Crítica
Quince años después de su debut homónimo, ABSOLUTE POWER regresa con Needs Must When The Devil Drives, un segundo trabajo que reivindica el heavy metal tradicional con entusiasmo, honestidad y una saludable dosis de nostalgia. El proyecto liderado por el vocalista y productor Simon Efemey y el bajista Shane Embury, conocido por su trayectoria en NAPALM DEATH, recupera los sonidos que marcaron a toda una generación. El álbum verá la luz el próximo 6 de noviembre de 2026, a través de Time To Kill Records.

Desde los primeros compases del tema que da título al disco, queda claro que aquí no hay intención de reinventar la rueda. Los riffs contundentes, las guitarras de marcado carácter clásico y los estribillos concebidos para corearse a pleno pulmón constituyen las principales señas de identidad de una propuesta que mira directamente a JUDAS PRIEST, SAXON, BLACK SABBATH y DIO, sin olvidar el legado de la New Wave of British Heavy Metal. La producción aporta solidez y energía contemporánea, evitando que el conjunto se convierta en un mero ejercicio de nostalgia.
La participación de Tim «Ripper» Owens en la canción inicial añade una dosis extra de potencia y agresividad. Su interpretación encaja perfectamente con el carácter combativo de una composición que resume el espíritu de esta aventura musical. «Saviour», por su parte, apuesta por un desarrollo más pausado y un estribillo especialmente accesible, mientras que «Kernschmelze» recupera la contundencia más directa. «Stand Up and Be Counted» destaca por su espíritu de himno, con riffs pegadizos y una melodía que invita a levantar el puño.
Esta última canción también encierra un significado personal para Embury. El músico recuerda su infancia en una pequeña localidad de las Midlands, cuando las revistas especializadas y la radio eran sus principales fuentes para descubrir nuevas bandas. Antes de internet y las redes sociales, el heavy metal y posteriormente el punk le ayudaron a aceptar su diferencia y encontrar su propio camino. Compartir esa pasión con otros aficionados generaba una sensación de pertenencia difícil de olvidar. El tema recupera precisamente ese espíritu de libertad, identidad y camaradería, demostrando que la música continúa siendo un refugio para quienes alguna vez se sintieron fuera de lugar.
Entre los momentos más destacados encontramos «Mountain of Hope» e «Insanity», composiciones que evocan la majestuosidad de BLACK SABBATH durante la etapa de Ronnie James Dio. Ambas combinan dramatismo, melodías solemnes y una clara vocación épica. «Orphans of the Storm», encargada de cerrar el repertorio, prolonga esa atmósfera grandilocuente con un tono más melancólico. Por otro lado, «Within» introduce un interesante contraste gracias a sus pasajes atmosféricos y psicodélicos, demostrando que también hay espacio para explorar otros matices.
Mención especial merece la versión de «Sheer Heart Attack», original de QUEEN, reinterpretada con un tratamiento más áspero y una energía cercana al punk y al heavy metal acelerado. El resultado conserva el espíritu de la composición original, pero incorpora suficiente personalidad para convertirse en uno de los momentos más divertidos de la escucha.
En el apartado instrumental, la guitarra de Mark Gemini Thwaite aporta cohesión al conjunto, mientras John Cooke refuerza la base de seis cuerdas. El bajo de Embury sostiene las composiciones con solvencia y las baterías de Carl Stokes y Joe Taylor mantienen el pulso necesario. Sobre esta sólida estructura, Efemey ofrece una interpretación vocal directa, grave y sin artificios innecesarios.
Sin embargo, tanta fidelidad a los referentes también presenta ciertas limitaciones. A medida que avanza el álbum, algunas estructuras y recursos melódicos tienden a repetirse, restando personalidad individual a determinados cortes. Aunque abundan los momentos disfrutables, se echa en falta alguna sorpresa adicional que rompa esa uniformidad.

Con todo, Needs Must When The Devil Drives cumple su propósito: ofrecer heavy metal clásico, pegadizo y ejecutado con convicción. No pretende revolucionar el género, sino recuperar la música que hizo amar el metal a sus protagonistas y compartirla sin complejos. El resultado es un trabajo honesto, vigoroso y repleto de guiños para quienes siguen disfrutando de los grandes riffs y los estribillos épicos. Porque, a veces, volver a las raíces es precisamente lo que hace falta.
Listado de temas:
1. Needs Must When the Devil Drives (feat. Tim ‘Ripper’ Owens)
2. Saviour
3. Kernscmelze
4. Stand Up and Be Counted
5. Within
6. Mountain of Hope
7. Insanity
8. Hammer of Justice
9. Praise the Fire
10. Sheer Heart Attack
11. Orphans of the Storm
Line Up:
Simon Efemey – Vocals (worked with Paradise Lost, The Wildhearts, Napalm Death, The Wonder Stuff, Amorphis)
Shane Embury – Bass (Napalm Death, Brujeria, Lock Up)
John Cooke – Guitar (Napalm Death)
Carl Stokes – Drums (Cancer, The Groundhogs)
Joe Taylor – Drums (no widely known major bands specified)
Mark Gemini Thwaite – Lead Guitar (The Mission, Gary Numan, Tricky)
Tim ‘Ripper’ Owens – Screams (Judas Priest, Iced Earth)
Dominik Gryzbon – Lead Guitar (no widely known major bands specified)
Ilsa Nielson – Lead Guitar (Brazilian solo artist)
Track-Specific Credits:
Tim ‘Ripper’ Owens is only on «Needs Must When the Devil Drives».
Mark Gemini Thwaite plays guitar on all tracks.
Dominik Gryzbon plays guitar only on «Needs Must When the Devil Drives».
Ilsa Nielson plays guitar only on «Hammer of Justice».
John Cooke plays guitar on all tracks.
Carl Stokes plays drums on all tracks except ‘Saviour’ and ‘Sheer Hart Attack’.
Joe Taylor plays drums on ‘Saviour’ and ‘Sheer Hart Attack’.
Puntuación: 8/10
Discográfica: Time To Kill Records




