THRASH ZONE DÍA 2 – SALA RITMO & COMPÁS, MADRID – 16/10/2010
Gran puntualidad en el inicio de la segunda jornada, siendo los madrileños ROAR los encargados de abrirla. Los temas propios que componen su única y ya añeja demo editada hasta la fecha, «Seeds Of Hate», sonaron en mezcla con otros todavía no registrados, como «In The Name Of God» o la muy buena «Egoist And Coward», teniendo también cabida una acertada versión del «Prowler» de IRON MAIDEN.
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Sonido aceptable, mejor que el del día anterior, aportando la fuerza que el estilo rudo de una banda como ROAR necesita. Los problemas de salud que Kayser tuvo el día previo no se notaron en exceso, estando la parte instrumental del grupo a un nivel conjunto superior al que he podido comprobar en otras actuaciones. La presencia escénica y entrega del combo como siempre no dejó rastro a la duda, teniendo además una especial comunión con el público, elemento propio del que juega en casa y se siente respaldado por sus fieles más incondicionales.
2010 está siendo un año lleno de trabajo para AGGRESSION. Por segunda vez su Moshpiritour paraba en Madrid y era ocasión de comprobar qué tal habían sentando los cambios en la parte rítmica del grupo barcelonés. La pregunta tuvo rápida respuesta: el grupo barcelonés sigue siendo una máquina bien engrasada de hacer Thrash Metal y su numeroso séquito de seguidores no salió defraudado de lo visto. Extensa revisión de su único larga duración hasta la fecha y versión del «Mandatory Suicide» de SLAYER, que por problemas de sonido quedó deslucida y exenta de agresividad.
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Como músicos no se puede discutir la calidad de AGGRESSION, aunque el paso del tiempo no está haciendo bien a su disco «Moshpirit». Los temas me sonaron demasiado encorsetados en el cliché del Thrash Metal, y cada uno de ellos es facilmente identificable con alguna gran banda norteamericana surgida en los 80. Espero que su próxima visita a la capital sea con nuevo material bajo el brazo que suponga un paso adelante más en su vertiginosa carrera.
El boca a boca está siendo el mejor aliado de DISHAMMER a la hora de ganarse nuevos adeptos a su causa. Y esa ristra de elogios tiene su mejor fundamento en el directo de la banda. De nuevo fueron un bulldozer sonoro, con ese cruce entre DISCHARGE yHELLHAMMER que les define, pero sobre todo sonando como MOTÖRHEAD absolutamente desenfrenados. Y de nuevo las primeras filas volvieron a convertirse en una olla a presión a punto de estallar: los conciertos de DISHAMMER no sólo se viven, sino que se sobrevive a ellos.
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Su set se basó en su único larga duración editado «Vintage Addiction» y en su más reciente EP «Under The Sign Of The D-Beat Mark», con dedicatorias a las mujeres en general, «(She Is) The Antichrist» y a las que no se depilan en particular, «Vintage Addiction», todo ello salpicado con la habitual labia de Dopi al micrófono entre tema y tema. Lamentablemente el tramo final que iban a dedicar a versiones se vió truncado por la falta de tiempo y sólo pudo sonar la ya perenne en sus conciertos «The Hammer» de MOTÖRHEAD, quedando guardadas para otra ocasión las de VENOM y METALLICA.
Sólo quedaba una banda por aparecer sobre el escenario y esta era ONSLAUGHT. Omitiendo el disco que Steve Grimmett grabase con ellos en 1989, su repertorio se centró principalmente en las composiciones de los álbumes «The Force» y el más reciente «Killing Peace». Fue precisamente con el tema de ese mismo título con el que los británicos abordaron el escenario, con un Sy Keeler en buena condición vocal y el cuarteto instrumental bien asentado y compacto.
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En el primer tramo de su actuación cayeron algunos de sus mejores cortes, como «Let There Be Death», «Metal Forces» o «Fight With The Beast», todos pertenecientes al larga duración de 1986 «The Force», una obra mayúscula y casi perfecta de Thrash Metal tradicional. En el otro lado de la balanza pondría las canciones de «Killing Peace». «Destroyer Of Worlds», «Planting Seeds Of Hate» o «Burn» me parecen temas menores en comparación con las anteriormente citadas. Con todo, el buen sonido del grupo, el hecho de que miembros originales como Nige Rockett o Steve Grice aporten credibilidad a este regreso y la capacidad como maestro de ceremonias de Sy, un auténtico gentleman inglés, rubricaron un concierto de nota alta.
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Para cerrar el set la elegida fue «Power From Hell», del primer disco del grupo, saliendo también de éste el único bis que ofrecieron, «Thermonuclear Devastation». Escasa hora sobre las tablas pero intensa y perfecto colofón de un Thrash Zone Fest que puede ser descrito como un éxito a prácticamente todos los niveles.
Autor: David Jiménez Rodríguez






























