Entrevista a Vic Granell (Metal Academy): “El bajo es ese nexo entre el ritmo y la harmonía”

Seguimos con las entrevistas dedicadas a los profesores de la “Metal Academy School of Music”, de Barcelona, esta vez con el bajista Vic Granell como invitado especial. Entre otras bandas, Vic ha tocado en BORN IN EXILE, NORTHLAND o TROBAR DE MORTE. Joss Metalcry habló con él y este es el resultado.
Pienso en el bajo como una herramienta todavía en desarrollo y mucha gente no lo sabe apreciar en cualquier banda del estilo que sea. ¿Cómo surgió tu interés por el instrumento?
Ante todo, ¡muy buenas y gracias por contar conmigo y con la escuela para esta entrevista! Contestaré primero a tu primera reflexión: es cierto que mucha gente no sabe apreciar (e incluso percibir) el bajo en la música que escucha, independientemente de si es metal u otro género. A veces, en el metal se hace aún más difícil, por todo el muro de sonido que puede estar sonando en la densa mezcla de un disco con una batería rápida, muchas guitarras, etc. Aún hay mucho que hacer en ese sentido, pero la buena noticia es que cada vez tenemos más alumnado joven, o muy joven, que se interesa por el bajo y empieza clases con nosotros.
Sin embargo, a pesar de que cualquier instrumento musical está siempre en constante desarrollo, el bajo ha tenido muchísimos avances, técnicas propias, multitud de intérpretes virtuosos/as, etc. Y es realmente una herramienta consolidada dentro del rock y del metal.
Ahora, centrándonos en la pregunta. Cuando tenía 12/13 años y empezaba a tocar la guitarra con bandas de amigos, el bajista con el que tocaba me dejó su bajo unos días. ¡Casi dejé de tocar la guitarra en casa durante los días que lo tuve! Me encantó la sensación de esas cuerdas tan enormes y el reto que suponía tocarlas con mis dedos.
Al cabo de unos meses, otro amigo se compró un bajo nuevo y me dejó indefinidamente el que usó para iniciarse. Era un bajo muy muy sencillo, ¡ni recuerdo la marca! Tipo Academy o de ese estilo, y bastante incómodo de tocar. Aun así, eso no me frenó para empezar a sacarme temas de Iron Maiden como un loco, donde sí se podía apreciar el bajo perfectamente y tenía un volumen considerable en la mezcla de los discos (risas). Y así compartí ambos instrumentos durante años.
¿Tocas el bajo de manera convencional o de alguna manera en particular?
Tanto en clases como en mis bandas, toco el bajo de manera convencional y con técnicas propias del instrumento o que comparte con la guitarra: Fingerstyle, Púa, Slap, Tapping, Harmónicos… Considero importante saber tocar el bajo con los dedos, porque te permite controlar la dinámica (diferencias en intensidad) de la interpretación, pero también con púa, porque es más fácil llegar a velocidades frenéticas en estilos como el Metal Extremo o el Power Metal. ¡Y también entreno para llegar a ellas con tres dedos! Sobre el Slap y el Tapping, tengo grandes libros didácticos para cada uno de estos estilos porque creo que es importante ir añadiéndolos a tu música a medida que avanzas con el bajo.
Yo creo que lo más importante es tener personalidad y poder adaptarte a cualquier situación. ¿Qué requisitos debe cumplir un buen músico según tu experiencia?
¡Estoy de acuerdo! Tener las habilidades necesarias para poder tocar en cualquier situación y aportar tu propio grano de arena es clave. Aunque eso no se aprende en dos días, requiere años de aprendizaje y de tocar con muchos otros músicos en escenarios distintos. Un buen músico debería de tener su propia voz con su instrumento, a la vez que saber sincronizar la teoría musical con su habilidad corporal para encajar a la perfección con el resto de músicos (o con una base grabada) con los que está tocando en ese momento.
¿Te gustan los clinics o improvisaciones?
