GASTEIZ CALLING – IRADIER ARENA, VITORIA-GASTEIZ – 05/09/2015
El punk no ha muerto
Sólo se estaba tomando un descanso. La deuda que había por montar un festival de estas características que nos pillase en el norte sin tener que echarte la mochila al hombro ha sido saldada con creces, y es que este GASTEIZ CALLING no podía haberse parido de mejor manera, con sus pros y contras sí, pero las muy buenas sensaciones que deja han convertido a este con su primera edición, esperemos, en cita obligada.
Emplazado para la ocasión en la antigua plaza de toros de Gasteiz y conocida ahora como Iradier Arena, en pleno centro de la ciudad, cuenta con la ventaja de los accesos, más cómodos si llegabas desde bus o tren y con zonas de aparcamiento más o menos cercanas, lo cual es de agradecer, ya que según llegamos no nos tuvimos que complicar mucho la vida. Toda esta ventaja se perdió en hacer las colas para entrar a las miles de almas que invadimos la plaza y, dejando un poco de lado las actuaciones, el hacer cola esa noche se convirtió en el deporte oficial.
El sonido fue el otro gran “pero”. Bien es cierto que El Iradier Arena no es conocido por su buena fama en cuanto a la acústica se refiere, pero es que el sonido con ciertas bandas a ratos era un delito. Vale, que en la movida del hardcore punk nos van esos rollos de sonido guarro, pero eso es una cosa y tener tal distorsión que hacía a veces no reconocer algún tema ya es otra cosa. Y eso que fuimos probando distintas ubicaciones, pero no hubo manera. Hay que romper una lanza a su favor de los técnicos, y es que a lo largo de la noche mejorando hasta encontrar el equilibrio (que se lo digan a los TOY DOLLS).
Pero contemos lo bueno, el ambientazo que se respiró desde primera hora en las cercanías de la plaza, caras nuevas, caras viejas, los viejos recordando historias y los nuevos ciertamente emocionados, y es que el cartel fue el punto álgido que logró el equilibrio, resultando apetecible de primeras.
BLOWFUSE
Con una entrada de público para nada tímida abrieron fuego los americ……..catalanes BLOWFUSE. Ya les habíamos catado en otras ocasiones, pero nunca fuera de su pueblo, y si bien en el no terminaban por entrar hemos de reconocer que en esta ocasión se salieron, la espiral que utilizan como símbolo de grupo podría ser el gran resumen, dentro de ella se debe de generar el torrente de energía y actitud que demostraron recogido en “House of laughter” o “Ripping out”, generando los primeros y encendidos pogos.
Toda una declaración de intenciones su amor por el deporte del patín (“.…..nos importa una mierda si montas o has dejado de montar…..”). Genial su conexión con el público cuando su cantante abandonó el escenario (“….yo me quedo aquí….”) para acabar con un mocho amarillo como peluca, locurón.
ESTRICALLA
Buen sabor de boca el que dejaron ESTRICALLA y su potente énfasis político y gestual. “Sed de sangre” y “Rockbespierre 1973” tuvieron buena parte de culpa a la garganta del ex-Corazón Del Sapo. El buen rollo que transmitía el clásico de Jello Biafra que estaba gozando desde el lateral hasta que salió a colaborar con ellos o el detalle que tuvieron de sacar una pancarta a favor de los refugiados son buenos detalles del mensaje del que pretendían dejar marca. Desde el punto de vista divertido el juego que hacía su cantante con los escupitajos que iban saltando como pulgas en un circo y la jeta que le puso el segurata no tuvo precio.
THE CASUALTIES
THE CASUALTIES entretuvieron, su estética completamente punk combinada con sus aceleradas melodías es una suma que suele atraer, aunque a ellos nunca les cogí el punto, pero las charletas que se pegaba su vocalista Jorge Herrera, de origen ecuatoriano, ayudaron. Por supuesto no pudo faltar su himno de puño en alto “We are all we have”, el cual recogió la mayor concentración de tachuelas que he visto en años, excelente el pogo que tuvimos que ver casi de espaldas intentando convencer a la de la barra que nos sirviera.
GATILLAZO
Sin tanta estética pero igualmente efectivos hicieron su aparición GATILLAZO, donde se pudo notar una leve mejoría de sonido en forma de espejismo pasajero, aunque a la irreverencia deslenguada de Evaristo no le hace falta mucho más. Su actuación estaba garantizada en cuanto a seguimiento de público, la banda tiene su origen en la vecina localidad de Salvatierra, y todo seguidor del sonido del kalimotxo estuvo presente. “Mucha muerte” hizo recorrer un escalofrío por la espalda, peinetas encendidas y rodillas bien arriba (“……los que van a morir te saludan y se cagan en tu puta madre…..”). Evaristo, te faltó la botella de vino, punto negativo.
