Stryper – Throne of Thorns

Crítica

Cuatro décadas después de irrumpir en la escena con su particular combinación de heavy metal, hard rock melódico y mensaje cristiano, Stryper demuestra en Throne of Thorns que la veteranía no está reñida con la contundencia. Publicado a través de Frontiers Music Srl y convertido en el decimoctavo trabajo de estudio de la formación, este nuevo capítulo prolonga una de las trayectorias más singulares de la historia del metal, sin renunciar a las señas de identidad que la hicieron reconocible.

Si algo caracteriza a la etapa más reciente del cuarteto es una evolución hacia un sonido más pesado, directo y maduro. Desde No More Hell to Pay hasta sus trabajos posteriores, la banda ha consolidado una fórmula en la que los riffs afilados conviven con melodías vocales memorables, solos de guitarra de corte clásico y estribillos concebidos para ser coreados. Throne of Thorns continúa por ese camino, aunque lo hace con una energía que demuestra que sus integrantes todavía tienen mucho que decir.

El tema que da título a la obra abre el recorrido dejando claras las intenciones. Guitarras poderosas, una base rítmica sólida y la voz de Michael Sweet, todavía capaz de alcanzar registros espectaculares, construyen un himno que funciona como declaración de principios. La capacidad del vocalista para combinar fuerza, dramatismo y sensibilidad sigue siendo uno de los grandes activos de la propuesta, especialmente cuando las composiciones exigen elevar la intensidad emocional.

La vertiente más metálica aparece con especial fuerza en piezas como “Falling” e “I’m Alright (I’m Okay)”. Esta última destaca por su velocidad, su pegadizo estribillo y un trabajo de guitarra particularmente inspirado. Aquí es donde el conjunto recuerda por qué, pese al paso de los años, continúa desenvolviéndose con solvencia dentro del heavy metal contemporáneo. No se trata de competir con bandas mucho más jóvenes, sino de aprovechar una identidad perfectamente asentada para ofrecer canciones con personalidad propia.

La pareja formada por Michael Sweet y Oz Fox vuelve a ser fundamental. Sus guitarras aportan riffs contundentes, armonías gemelas y solos que mantienen viva la tradición del metal clásico. Quizá no encontremos momentos tan incendiarios como los de algunas obras recientes, pero la química entre ambos continúa funcionando. A ello se suma una sección rítmica compacta, con Robert Sweet aportando pegada y dinamismo desde la batería y Perry Richardson sosteniendo las composiciones con un bajo que contribuye al sonido robusto y moderno.

No todo se mueve a máxima velocidad. “Waiting for You” y “Ashes to Roses” introducen una dimensión más melódica y emocional, demostrando que el grupo sigue sabiendo equilibrar músculo y sentimiento. “Hollywood”, por su parte, apuesta por un ritmo más pesado y contenido, mientras que “Alone Again” incorpora un matiz más áspero y sombrío que puede resultar menos inmediato, pero sirve para romper ligeramente la homogeneidad de la propuesta.

Y precisamente ahí reside uno de los pocos aspectos discutibles. Quienes esperen una reinvención estilística encontrarán pocas sorpresas. El cuarteto conoce perfectamente su terreno y no parece interesado en abandonar una fórmula que todavía le proporciona excelentes resultados. Después de experimentos puntuales realizados a lo largo de su carrera, esta entrega apuesta por perfeccionar su lenguaje antes que por transformarlo. Para algunos oyentes eso puede traducirse en cierta sensación de familiaridad; para sus seguidores, probablemente sea una de sus principales virtudes.

El cierre con “Shadowbreaker” resume buena parte de las cualidades de la obra: riffs contundentes, intensidad creciente, melodía y una interpretación vocal entregada. Es un final poderoso para una colección que, más que intentar demostrar algo a estas alturas, confirma que la maquinaria sigue funcionando.

Throne of Thorns no pretende reinventar a sus creadores. Su objetivo es otro: demostrar que una identidad artística puede mantenerse intacta y, al mismo tiempo, seguir sonando vigorosa décadas después de haber sido establecida. Con composiciones sólidas, guitarras musculosas, grandes melodías y una interpretación vocal sobresaliente, esta nueva entrega mantiene encendida la llama del “yellow and black attack”. La trayectoria continúa, y lo hace con los amplificadores a pleno rendimiento.

Listado de temas:

1. Throne of Thorns
2. Here In Your Heart
3. Falling
4. I’m Alright (I’m Okay)
5. Waiting For You
6. Carry The Flame
7. Hollywood
8. Beautifully Broken
9. Ashes To Roses
10. Alone Again
11. Shadowbreaker

 

Line Up:

Michael Sweet – Lead Vocals/Lead & Rhythm Guitar
Robert Sweet – Drums & Percussion
Oz Fox – Vocals/Lead and Rhythm Guitar
Perry Richardson – Vocals/Bass

 

Puntuación: 8/10

Discográfica: Frontiers Music Srl

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