Sí, ambos, aunque son actividades bastante distintas, bajo mi punto de vista. He ido a pocos clinics pero recuerdo mucho algunos especialmente interesantes, como el que presencié de Lauri Porra, bajista de Stratovarius, un verdadero crack con el instrumento. También el de Marcus Miller, una leyenda del jazz/funk. En ambos eventos aprendí unos cuantos trucos y técnicas propias de ellos muy útiles para mi desarrollo como bajista.
Improvisar o hacer jams es para mí el súmmum de ser músico. Relacionado con la pregunta anterior, para ser un buen músico de verdad hay que saber improvisar. Es coordinar todo lo que sabes sin tiempo para prepararte ni pensar lo que vas a hacer, así que ahí solo vale lo que hayas aprendido y tocado con anterioridad, y el feeling que sepas transmitir en el momento.
Durante unos años, mis celebraciones de fin de año eran jams organizadas con otros músicos en un local de ensayo o en casa, con seis o diez personas improvisando durante toda la madrugada para dar la bienvenida al año nuevo. Guardo esos recuerdos como oro en mi memoria. También debo añadir que improvisar es algo que deberíamos hacer, aunque fuera puntualmente, en música pre-escrita. Intentar no reproducirlo todo a rajatabla, tal como suena en el disco, sino reinterpretar pasajes o frases para mantener esa música siempre viva y cambiante.
Empecemos a hablar de tu faceta como docente en la Metal Academy de Barcelona, así te conocerán más a fondo nuestros lectores del portal Metalcry. ¿Qué método usas de enseñanza?
Tengo una pequeña biblioteca de libros didácticos de bajo de unos cuarenta libros divididos entre la escuela y mi casa, más otros libros digitales, muchos de ellos escritos por autores y bajistas de gran nivel. Con ellos cubro toda la parte de ejercicios, que van desde patrones rítmicos básicos (negras, corcheas…) hasta estructuras rítmicas más complejas con semicorcheas, galopes y tresillos. También contemplan digitación, coordinación de manos, lectura, slap, tapping, herramientas para improvisación, arpegios, escalas… Además de eso, siempre dedicamos al menos el último tercio o cuarto de clase a trabajar temas de bandas del género, dentro de los gustos y el nivel del alumno o alumna.
¿Qué opinas sobre los bajos fretless (sin trastes)?
De los siete bajos que tengo, dos son sin trastes, ¡así que me parecen fantásticos! Hay que tener en cuenta que la forma de tocar en un fretless es ligeramente distinta a un bajo con trastes, si quieres sacarle todo el potencial reproduciendo los microtonos entre notas. Se gana muchísima expresividad con los glissandos en un bajo de estas características, cosa que hace que el instrumento resalte más en una mezcla o en contexto de banda. Sin embargo, es mucho más difícil porque tiene la dificultad añadida de tener que presionar con el dedo exactamente en un punto concreto para que la nota suene afinada.
Estos instrumentos de los que estamos hablando tienen unas cuerdas muy duras y tienes que tener unos dedos con bastante fuerza para tocarlas. ¿A qué edad se puede iniciar un músico?
Victor Wooten, uno de los bajistas actuales más reconocidos del mundo, empezó a tocar a los 5 años. Estamos viendo vídeos en Internet de algunos niños tocando con muy alto nivel por debajo de los 10 años. En el caso de la Metal Academy, hemos tenido ya tres alumnos de bajo de entre 7 y 8 años de edad. Dos de ellos aún siguen conmigo en clase, ¡y prometen mucho! Sí, al principio no es fácil por la dureza de las cuerdas, pero con un poco de esfuerzo, paciencia y perseverancia, se llega a hacer sonar bien el instrumento en unos pocos meses.
¿Cuál es la experiencia más inolvidable que has tenido como músico profesional impartiendo clases?
