MARDUK + IMMOLATION – SALA MEPHISTO, BARCELONA – 23/09/2012
…Y la oscuridad y la furia se cernieron sobre Barcelona!
Posiblemente esta fuese una de las giras más esperadas por los fanáticos de lo extremo; así podríamos definir el SERPENT SERMON TOUR protagonizado por los dos veteranos IMMOLATION y MARDUK. Estilos dispares, sí, pero ambos grupos con una más que sólida trayectoria a sus espaldas y unas respectivas bases de fans bien asentadas. El ambiente de aquella noche se caracterizó por la pesadez y la furia que tanto los americanos como los suecos supieron transmitir al público. Y os aseguro que esto se nota, y mucho.

Como era de esperar con este cartel, la sala estaba ya prácticamente llena cuando los legendarios IMMOLATION salieron al escenario. Con más de veinticinco años de carrera y ocho álbumes de estudio bajo el brazo, estos americanos se disponían a comerse la noche, y así lo hicieron.
Repasando viejas glorias y escupiendo algo de material más nuevo, los americanos ofrecieron una actuación sublime, llena de temazos clásicos que hicieron enloquecer a los admiradores más acérrimos. El experimentado y carismático frontman Ross Dolan, vocalista y bajista desde los inicios del grupo, mostró una admirable actitud de humildad y proximidad con el público, cosa que hizo que toda la sala mostrase cada vez más entusiasmo y predisposición a destrozarse el cuello con clásicos como Unholy Cult y No Jesus No Beast. Cabe destacar la actuación que se marcó el guitarra Robert Vigna, que no dejó de mover arriba y abajo su instrumento sin verse afectado su rendimiento ni su velocidad lo más mínimo, realmente sorprendente. Otros temas que pudimos paladear, con bis incluido, fueron Swarm of Decay, Into Everlasting Fire, What they Bring y el mítico Dawn of Possession, cuyos riffs y rugidos penetrantes cerraron la velada de forma magistral.
No sé cuánto rato estuvieron sobre el escenario, pero desde luego no fui la única que disfrutó cada segundo de la actuación de estos americanos. ¡Memorable!
Tras despedirse unos muy agradecidos IMMOLATION, la oscuridad se cernió sobre los asistentes, literal y figuradamente. El público abandonó la sala mientras los roadies hacían las pruebas de sonido, que tardaron más de lo que a todos nos habría gustado. Un rato después, unos cantos gregorianos y un espeso humo empezaron a inundar la sala y a establecer un ambiente pesado, enigmático y ceremonial; la perfecta atmósfera para la tormenta que estaba a punto de desatarse de la mano de estos gigantes del Black Metal.
Y cuando los gritos de desesperación e impaciencia del público eclipsaban la tarea de los pipas, el silencio se hizo y seguidamente salieron al escenario los suecos MARDUK. Liderados por el imponente Mortuus, también vocalista bajo el nombre de Arioch en los recomendadísimos FUNERAL MIST y TRIUMPHATOR, estos veteranos del Black Metal europeo llevan en escena desde los noventa y han sacado más de diez LPs, lo que los convierte en uno de los grupos típicos de Black Metal más experimentados en su campo.
Las primeras notas del tema Serpent Sermon, que da nombre tanto al último disco como a la gira, desencadenaron la locura entre los asistentes. Siguieron con temas como On Darkened Wings, Slay the Nazarene, la mítica Baptism by Fire y Souls for Belial del último disco. Con cada verso que pronunciaba el vocalista y cada riff entonado por las furiosas guitarras de Evil, el ambiente se tornaba más y más denso y se llenaba de rabia por momentos. Sin duda alguna, Mortuus ha sido el vocalista con más fuerza y presencia en el escenario en toda la trayectoria de MARDUK, y lo demostró con todas las de la ley. El público, cegado por las emociones que se respiraban en el ambiente, se arremolinaba en el centro de la sala en un moshpit lleno de ira, y los que estábamos por las primeras filas no tuvimos más remedio que aguantar los golpes y sacar codos. Uno de los últimos temas que sonaron aquella noche llena de sangre y sudor fue el mítico Panzer Division Marduk, del disco homónimo, que fue la banda sonora del momento en el que tanto los músicos como los asistentes adoptaron una actitud más agresiva. El público se entregó en cuerpo y alma a los suecos, pero también pudimos oír algún que otro desafortunado y cuestionable comentario alabando la labor del anterior vocalista, Legion, y desmereciendo la de Mortuus, quien al menos ha tenido la decencia de devolver cierta seriedad y respetabilidad a la banda y a sus letras. Y finalmente, la noche volvió a su negrura y a su silencio con el tema Souls for Belial, después del cual MARDUK desaparecieron del escenario sin despedirse, sin bises y dejando perplejo al público. Una actuación realmente impresionante.
Pocos encuentros de este nivel se dan en Barcelona, pero desde luego la afluencia de público en la sala demostró que los barceloneses también saben apreciar lo extremo. Así pues, esperemos que experiencias como esta animen a más grupos del calibre de IMMOLATION y MARDUK a pasarse por la ciudad condal más a menudo.





























