JOSÉ ANDRËA Y URÓBOROS – SALA BÓVEDA, BARCELONA – 23/01/2016
Ni afinado, ni medido…
Esa es la filosofía de vida que José Andrëa predicaba en una de las canciones de su debut con URÓBOROS. A mi entender, resultaba una manera desenfadada de admitir que estaba harto de estar sometido a la disciplina que requiere formar parte de una banda como MÄGO DE OZ, y que ahora vivía más feliz. Hasta ahí todo correcto, me parece totalmente lícito que un vocalista se replantee su carrera y quiera seguir sobre los escenarios, alejado de toda la parafernalia y el mediatismo de su anterior banda. Ahora bien, no por eso debes dejar la profesionalidad a un lado. Aunque la sala Bóveda albergue en su interior poco menos de media entrada, a pesar de que el escenario resulte algo pequeño para un grupo de seis músicos, al margen de que en el seno de la banda se respire buen rollo a raudales… no puedes olvidar que allí hay gente que ha pagado 15 € y 18 € por verte actuar y, en consecuencia, debes ser profesional.

El «Chino» y José Andrëa
Al igual, nadie de los allí presentes se dio cuenta de lo que diré a continuación, incluso debo admitir que las primeras filas se lo pasaron en grande durante toda la actuación, sobre todo con los hits de MÄGO DE OZ: “El Que Quiera Entender Que Entienda”, “Hasta Que El Cuerpo Aguante” o “Molinos De Viento”, que puso fin al concierto con un José gritando “¡Gracias Mephisto!”. Nada se puede hacer contra los problemas técnicos que sufrió ”Kiskilla” en su teclado, ni con los de “Chino” a la guitarra, sólo aguardar a que los técnicos arreglen el problema cuanto antes y seguir adelante con profesionalidad. Lo que me enerva es ver que sucedan cosas así y que “la cara visible” del concierto se lo tome a cachondeo.

José Andrëa
Para más inri, a medida que avanzaba el concierto, José Andrëa empezó a chapurrear algunos pasajes de las letras, sobre todo del nuevo disco “Resurrección” (2015). No entraba a tiempo, desafinaba en repetidas ocasiones con los agudos… un desastre. Y, lo peor de todo, daba la espalda al público para leer de la “chuleta” que tenía sobre el amplificador, para no equivocarse (¡más aún!) con las letras. Así es como Andrëa estropeó algunas de las mejores canciones de su reciente trabajo, como la que le da título, «Resurrección«, “¡Vive!”, “Sobreviviendo”, “La Torre De Cristal” o “Para Que Nunca Amanezca”. No quiero parecer el “Karlos Torra” de turno, pero José Andrëa demostró muy poca seriedad y profesionalidad en Barcelona.

El «Chino» y José Andrëa
La verdad es que no estaba resultando un mal concierto al principio. La sala ofreció uno de los mejores sonidos que yo recuerde, el “Chino” se descubrió como uno de los grandes guitarras de la escena, con varios solos que deleitaron al personal (no como el solo de batería: ¡soso y aburridísimo!), y hasta tuvimos un buen momento de “pique”, ya de cara al final del show, entre el “Chino” y José Rubio, que después continúo subido a la barra de la discoteca. A destacar, también, canciones del primer disco de URÓBOROS, como puedan ser “El Tren”, “La Canción De Los Deseos”, “Vanidad”, y una gran “Al Otoño Espero”.

El «Chino» y José Andrëa
Y esto es todo lo que os puedo contar, no sin antes destacar la actuación de los folk-metaleros SOMBRAS, cuyo violinista, Jakob Marín, se subió a las tablas para acompañar a URÓBOROS en la despedida con “Molinos De Viento”. Me indigna mucho… mejor dicho; me apena mucho, ver que un vocalista de la talla de José Andrëa ofrece una actuación como ésta; para el olvido. Siempre he defendido sus trabajos con URÓBOROS, y vuelvo a repetirlo, ¡son discos de gran calidad!, pero, hoy en día, la mayoría de bandas no viven de royalties por ventas de discos, viven del directo, y si Andrëa quiere ganarse las “castañas” en el escenario, mucho tiene que ponerse las pilas.

