Precisamente, ligado a la pregunta anterior, recuerdo la clase prueba de una de mis alumnas de menos de 10 años, cuando tuvo el bajo sobre sus piernas, tocó la cuerda más grave (Si) y con unos ojos llenos de brillo soltó un largo “Ohhhhh” de emoción. También, como profesor de los cuatro combos de la escuela, todos los conciertos donde estos han tocado en directo. Te llena de orgullo ver que han llegado tan lejos.

Ahora, hay mucho virtuosismo del bajo en vídeos de YouTube, pero donde se tiene que demostrar tu función es en el contexto de tocar para los demás. ¿Qué opinas de los tutoriales que están por las redes?
Estoy de acuerdo, no es lo mismo hacer un vídeo tocando solo que sonar encajado dentro de una banda, mientras aportas tu propio estilo e intentas innovar. ¡Requiere tiempo y muchísima práctica! Sobre los tutoriales, hay de todo: vídeos útiles, vídeos menos útiles. Pero de todo se puede sacar algo de información para seguir avanzando; el techo siendo músico no existe, siempre te puedes superar a ti mismo. Lo que nunca te va a aportar un tutorial “unidireccional” es el retorno o feedback necesario para saber por dónde flaquea tu técnica o dónde deberías hacer hincapié para mejorar. Ahí es donde tener un profesor/a ayuda muchísimo.
¿Haces enseñanza online o solo en la escuela?
Desde la época de pandemia, hacemos tanto clases presenciales como clases online. La mayoría del alumnado prefiere la cercanía de la clase física, pero en casos en los que la distancia no lo permite, siempre ofrecemos esta opción. También, por ejemplo, si un alumno tiene una necesidad puntual o se encuentra mal, puede solicitar hacer la clase desde casa.
Muchos músicos empiezan de manera autodidacta y después ya aprenden algo de solfeo. ¿Cómo fue tu caso en particular?
Como comentaba antes, yo empecé a tocar la guitarra y luego añadí el bajo y desde entonces combiné ambos instrumentos (unos años más tarde también me puse a aprender algo de batería). Al poco tiempo de empezar ya tuve varios profesores particulares que me enseñaban técnica y lenguaje musical, y después estuve unos años en el “Taller de Músics de Barcelona”, haciendo instrumento y lenguaje. Todos los profesores y profesoras que tuve me aportaron algo valioso para mi formación, pero de todos ellos solo tuve uno metalero, ¡y siempre eché en falta eso con el resto!
¿Leer música, para qué sirve?
Leer música en tablatura es absolutamente imprescindible cuando estás aprendiendo a tocar bajo o guitarra. De hecho, la mayoría de libros didácticos están escritos en doble sistema: tablatura y partitura. Ambos son complementarios, ya que la tablatura te indica en qué traste y cuerda tocar una nota que podría estar en diferentes posiciones y la partitura el ritmo. Así que es una habilidad necesaria para poder interpretar cualquier música escrita, ya sean ejercicios o temas. Yo empiezo a trabajarla desde el primer día de clase. La lectura de notas en el pentagrama la voy trabajando poco a poco, ¡no siempre ni todo el mundo la necesita!

Siempre me he hecho una pregunta a mí mismo, pero nunca la he preguntado a un profesor. ¿Un bajista puede ser un buen guitarrista o un buen guitarrista puede ser un buen bajista?
Sin duda, sí. Ha habido muchos ejemplos en la historia. Yo intento avanzar siempre con ambos instrumentos, y también con la batería y con la voz, aunque el tiempo es limitado y me faltarían horas en un día (risas).
¿Qué requisitos debe cumplir un buen bajista?
Aparte de lo que comentaba en relación con los requisitos para ser un buen músico al principio, un buen o buena bajista debe tener una relación musical muy sólida con la batería y/o percusión, y a la vez tener claros los acordes del tema que está interpretando para saber en qué modo griego o escala tocar. Al fin y al cabo, el bajo es ese nexo entre el ritmo y la harmonía, con un pie a cada lado de estos dos mundos musicales. Un buen intérprete hará de puente entre las guitarras y la batería, reivindicando a su vez su propio papel llenando los espacios disponibles con fraseos e improvisaciones bien contextualizadas dentro del estilo en cuestión.
