hemos dicho siempre: no encontrábamos terreno para seguir trabajando juntos. Lo dijimos desde el principio, es importante pasarlo bien trabajando juntos y nosotros hacía años que no nos lo pasábamos bien. Son cosas naturales: ya no éramos unos chavales como al principio. Éramos hombres, teníamos nuestras familias, nuestras prioridades… En cualquier caso, para nosotros era tan importante terminar la saga en el décimo disco, que seguímos hasta ese momento y sabíamos de antemano, cuatro o cinco años antes, que nos separaríamos tras él. Estaba planeado así, y eso es algo que no planeas con alguien de quien no eres amigo, si hubiera sido una pelea o algo así lo dejas en ese momento, pero nosotros nos llevamos bien y lo habíamos decidido así.
Una cosa sí me pareció tener clara, corrígeme si me equivoco, y es que en tu etapa LUCA TURILLI’S RHAPSODY recuperas esa esencia de los primeros RHAPSODY, esos del “Legendary Tales” (1997)… ¿Coincides conmigo?
Sí, tienes un buen punto de vista. El envoltorio de estos discos es muy cinemático y completo, pero el núcleo de los temas tiene un enfoque en esa dirección original de los primeros discos. Para mí lo primero es la melodía, supongo que es normal viniendo de la escuela italiana, en la que es todo muy melódico, tenemos mucha ópera… Por eso, para mí, fue muy importante encontrar un cantante como Alessandro, que es capaz de ir de una voz más «normal» a un estilo más operático. Hace poco descubrí que había estudiado en la misma escuela de canto que Pavarotti, lo cual es increíble. En su momento, poco antes de salir el décimo disco de Rhapsody, que yo ya sabía que me iba a ir, la ídea que tenía era hacer algún proyecto al estilo de Avantasia, con muchos músicos y muchos cantantes de calidad, y lo divertido es que fue Fabio Lione quien me presentó a Alessandro para ese proyecto. Fue genial, porque después de trabajar con Fabio, que es un cantante de muchísimo talento, para mí era difícil seguir adelante con mis Rhapsody con un cantante genérico, ya me entiendes.
Gracias a Fabio descubrí a Alessandro, para lo que iba a ser supuestamente mi Avantasia y descubrí que podía cantar con tantos colores diferentes que pensé que quizás sí podía seguir como Rhapsody. Y después de él recluté al resto: Dominique, Patrice… El ambiente fue genial y resultó la estimulación que necesitaba para continuar como Rhapsody. Y en ese momento ya no había obligación de ir en un sentido determinado y pude centrarme en este aspecto cinemático, que fue la primera razón por la que se creó Rhapsody, solo que hoy en día con la tecnología que hay es realmente posible sonar cinemático como en una película; pero en aquellos tiempos, cuando Alex Staropoli y yo empezamos a componer, lo hacíamos en un teclado, no había un ordenador para ello, y para sonar un poco más sinfónicos era un problema, tenías que ir parte a parte y era un enorme gasto de tiempo. A veces no encontrabas exactamente lo que querías, sólo algo parecido. Había que ir nota a nota en la secuencia. Ahora tienes librerías dónde elegir lo que buscas y aplicar la secuencia completa, para nosotros es una maravilla. Pero, igualmente, lo más importante, cuando llegas a la voz, es grabar coros reales, porque la voz es algo muy especial y en la producción tenemos siempre una parte del presupuesto dedicada solo a la grabación del coro. Esta vez nos llevó unas dos semanas grabarlos todos. La voz es el elemento más importante de Rhapsody porque comunica directamente con los sentimientos.
Este segundo trabajo de LUCA TURILLI’S RHAPSODY cuenta con las colaboraciones de artistas como Ralf Scheepers (PRIMAL FEAR), que canta el tema “Thundersteel“, de RIOT, a dueto con Alessandro Conti, Dan Lucas (KARO) o David Readman (PINK CREAM 69). ¿Cómo surgió la idea de contar con esos colaboradores y de elegir, precisamente, esa versión de RIOT?
