FADALACK – AUDITORIO DE COX, ALICANTE – 06/02/2016
Muchísimo más que un simple tributo
Las redes sociales echan chispas con la ya clásica discusión sobre la pertinencia o no de las bandas tributo. Tienen defensores y quizá unos cuantos más detractores, pero el grupo del que vamos a hablar lleva el concepto de “tributo” un paso más allá. No son los cuatro amigos que se reúnen para tocar temas de bandas existentes con más o menos acierto, tratando de calcar el original… sino que se trata de una banda de veinticinco personas, una auténtica orquesta, que pone en pie de la forma más fiel y exacta posible las grandes obras del simpar MIKE OLDFIELD.
Formada por excepcionales músicos de la Vega Baja del Segura en Alicante, y con base en el pequeño pueblo de Cox, ya ligado de por vida al mundo OLDFIELD, FADALACK es la creación de Silverio Carmona, músico local, pianista, guitarrista y muchas más cosas, que tuvo hace siete años la maravillosa y loca idea de crear este grupo. “Un tío con suerte”, como él se define, que ha logrado crear un conglomerado humano (sobre todo) y musical de una calidad a niveles estratosféricos.
Y así lo atestigua el hecho de que los conciertos de la banda sean punto de reunión de “old-freaks” venidos de toda España, y esta vez incluso de Holanda, Italia y el Reino Unido. Y es que FADALACK ha rendido honores a su maestro, poniendo en escena obras que ni el mismísimo OLDFIELD ha tocado del modo en que estos alicantinos lo han hecho. Por ejemplo, jamás MIKE ha ofrecido Tubular Bells (1973) entera, parte tras parte, tal y como aparece en el disco. Creo que tampoco Ommadawn ni Hergest Ridge parte 1, cosa que estos músicos sí han hecho en diferentes años.
No me duelen prendas en afirmar que lo vivido en Cox el pasado sábado es ya un hito en el mundillo OLDFIELD. Con sold out varias semanas antes del concierto, la sala estaba abarrotada, unas 550 personas… y con sólo ver el escenario vacío de músicos, pero a reventar de instrumentos (sesenta canales entraban a la mesa de mezclas) ya nos podíamos hacer una idea del despliegue sónico al que íbamos a asistir.
A las siete y cuarto daba comienzo el espectáculo con el trallazo inicial, el disco entero de Ommadawn, que constituyó la primera parte del bolo. Como novedad, se presentaron la segunda parte de la obra (ya habían hecho desde 2010 la primera) y la canción con que termina el disco, On Horseback, con coro de seis niños incluido. Además, se contó con la colaboración del gran Fernando Mosquera a la gaita irlandesa, precisamente para esta “cara B” de Ommadawn y para Taurus II y The Lake.
La interpretación rozó la perfección, con momentos emocionantes como la coda (que hubo que repetir). Solos de guitarra afilados de parte de Tano Ruiz y Nacho Soto, percusión africana excelentemente manejada, voces perfectamente afinadas y conjuntadas… y alguna lagrimilla por parte del público, conformaron una primera parte realmente emocionante, culminada por la danza final con un solo de guitarra y unas percusiones que quitan el hipo.
Tras un descanso de veinte minutos, la segunda parte la abrieron dos acústicas, un sintetizador y una flauta de pico solista. Argiers es un tema tradicional grabado por Les Penning y Mike Oldfield en 1976; un precioso ejercicio de melodías pastoriles que Marcial Picó extrajo de su flauta de manera conmovedora. A continuación, Isa Costa subió al escenario para cantar, junto con Rebeca Costa (no son hermanas, aclaro) I Got Rhythm, la canción de George Gershwin que arreglara MIKE para su disco Platinum, y que arrancó del público una de las ovaciones más cerradas de la tarde por la tremenda, teatral y fiel rendición que hizo del tema Isa.
