Noche de juglares: Ñu – Sala Sir Lauren’s (Oviedo) – 18/10/2019
La noche del pasado sábado día 18 nos acercamos hasta la sala Sir Lauren’s de Oviedo a ver a un grupo que no se suele prodigar mucho por tierras asturianas: ÑU, con el legendario a la vez que controvertido José Carlos Molina al frente, que venían a presentar su nuevo dvd. Hablar de ÑU supone hablar de un grupo que lleva ya una buena cantidad de lustros en la brecha, aunque no sea el primer grupo que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en bandas de los ochenta. Sin embargo, Molina y su gente tienen en su haber algunas de las canciones más míticas de nuestra música. Por eso, y también porque hacía ya bastante tiempo (creo que desde 2010) que no se asomaban por Asturias, había que ir a verlos, como hizo el público que se acercó a la sala y que, si bien no fue demasiado numeroso, sí se mostró entregado y jaleó a la banda con todas las ganas desde el primer momento.
Con algo de retraso sobre la hora que esperábamos, una intro nos dejó claro que la cosa empezaba, y, aunque no quedaba claro si el público estaba preparado, Molina y sus huestes salieron a darlo todo con “Preparan”, a la que siguió una “Algunos músicos fueron nosotros” en la que Molina tocó la armónica además de la flauta. Poco comunicativo como es, no se dirigió a nosotros hasta después de la tercera canción, “Cuentos de ayer y de hoy”, cuando nos dijo que los reyes, que ese día estaban en Oviedo por los Premios Princesa de Asturias, para su desgracia se iban a perder la actuación.

Sigue la fiesta con temas como “El juglar”, “Celebración” y “No hay ningún loco”, que fue muy coreada y en la que me pareció detectar que el público cantaba con especial rabia esos versos que dicen “No se inclina ante el rey / ni baja la mirada”. Y aunque nos decían que no había ningún loco, la siguiente canción fue “La granja del loco”, seguida de “Cruz de hierro”.

El público se entregaba, cantaba, saltaba… y todo eso se reflejaba en la cara de Molina, que sonreía mientras cantaba temas como “Viejos himnos” o “En ruta”. Después, para una emotiva “Tocaba correr” se colgó la guitarra acústica, y después, en “La copa”, volvió a tocar la armónica. Entretanto, el público coreaba lemas como «El 10 de noviembre, Molina presidente».

La gente cada vez se lo pasaba mejor con la música de ÑU, y así, canta con ganas canciones como “Manicomio”, “El tren” o “El flautista”, con la que se despidieron y con la que Molina presentó a sus compañeros.
Sin embargo, no hizo falta esperar demasiado, y en pocos minutos volvieron a las tablas para despedirse definitivamente con una “Imperio de paletos”, que, sinceramente, cada vez me parece más actual, tras la cual, los cánticos de «Escucha, Molina, así no se termina» no consiguieron que la banda volviera para tocar más temas.

Sin duda, después de este concierto me di cuenta del buen momento de forma en el que se encuentran Molina y compañía, porque hicieron el mejor concierto que les recuerdo y, que, según comentaba más gente, que dieron en Asturias en mucho tiempo. Solamente por eso, ya valió la pena acudir a esa actuación.
Quizá ir a un concierto de ÑU nos convierte en eso que ahora llaman “metalpacos”, pero no cabe duda de que su música es imprescindible para entender la evolución del Rock y el Metal de nuestro país. Además, este tipo de conciertos también sirven para que gente que no suele acudir a conciertos se acerque a escuchar música en directo.
Y aparte de todo, aunque la de ÑU no sea la música que solemos escuchar, vale la pena disfrutar de ella.

