Para este disco teníamos claro que tenía que ser algo muy grande y cinemático. Iba a ser un disco largo y con más de setenta minutos tienes que hacerlo interesante. Para mí, como compositor, me aburriría con mi propia música si todas las canciones sonaran igual: mismo estilo, mismo color, etc. Así que lo primero en mente es ofrecer cierta variedad, es muy importante para nosotros y tener estas increíbles voces fue un gran detalle y estamos muy agradecidos. Y también tenemos que agradecer mucho a nuestro ingeniero de sonido. En lo referente a «Thundersteel«, fue una petición de nuestra discográfica. Mark Wosgien de Nuclear Blast nos dijo que era una pena tener a Ralf Scheepers para hacer los coros y no aprovechar para grabar algún dúo con Alessandro, así que decidimos hacer «Thundersteel«, que es un tema que a todos nos encanta y fue un agradable experimento. Creo que el dúo funciona muy bien.
Ahora que LUCA TURILLI’S RHAPSODY es tu propia banda, de la que eres el principal compositor, es un poco también cómo si estuvieras en solitario…
No, es un error que viene del nombre. Originalmente no quería que mi nombre estuviera ahí, iba a llamarse sólo «RHAPSODY», pero añadimos mi nombre para evitar problemas legales como los que tuvimos cuando hubo que cambiar a RHAPSODY OF FIRE por un problema con una banda de rap estadounidense. Nunca me gustó la coletilla «of fire» ni me gusta mucho el que mi nombre esté aquí. Es RHAPSODY, el nombre va un poco como en «Tobias Samet’s AVANTASIA» aunque entiendo que la prensa y los fans puedan necesitar un distintivo para especificar de qué banda hablan y tienden a decir mi nombre.
«Originalmente no quería que mi nombre estuviera ahí, iba a llamarse sólo ‘Rhapsody’, pero añadimos mi nombre para evitar problemas legales como los que tuvimos cuando hubo que cambiar a RHAPSODY OF FIRE por un problema con una banda de rap estadounidense.»
¿Así que quizás veamos en el futuro algún disco de Luca Tutilli en solitario?
No, no. Ahora con la banda tengo un poco de todo lo que me gusta y es más que suficiente, así que no hay necesidad.
¿Ni siquiera con DREAMQUEST?
No, DREAMQUEST es algo diferente. Estaba cantado por una mujer y el segundo disco iba a haber salido en 2007, pero fue bloqueado por algunos problemas legales. Aún lo está. Solo faltaba mezclarlo, pero estaba listo. Pero aún sigue bloqueado, así que quizás algún día podamos lanzarlo.
Otra pregunta obligada es: ¿Veremos algún día a LUCA TURILLI’S RHAPSODY con orquesta real sobre un escenario?
Eso espero, sin duda. No te imaginas la cantidad de propuestas que hemos tenidonde directores de orquesta y gente de coros. En los coros hay muchos fans de RHAPSODY, fue increíble la cantidad de propuestas que recibimos tras la salida del álbum, no podíamos creerlo. Hay muchas posibilidades, claro que hay que tener en cuenta factores de tiempo, lugar, presupuesto… Pero tenemos buenas opciones de hacerlo. Creo que es una consecuencia normal de lo que hacemos con nuestra música.
Bueno, no tenemos mucho más tiempo, así que simplemente me gustaría pedirte unas palabras para tus fans españoles:
Siempre digo lo mismo: cuando eres un compositor, la materialización de tus ideas en canciones es el mejor momento, pero el segundo mejor es realmente cuando te encuentras con los fans. Para nosotros un tour así, con veintiocho fechas alrededor de Europa es increible. Para nosotros el mensaje, las letras son muy importantes, tanto como la música, siempre me ha gustado remarcarlo y más ahora. Para este disco pasé tres meses configurando las letras, con esos significados profundos y segundas lecturas, inspirándome en la meditación, yoga, metafísica, todo eso; así que cuando tocas pars el público finalmente puedes transmitir este mensaje de forma muy directa, por lo que ver a la gente cantar tus canciones, es el segundo mejor momento para un compositor. Es algo que no se puede describir y los fans españoles dentro de Europa son de los más ardientes, es simplemente increíble verles cantar nuestras canciones con nosotros. Madrid y Barcelona siempre han sido muy buenas ciudades pars nosotros, siempre las preferimos cerca del final del tour, es nuestra forma de tener nuestro «Grand Finale«: España y luego Italia. Es una forma fantástica de terminar la gira.


