Si le preguntamos a cualquiera sobre guitarristas, te dirían muchos discos rápidamente, en cambio, en lo referente a bajistas no pasa lo mismo. ¿Por qué crees que pasa esto?
Si te refieres a que muchos discos de rock y metal tienen como compositores a guitarristas, es cierto en bastante medida, aunque hay casos importantes en los que el bajista de la banda tiene una fuerza compositiva esencial, como es el caso de Iron Maiden, Rush, Mr. Big, Primus… Si te refieres a discos en solitario, ahí va una pequeña lista (con algunos títulos imprescindibles de jazz):
- Stuart Hamm – Kings of Sleep
- Geedy Lee – My Favourite Headache
- Jaco Pastorius – Jaco Pastorius
- Victor Wooten – A Show of Hands
- Percy Jones Ensemble – Propeller Music
- Ray Riendeau – Atmospheres
- Billy Sheehan – Cosmic Troubadour
- Jeff Schmidt – Outré
- Marcus Miller – M2

¿Cuáles son tus influencias?
Mis influencias en el bajo empezaron por Steve Harris, bajista de Iron Maiden. Su nivel compositivo y sus líneas encajan a la perfección con algunos de los himnos del metal más grandes de la historia del género. Muchos otros vinieron también: Cliff Burton de Metallica, Geedy Lee de Rush, Les Claypool de Primus, Steve Digiorgio de Death, John Myung de Dream Theater, Billy Sheehan de Mr. Big, y muchos otros…
¿Cómo ha evolucionado tu manera de tocar?
Los años de mi adolescencia, en los que tocaba la guitarra en bandas pero el bajo solo en casa y con amigos, mi forma de posicionar las manos no era del todo correcta ya que me basaba en cómo las colocaba con la guitarra. En el momento en el que empecé a recibir clases de bajo de bajistas muy buenos de jazz, aprendí que es esencial una buena posición, con los dedos lo más cerca posible al diapasón en todo momento y practicando “economía del movimiento”, como me gusta llamarla. Reduciendo a cero los movimientos innecesarios de dedos y manos podemos llegar a tocar cada vez más rápido manteniendo una buena articulación de notas.
En una ocasión leí que el bajo era un instrumento moderno, sin apenas técnicas prefijadas para tocarlo, sino que fueron adaptaciones de otros instrumentos anteriores. ¿Hasta qué parte esto es cierto?
Leo Fender inventó el primer bajo eléctrico comercializado en 1951. Fue en la misma época que el nacimiento de las primeras guitarras eléctricas, así que su evolución fue bastante de la mano. Cierto es que hubo mucho más Guitar Heroes ya a partir de los años 60, en adelante, que innovaron muchísimo con el instrumento aportando cada vez más técnicas propias a las seis cuerdas. El tapping o el sweep picking han sido técnicas heredadas de este instrumento, pero otras como el slap se inventaron directamente para aumentar la capacidad percusiva del bajo.

¿Qué consejo le darías a los jóvenes bajistas que nos lean?
Si estás empezando, ¡no te rindas! Cuando tengas el bajo en casa, déjalo en un soporte de suelo o pared, pero sácalo de la funda. Así siempre lo tendrás a la vista y te invitará a tocarlo mucho más que estando guardado. Todo el tiempo que le dediques al instrumento, te lo devolverá en forma de habilidad, pero márcate retos (o que te los marque tu profesor/a) para no estancarte y seguir avanzando. Perseverancia, paciencia y dedicación.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y gracias por todo tu tiempo en responder. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Muchas gracias de nuevo por contar con nosotros para estas entrevistas de Metalcry y por tener en consideración el bajo como instrumento imprescindible. ¡Os invitamos a venir a ver la escuela si vivís en Barcelona o cercanías, o si estáis de paso!

























