La noche del pasado lunes la pasamos en la mejor de las compañías en pleno Soho, el corazón nocturno de Londres. Los veteranos del stoner rock GREENLEAF junto con el apoyo de la aclamada banda londinense STEAK dieron un concierto muy personal e íntimo, en el buen sentido de la palabra.
La sala
Borderline no alberga más de 270 personas y en este caso dicha cifra suponía una expectativa muy alta, contando con el hecho de que aunque estemos en Londres sigue siendo un mero lunes. Contra todo pronóstico, la gente no sólo se ha animado a asistir sino que encima está dispuesta a darlo todo, como observamos durante todo el concierto.
STEAK salen al escenario a las 20:30 siguiendo lo estipulado, y aunque muestran más bien poca interacción con la audiencia, es evidente que están en casa ya que su público responde de la misma manera en que lo ha estado haciendo durante los 6 años de edad que tiene la banda.
Desde que su último largo Slab City viera la luz en 2014, el cuarteto inglés no ha parado de moverse, mayormente por su Londres natal (pasando a su vez por otras partes de Europa) para promocionarlo. Aun con las ganas que tenemos de escuchar temas nuevos, esta noche nos contentamos con un set que incluye los temas mas cañeros de su carrera, en su mayoría del ya mencionado largo. Temas como Pisser o Hanoid hacen que nos sacudamos el polvo del comienzo de semana y nos sumerjamos de lleno en la experiencia desert de esta noche. Otros temas escogidos de su previo EP, Corned Beef Colossus, son Acid Dave o su coreada Liquid Gold.
El vocalista, que obviamente hizo lo suyo para que un lunes no difiriera mucho de un viernes (casi se cae del escenario al subirse encima de los amplificadores frontales en un arrebato efusivo) muestra satisfacción y agradecimiento al público por tal afluencia y ánimo en una noche de trabajo como la de hoy. La verdad es que los asistentes se están portando mejor que bien.
Nos llega el momento de recibir a los suecos GREENLEAF. Esta banda, que empezó como un proyecto paralelo del guitarrista de DOZER, Tommi Holappa, lleva más de 15 años en activo con la tontería. Todo sea dicho, Tommi es el único miembro fundador que queda en la banda, que ha cambiado de miembros frecuentemente a lo largo de los años en que han producido 6 álbumes y un EP. Han tenido una carrera tan prolífica como muestran las fechas en su tour europeo.
Con más de 40 ciudades por toda Europa, los de Borlänge empezaron la promoción de su ultimo largo Rise Above the Meadow (2016) en septiembre y apenas la van a terminar a principios de diciembre. A pesar de ser este uno de los últimos de una gran lista de conciertos, la banda nos deja muy claro que menos cansados están de todo.
La fuerza de Arvid Jonsson, el vocalista, se nos transmite de inmediato a todos los asistentes. No sólo tiene una voz peculiar a la vez que poderosa, si no que tampoco para un segundo quieto en el escenario; es un torbellino con un torrente de voz.
Del álbum que da nombre a la gira, tan solo publicado el pasado mes de febrero, tenemos el placer de escuchar los mejores temas, como son: A Million Fireflies, Howl, Pilgrims o la famosa Tyrant’s Tongue, que introducen tras un largo e inspirador solo del batería Sebastian Olsson.
Olsson lleva en la banda lo mismo que Jonsson, un par de álbumes, aunque aún más reciente ha sido la incorporación de Hans Fröhlich como bajista. Estos tres fichajes sin duda han asentado la identidad de la banda y la han fortalecido en suma cuantía. Algo que nos gusta es que todos los músicos juegan un papel principal en algún momento del concierto, pues no sólo hay un solo de batería sino también algo así como una mini «batalla de cuerdas” por así decirlo, entre Holappa y Fröhlich, animados por Jonsson desde la lejanía, que abandona el escenario para no robarles protagonismo.

La compenetración entre los miembros es obvia y toda esta conjunción de factores positivos es percibida por la audiencia, que no deja de corear, bailar, gritar y hacer headbanging al son de sus temas. Son tales las ganas de más que tiene el público llegado el final, que tras el encore la banda no toca una canción, ni dos… sino tres, aceptando incluso peticiones de miembros de la audiencia. ¿Que a un chaval se le antoja Bound To Be Machines? Pues Bound To Be Machines quetocan.
Sin duda, el álbum del que más canciones han tocado ha sido su antepenúltimo, Trails & Passes (2014), al que no sólo pertenece Bound To Be Machines, sino también Our Mother Ash y The Drum, con las que abrieron el set, Ocean Deep, la homónima Trails & Passes and With Eyes Wide Open.
La hora y media de GREENLEAF culmina con una cover del clásico Going Down, originalmente publicado en 1969 por la banda MOLOCH, pero versionada por bandas tales como DEEP PURPLE, ROLLING STONES o LED ZEPPELIN. Es en este momento cuando Jonsson nos muestra su faceta más blues produciendo giros de voz que nos suenan muy sureños. Chapeau, desde luego.
Pues ya nos toca despedirnos pero podemos decir que, efectivamente, los lunes se hacen más amenos tras experiencias así. Nos vamos contentos tras una velada con música cargada de muy buenas vibraciones.
Texto: Laura Bast
Fotografía: Patricia Duchamp