Crítica
DIRTY HONEY es el nombre de una banda de Blues Rock y Hard Rock procedente de Los Ángeles, que muestra una fuerte influencia del sonido de los años setenta y ochenta. La banda se formó en 2017, sacando su primer y homónimo disco en 2021, y acaban de presentar su segundo álbum, “Can’t find the brakes”, el primero con su nuevo batería, Jaydon Bean.

En “Can’t find the brakes” encontramos once temas de regusto clásico en los que se alternan la intensidad con la melodía y que se saborean paladeándolos con calma, poco a poco para poder apreciar bien todos sus detalles. Pero vamos a verlo con más calma:
El disco empieza con tranquilidad, la de “Don’t put up the fire”, que suena con un regusto muy clásico. Se va desarrollando con fluidez hasta llegar a un estribillo algo más intenso y que nos deja claro que estamos ante un Hard Rock para disfrutarlo con ganas.
Seguimos con “Won’t take me alive”, un tema que empieza con algo más de energía y con un riff muy reconocible que, luego, suena por debajo de la voz. Su estribillo es muy pegadizo y se queda en la cabeza desde la primera escucha. Por su parte, “Dirty mind” es mucho más cañero y también tiene un estribillo muy pegadizo.
Con cierta densidad empieza “Roam”, una canción que mantiene esa densidad durante toda su duración, con un sonido mucho más bluesero que otros temas del grupo, mientras que “Get a little high” vuelve a los sonidos rockeros y más contundentes. La tranquilidad y la melodía vuelven con “Coming home (Ballad of the shire)”, una canción con la que se demuestra la capacidad de DIRTY HONEY para crear canciones con sonoridades muy distintas.

Pasada la mitad del disco llega la canción que le da título, que tiene un sonido netamente rockero y que se desarrolla con mucha fluidez hasta llegar un estribillo muy directo y que puede funcionar muy bien en los conciertos. “Satisfied”, por su parte, mantiene el sonido contundente y rockero de la canción anterior, y nos obliga a mover la cabeza casi sin darnos cuenta. Luego, nos lleva hasta un estribillo muy pegadizo y a un solo muy conseguido.
Con un guitarreo muy logrado empieza “Ride on”, una canción de estribillo muy conseguido que tiene, además, un sonido muy clásico. Sin embargo, “You make it all right” es un tema tranquilo y cargado de melodía, con el que el grupo deja claro que saben hacer mucho más que crear riffs contundentes.
El disco termina con “Rebel son”, una canción que, aunque empieza con tranquilidad, luego se desarrolla con cierta contundencia y melodía, con un sonido rockero y un estribillo que se queda en la cabeza desde el primer momento. Además, el uso del piano enriquece mucho el tema y hace que resulte sorprendente en comparación con el resto de los temas del álbum.

Como vemos, DIRTY HONEY son un grupo que nos demuestra que el Hard Rock sigue muy vivo. Con canción en las que combinan la melodía y la agresividad, con riffs muy potentes y estribillos pegadizos crean sonidos que nos recuerdan por qué nos gusta el Rock.
Esto habrá que escucharlo en concierto, ¿no os parece?
Track list:
1. Don’t put up the fire.
2. Won’t take me alive.
3. Dirty mind.
4. Roam.
5. Get a little high.
6. Coming home (Ballad of the shire).
7. Can’t find the brakes.
8. Satisfied.
9. Ride on.
10. You make it all right.
11. Rebel son.
DIRTY HONEY son:
Marc LaBelle: Voz.
John Noto: Guitarra.
Justin Smolian: Bajo.
Jaydon Bean: Batería.