Y la traca final fue, nada menos que Taurus II. Veinticinco minutos que ocupan la cara B del álbum de 1982 Five Miles Out. Una obra magna que requiere tres baterías (sí, tres), percusiones, guitarras, trompetas, trombones, flautas, sintetizadores, voces solistas, vocoder, gaita irlandesa… En fin, FADALACK al completo dándolo todo. El sonido de la pieza fue atronador, con una ejecución de nuevo fiel y perfecta, y con las destacadas intervenciones de Fernando Mosquera, bordando las partes de gaita que originalmente grabara el genial Paddy Moloney.
Para los bises se contó con la intervención del mismísimo Tom Newman, el productor de Tubular Bells, Hergest Ridge, Platinum…, llegado desde Inglaterra para el evento. Tom se encargó de hacer el “Piltdown man”, el hombre de las cavernas, parte central de la cara B de la magna obra con la que dio comienzo la fulgurante carrera del genio de Reading. En una interpretación simpática y algo loca, Newman deambuló por el auditorio entero, subiendo y bajando escaleras, mezclándose con los músicos y con el público y poniendo la nota de color al show… con una agilidad y una vitalidad que muchos quisieran para sí a los 73 años con que cuenta el veterano productor.
El final con el cierre de The Lake dejó a los asistentes con ganas de más… pero la banda había tocado todo lo que tenía preparado. Por eso se recurrió a interpretar, de nuevo, una de las partes más queridas por el público: la coda de Ommadawn parte 1, con la canción y el sonoro final de la pieza que dejó a un colaborador respetable -que no paró de hacer palmas- más que satisfecho.
Es sobrecogedor ver a la gente llorar de emoción ante las interpretaciones de estos músicos, y no fueron ni dos ni tres los que confesaron haber derramado lágrimas en ciertos momentos, escuchando una música que les lleva a la adolescencia y que es parte de la vida de muchas personas que hoy rondan los cincuenta años.
Sin duda, un espectáculo único y absolutamente esencial para cualquier fan de Oldfield que se precie y, en general, del rock sinfónico de los 70 y los 80. Tarde mágica e histórica donde las haya.
Setlist:
- Ommadawn parte 1.
- Ommadawn parte 2.
- On Horseback.
- Argiers.
- I Got Rhythm
- Taurus II
Encore
- Caveman (Tubular Bells, parte 2).
- The Lake (final)
- Ommadawn parte 1 (coda).
FADALACK son:
Silverio Carmona, guitarras eléctrica, acústica y española, bajo, mandolina y voz.
Nacho Soto, guitarras eléctrica, acústica y española.
Cayetano Ruiz, guitarras eléctrica y acústica.
Víctor Cano, bajo eléctrico, mandolina y trombón de vara.
Juan García, piano, sintetizador y percusión africana.
Cristina Sánchez, sintetizador.
Luis Suria, sintetizador.
Marcial Picó, flauta travesera, flauta de pico y piccolo.
Gaspar Mirete, flauta travesera y piccolo.
Israel Blanes, oboe, flauta de pico y percusión africana.
Manuel Rocamora, trompeta, flauta de pico y flauta travesera.
Alejandro Gómez, trompeta.
Miguel Rocamora, trombón de vara.
Fran Palau, percusión orquestal.
Enrique González, batería y percusión orquestal.
Pablo Egío, batería.
Iván García, batería electrónica y percusión orquestal.
Adrián García, percusión orquestal.
Rebeca Costa, voz soprano.
Inma Ceres, voz contralto, flauta travesera y vocoder.
Pilar Pérez, voz contralto y flauta travesera.
Manuel Martínez, voz tenor y guitarra acústica.
Ángel Valero, coordinación de eventos.
Tony de Vigo, sonido.
Con:
Isa Costa, voz en “I Got Rhythm”.
Fernando Mosquera, gaita irlandesa.
Tom Newman, “Piltdown Man” en “Caveman”, Tubular Bells 2ª parte.