GOOD RIDDANCE
Banda eternamente esperada por un servidor y tal como yo unos cuantos más. Ni sé el tiempo que vimos a los de Santa Cruz por última vez por estos lares, y después de su falso retiro ya habíamos perdido toda esperanza. Tanto “Dry season” como “Peace in our time” despertaron viejas y excelentes sensaciones, pero volver a escuchar “Mother superior” y “Fertile fields” fue viajar al sonido californiano de los ’90 una vez más.
He de agradecer la pasión que demostraron los colegas de pogo que me eché y que en nuestros ojos veíamos las mismos recuerdos, así da gusto. Me gustaría decir que GOOD RIDDANCE estuvieron en plena forma, y aunque fuera cosa del jet lag físicamente les faltó algo de énfasis (aunque Sean y su batería/motor no parecían decir lo mismo), Russ y sus molinillos ya no son lo que eran, nos dio igual, los temas del «For god and country» lo solucionaron.
JELLO BIAFRA AND THE GUANTANAMO SCHOOL OF MEDICINE
JELLO BIAFRA AND THE GUANTANAMO SCHOOL OF MEDICINE son jugadores de grandes ligas, su líder, al mítico Jello Biafra, hay que reconocerle su enorme creatividad tanto a lo hipnótico de su voz, sus letras combativas y su participación/colaboración en mil y un proyectos paralelos consiguieron que permaneciéramos lo bastante atentos, y es que a veces suele tener actuaciones bastante densas.
Y de viejo nada, demostraron estar involucrados al ciento por ciento en cada nota de denuncia, así como su gestualidad contagiosa. Por supuesto no faltaron sus mejores temas de los míticos Dead Kennedys. Destrucción con el clasicazo “Holiday in Cambodia”. 
SPERMBIRDS
Acepto la expectación que tenía por SPERMBIRDS, nunca había tenido la oportunidad de ver a estos punks alemanes, que aunque clásicos demostraron estar en buena forma, saltos y rabia a partes iguales (que le pregunten a la guitarra de Roger) que repasaron las melodías del «Nothing is easy» y el gran «Something to prove». “You’re not a punk” o la coreada “Try again” fueron arrojándolas con sabor a plástico y aguja sin dejar descanso al personal, que se les veía ya algo veteranos. Sobresalientes.
BAD RELIGION
El Iradier Arena ya estaba lleno, pero vistas fotos posteriores con BAD RELIGION dio la sensación de no caber ni un alma, ni en el foso ni en las gradas. Y es que la banda es una de las grandes culpables en lo que a nuestra afición a la música se refiere. Sonido bastante malo, pero ver su símbolo gigante en el escenario ya es poner las cartas boca arriba.
Graffin & compañía, sin hacer grandes alardes se quedaron con todos nosotros, algo más de treinta temas tocados a zapatilla, repasando lo mejor del «Suffer» (“1000 more fools”, “You are(the goverment)”, el caos que se formó con “Delirium & disorder) y «No control» sin dar descanso ni aliento. Aunque no sólo de la época Epitaph vive esta gente, tampoco pudo faltar “21th digital boy” con toda alma presente dejándose la garganta, la pegadiza “Punk rock song” (a eso habíamos ido) o la potente “Spirit shine”. Katxis volando, pointing finger como deporte y sonrisas de oreja a oreja es lo que consiguieron los californianos que en su día dieron con la fórmula mágica del sonido.
THE TOY DOLLS
A estas alturas lo mejor que nos define es reventados, quedaban THE TOY DOLLS, que sorprendentemente fueron los que mejor sonaron de toda la noche y los que pusieron la nota de humor. Olga y los suyos ya de primeras se quedaron con todos al dar con cada tema las gracias en un “perfecto” euskera. 
Lo mismo se marcaban coreografías imposibles que se hacían girar ambos instrumentos de cuerda sobre sí mismos, o te abrían una botella de champán de dos metros bañándote en confeti o te caía una lluvia de globos. La plaza fue un continuo botar de cabezas que tuvo como estrella a la clásica “Nellie the elephant”, las risas con los coros en “Dig that groove baby” o “She goes to Finos” fueron cayendo hasta que las rodillas dijeron basta. Fueron los únicos que se marcaron bises, saliendo un par de veces más, poniendo fin a una noche en la que hay que destacar el magnífico ambiente así como las buenas sensaciones que ha supuesto disfrutar de un festival de estas características contando con la presencia de un solo escenario. Y que mejor para volver a la realidad que la bofetada en la cara que supone el frio de Siberia-Gasteiz.
Gracias/milesker Gasteiz Calling. Y gracias también especialmente a Iosu, y a Marius, además de saludar a la gente con la que estuvimos, Iñaki, Igor, Caño y Aitziber, y a los colegas de foso como Sergio, Koldo y Tom. Un placer, y nos veremos en la segunda edición de este festival en la que ya se está trabajando, dado el éxtio que ha tenido.












































