Crítica
La reunión entre Zinny Zan y Harry Cody era uno de esos sueños que muchos aficionados al sleaze rock habían dado por imposible. Tras décadas de rumores, proyectos paralelos y desencuentros, los dos pilares fundacionales de Shotgun Messiah vuelven a encontrarse bajo el nombre de Zan/Cody para presentar «Beautiful ‘N Damned», un álbum que mira de frente al legado de una de las bandas más influyentes del hard rock sueco sin caer en la simple nostalgia. Más que un ejercicio de revisionismo, el disco demuestra que ambos músicos siguen teniendo mucho que decir y, sobre todo, conservan intacta la química que convirtió a Shotgun Messiah en un grupo de culto.

Desde los primeros compases de «Sever» queda claro que el objetivo no es recrear el sonido de 1989 al pie de la letra. La apertura apuesta por un enfoque más oscuro y contemporáneo, con guitarras densas, una producción musculosa y un ambiente que coquetea con el hard rock moderno e incluso ciertos matices industriales. Sin embargo, cuando aparece el estribillo, emerge esa inconfundible capacidad para construir melodías memorables que siempre caracterizó a la dupla.
Uno de los mayores aciertos del álbum es que evita vivir exclusivamente de la nostalgia. Es evidente que hay guiños constantes al pasado, pero «Beautiful ‘N Damned» posee personalidad propia. Harry Cody continúa demostrando por qué siempre fue uno de los guitarristas más infravalorados de la escena escandinava. Sus riffs mantienen ese equilibrio entre agresividad y elegancia melódica, mientras que sus solos, lejos de convertirse en un mero ejercicio de virtuosismo, enriquecen cada composición con buen gusto y sentido de la canción.
Por su parte, Zinny Zan conserva buena parte del magnetismo que le convirtió en uno de los vocalistas más carismáticos del sleaze europeo. Es cierto que el paso del tiempo ha aportado nuevos matices a su voz, pero sigue transmitiendo actitud, personalidad y ese punto callejero que resulta imprescindible para que este tipo de canciones funcionen.
Si «Sever» sirve como declaración de intenciones, «I Am The Shit» representa la cara más desenfadada y festiva del álbum. Con un título provocador y un estribillo irresistible, recupera el espíritu más divertido del hard rock ochentero sin sonar anticuado. La complicidad entre ambos músicos resulta evidente, y esa sensación de estar disfrutando cada minuto de la grabación termina contagiándose al oyente.
Uno de los momentos culminantes llega con «Ride Or Die», posiblemente el corte más completo del disco. Su riff principal engancha desde la primera escucha, el estribillo posee una enorme capacidad de permanencia y la interpretación vocal de Zan transmite la intensidad necesaria para convertir la canción en uno de los grandes himnos del trabajo. No sorprende que haya sido elegida como uno de los sencillos principales.
La segunda mitad mantiene un nivel notable gracias a temas como «Suffer City», que desarrolla una atmósfera más contenida antes de explotar emocionalmente, o «She Walks With Violence», donde aparecen interesantes influencias góticas que aportan variedad sin romper la cohesión del conjunto. Más adelante, «Damn» recupera el lado más clásico del sleaze con un ritmo contagioso, mientras que «Let’s Be Heroes» introduce una vertiente más melódica y elegante que amplía el registro compositivo del dúo.
El tema que da nombre al álbum vuelve a mostrar esa faceta más oscura que atraviesa buena parte del repertorio. Lejos del exceso festivo que muchos podrían esperar de una reunión de este calibre, Zan/Cody optan por una aproximación más madura, donde las melodías siguen siendo protagonistas, pero envueltas en una producción más contundente y moderna. En este apartado merece una mención especial el trabajo de Chris Laney en la mezcla, consiguiendo un sonido potente, equilibrado y con suficiente pegada para competir con cualquier producción actual sin perder la esencia clásica del género.
El tramo final tampoco baja el nivel. «Bad Bad Man» aporta una saludable dosis de blues rock endurecido, mientras que «Tear It All Down» cierra el álbum recuperando la energía más desenfrenada del sleaze clásico con un estribillo perfecto para el directo.
Quizá algunos seguidores esperasen un regreso más cercano al debut de Shotgun Messiah, pero precisamente ahí reside uno de los mayores méritos de «Beautiful ‘N Damned». Zinny Zan y Harry Cody no intentan repetir una fórmula de hace casi cuarenta años, sino construir una continuación lógica de su trayectoria como músicos. El resultado combina experiencia, madurez y una inspiración que muchos no imaginaban volver a escuchar.

En definitiva, «Beautiful ‘N Damned» no es únicamente un reencuentro esperado durante décadas, sino un excelente álbum de hard rock que funciona por méritos propios. Con grandes canciones, interpretaciones llenas de personalidad y una producción impecable, Zan/Cody firman uno de los trabajos más sólidos del año dentro del género. Un disco que emocionará a los seguidores históricos de Shotgun Messiah, pero que también posee argumentos suficientes para conquistar a una nueva generación de aficionados al sleaze y al hard rock de calidad. Una vuelta que demuestra que algunas llamas nunca llegan a apagarse del todo.
Listado de temas:
1. Sever
2. I Am The Shit
3. Ride Or Die
4. Suffer City
5. She Walks With Violence
6. Damn
7. Let’s Be Heroes
8. Beautiful ‘N Damned
9. Bad Bad Man
10. Tear It All Down
Line Up:
Zinny Zan – Vocals
Harry Cody – Guitars
Puntuación: 7/10
Discográfica: Frontiers Music





