HAMMERFALL + SABATON + BULLET – SALA RAZZMATAZZ 2, BARCELONA – 08/03/2009
El martillo golpea Barcelona
Después de descargar en Madrid y Bilbao, llegaba la hora de sentir el impacto del martillo en Barcelona. El público iba llegando en cuentagotas a la sala Razzmatazz II, debo decir que me esperaba más expectación ya que el cartel, que se anunciaba para la velada, era muy prometedor.
Los encargados de romper el hielo fueron BULLET, una joven banda que no pude presenciar al encontrarme en camerinos, realizando una entrevista a Fredrik Larsson, bajista de HAMMERFALL.
Daniel Myhr y Oskar Montelius durante el show de SABATON
Ya situado en primera línea de fuego, me dispuse a disfrutar del concierto de SABATON. Estos guerreros del metal venían a presentarnos su último álbum “The art of war”, por lo que descargaron algunos temas del mismo, así como de sus anteriores trabajos, entre los que destacan “Metalizer” o el primerizo “Fist for fight”.
El escenario sostenía una pancarta con el nombre de la banda, arropada por una estructura metálica, un recurso muy acertado que decoraba el poco espacio del que disponía el grupo. SABATON fueron unos dignos teloneros, el sonido acompañó durante toda la actuación y los estribillos hicieron levantar nuestros puños con cada tema. Puntualmente, a las 21:00 horas, cerraron el fuego, no sin antes despedirse con “Metal machine” de su álbum “Primo victoria”.
Joakim Bróden animó al personal a lo largo de todo el concierto
Oscar Dronjak en primera línea, coreando “Crimson thunder”
Tras los pertinentes preparativos por parte de los técnicos, salían a escena los suecos HAMMERFALL, sobre las 21:35 horas. Es una pena que, últimamente, Barcelona sea escogida como fecha de clausura en las giras internacionales. Después de tantas horas de autobús, algún que otro flirteo con el alcohol y los chapuzones mañaneros en las costas barcelonesas, el cansancio acaba pasando factura. Y así fue como se mostraron los Templars of steel, algo oxidados, sobretodo en los primeros compases del concierto.
Pontus Norgren demostrando sus habilidades con la Les Paul
“Punish and esnlave” fue la primera del set list, una elección un tanto desafortunada ya que el nuevo trabajo contiene temas mucho más apropiados para abrir el repertorio. “Crimson thunder” y la grandísima “Legion” fueron las siguientes. Unas luces de neon adornaban ambos lados del escenario, así como los soportes de la batería. Un recurso algo pobre para un concierto de heavy-metal que, a los más malpensados, les podía recordar la decoración de un Night club. Los telones de fondo estaban colocados de manera improvisada, cosa que deslucía el escenario. Como nos comentaba Fredrik, la escasa altura del techo respecto al escenario es un problema para montar una buena puesta en escena.
Oscar sigue fiel a sus principios estéticos, esta vez vistiendo de rojo
“Blood Bound” y “Renegade” dieron algo de alas a Joacim y compañía, que consiguieron animar al personal por primera vez. El público se mostró inestable a lo largo del show, como si de una montaña rusa se tratara, con momentos de auténtica entrega y otros de frialdad absoluta, parece que los excesos del sábado noche también hicieron mella entre los fans que no llegaron a llenar la Razz II.
La eficaz “Hallowed be my name” fue acogida con buenos oídos ya que empezaba a mejorar el sonido, algo desafortunado en los primeros temas. “Last man standing” demostró unos potentísimos coros por parte de Pontus, Fredrik y Oscar, cosa que me llevó a pensar que estaban pregrabados junto a la base de teclado.
Joacim Cans se mostró algo cansado durante la actuación
Llegaba el momento para el recuerdo, de la mano de “Heeding de call”, en la que enloquecimos todos y “Glory to the brave”, perfectamente ejecutada por la banda, para devolver la calma. Poco después, Joacim decidió dar descanso a sus cuerdas vocales, así que Pontus cogió las riendas y se dispuso a interpretar “Something for the ages”, en mi opinión, el mejor tema instrumental que ha registrado HAMMERFALL en toda su carrera. Dicha canción fue segada en su mitad para dar paso a un (prescindible) solo de batería que rompió la magia de la composición, dejándola finalizar minutos más tarde.
Fredrik Larsson es un gran refuerzo para los coros
Habiendo descansado unos cuantos minutos, Joacim regresó a escena para presentar a la banda e interpretar el single del nuevo trabajo “Any means necessary”, bautizado con el mismo nombre. Un temazo que volvió a demostrar lo grandes coristas que son Pontus, Fredrik y Oscar (esta vez no dudé, los coros eran naturales).
El gran perjudicado de la noche fue el disco “Threshold”, me extrañó mucho que solo tocaran “Natural high”, ya que lo considero un trabajo muy notable. Esta canción volvió a dejar huellas de fatiga en la figura del frontman que cantó muy por debajo el agudísimo estribillo.
A pesar del cansancio, Cans pudo interpretar grandes temas como “Glory to the Brave”
“The way of the warrior” resultó la sorpresa del set list, una canción que no esperaba y que sentó muy bien entre el personal. Momentos después empezaba a sonar el órgano de iglesia anunciando la hora de “Between two worlds”. Una iluminación muy apropiada ayudó a realzar el sentimiento que pide su interpretación, con una voz amancebada por la acústica de Pontus, cuando era necesario.
Ya en la recta final del concierto, “Riders of the storm” y “Trailblazers” volvieron a hacer alusión al exitoso “Crimson thunder” para después regresar al “Legacy of Kings”. Como no podía ser menos, el martillo fue el encargado de dar el penúltimo estoque, así que “Let the hammer fall” hizo las delicias de los metalheads barceloneses. La encargada del cierre fue “Hearts on fire”, despertando al ejercito de las tinieblas, para hacernos saltar a la vez que tocábamos nuestras air-guitars.
«Legion» incita a hacer headbanging, Joacim y Fredrik no pudiéron resistirse
Una vez finalizado el concierto, las opiniones fueron dispares; para muchos seguidores resultó ser un gran espectáculo y para otros algo flojo. Personalmente me quedo con los segundos, como he comentado durante la crónica, fue un concierto con muchos altibajos. A pesar de ello, presenciamos una actuación que fue de menos a más, quizás no superó la presentación de “Threshold” en Barcelona, pero pasó el examen con aprobado.

























