DRAGONFORCE – MAXIMUM OVERLOAD

Crítica

Llega el momento de darle un repaso al sexto largo de DRAGONFORCE. La banda comandada por el guitarrista Herman Li regresa una vez más y lo hace con un disco bastante especial. Se trata del segundo largo con Marc Hudson a las voces (el primero dónde realmente podría sentirse su influencia) y el primer disco que el grupo graba con Jens Bogren en sus estudios en Suecia. La trayectoria de Jens es incontestable y a todos nos vienen a la cabeza decenas de grandes discos que llevan su firma en la producción y/o mezcla. Maximum Overload”, que así se llama la criatura, nos presenta una portada y un título inspirados en la continua avalancha de información que nos llega hoy en día a través de Internet y los distintos medios, produciendo una sobresaturación.

Precisamente de sobresaturación se ha acusado al grupo en anteriores ocasiones, proclamando que sus temas y sus líneas de guitarra estaban ridículamente cargadas y acababan saturando al oyente. Lo cierto es que el grupo ha seguido trabajando en su estilo, a día de hoy casi inconfundible y nos presenta un disco muy atractivo. Queda claro que DRAGONFORCE no han sacado este trabajo solo porque tocaba, sino que hay mucho trabajo detrás.

El redondo arranca con “The Game”, un corte cien por cien DRAGONFORCE, con un ritmo trepidante y unas guitarras casi inverosímiles que nos recuerda a su gran éxito “Through Fire And Flames”. Este nuevo tema cuenta con un riff más potente que el de aquel y con un estribillo más “hímnico”, haciéndolo fácil de corear en directo. No cabe duda de que será uno de los temas imprescindibles en las futuras actuaciones de la banda y es todo un “pepinazo” para arrancar este trabajo, dejando claro que la banda esta más viva y en forma que nunca. La mejor noticia para este grupo es sin duda Marc Hudson: el vocalista funciona mucho mejor con el sonido de la banda inglesa de lo que lo hacía ZP Theart. Imposible no caer en el headbanging con este arrollador tema. La cosa empieza muy fuerte ¿sabrán continuar?.

La respuesta llega pronto con “Tomorrow’s King”, un tema con una melodía muy adictiva que nos recuerda a una acertada revisión del trabajo del grupo en discos como “Sonic Firestorm”. La banda británica mantiene toda su energía y velocidad pero mostrando un empaque que hasta ahora no habíamos podido escuchar en discos anteriores. Se nota mucho la mano de Bogren en el sonido final de este disco, y se agradece aún más. Pegadiza, divertida y coreable, “Tomorrow’s King” podría funcionar bastante bien como single.  “No More” mantiene el mismo esquema, siendo un tema muy propio del grupo, con unas guitarras trepidantes consiguiendo efectos poco convencionales, un pequeño pasaje a medio tiempo y una melodía bastante adictiva. Es uno de los temas más cortos y directos del disco, fácil de corear y que, creo, tendrá muchas posibilidades de pisar los escenarios en la próxima gira de la banda.

Con “Three Hammers High” el grupo le da una pequeña vuelta a su sonido, presentándonos un tema de corte mucho más épico, dándole mucho más protagonismo a la melodía, la voz y la sección rítmica en detrimento de las casi siempre omnipresentes guitarras. El corte arranca con una pequeña intro y comienza a avanzar en un potente medio tiempo con un ritmo bastante bélico, que le confieren al tema un aire de “himno” innegable. Aquí podemos disfrutar de una de las mejores interpretaciones de Marc Hudson tras el micrófono y de uno de los estribillos más memorables que la banda haya compuesto nunca. No me cabe la menor duda de que será uno de los temas más vitoreados en los próximos directos del grupo, además de ser una de sus composiciones menos convencionales dentro de su estilo y uno de mis favoritos personales.

La parte central del disco concentra dos de los mejores cortes de este plástico. El primero nos llega con el título “Symphony Of The Night” y una duración de aproximadamente cinco minutos y medio. Tras una pequeña intro con Hudson casi a capella, las guitarras se desatan una vez más y las sección rítmica acompaña, dando forma un tema que podríamos encuadrar en una suerte de “metal sinfónico con esteroides”. Es uno de los temas más llamativos del disco y posiblemente una de las composiciones mejor llevadas del plástico, consiguiendo buenas atmósferas y sin abusar de la endiablada velocidad de los guitarristas ni recargar en exceso los detalles. Excelente sección instrumental hacia la mitad del tema, rebajando el tempo y contribuyendo a potenciar la atmósfera, desembocando en un gran solo.

El segundo lleva por título “The Sun Is Dead”, cuenta con más de seis minutos y medio de duración y es una de mis composiciones favoritas en este trabajo. Es un corte verdaderamente equilibrado, con un punte-estribillo excelente y con un desarrollo en el que todos los instrumentos comparten el mismo protagonismo. El tema deja espacio de sobra para que Marc Hudson se sienta cómodo tras el micrófono y para que las guitarras de Herman Li y Sam Totman puedan dejarnos muestras de su buen hacer. Estructuralmente nos encontramos ante un corte sin demasiadas sorpresas, pero con algunos detalles interesantes. Es posiblemente uno de los cortes más difíciles de identificar como obra de DRAGONFORCE, de no ser por la sección instrumental y el solo que comienzan hacia la mitad del tema, que dan alguna pista más (aunque siguen siendo poco convencionales para la banda).  Todo un acierto que le da al disco una perspectiva extra.

Continuamos avanzando con “Defenders”, un corte mucho más reconocible para el grupo, que nos trae a la mente trabajos como “Ultra Beatdown”. Con un estribillo coreable y con una dosis de épica, el tema se centra en esta ocasión en el despliegue de las seis cuerdas, recordándonos los desarrollos melódicos más famosos del grupo. Se trata de un corte efectivo, bien desarrollado y que cumple perfectamente su función, sin llegar a sorprender ni destacar especialmente. Así llegamos hasta “Extraction Zone”, un corte marca de la casa que recupera esos sonidos “de videojuego” que la banda solía incluir en sus melodías de guitarra durante sus primeros trabajos. Originalmente se trataba de un tema dedicado a una fase muy peculiar del clásico videojuego de Nintendo Donkey Kong y fue musicalmente diseñado a ese propósito, aunque posteriormente el grupo se decidió por una lírica más seria.

El tema arranca con un riff muy potente y una batería casi en “blast beat”, para desembocar en una melodía marca de la casa a un ritmo trepidante. Un estribillo sencillo y fácil de corear y un excelente juego de guitarras convierten a este tema en un corte muy entretenido en el que, cada poco, podemos disfrutar de pequeños guiños sonoros que nos harán recordar tiempos pasados a todos los que fuimos usuarios de las famosas NES y SNES, especialmente la parte instrumental a partir del segundo minuto y hasta el solo, enteramente dedicada a los sonidos del videojuego. Curiosamente y a pesar de que el grupo ya ha hecho cosas de este estilo con anterioridad, “Extraction Zone” acaba convirtiéndose en uno de los cortes más diferentes e interesantes del plástico.

Seguidamente llegamos a “City Of Gold”, un corte bastante estándar en las composiciones de la banda y que no depara ninguna sorpresa. Esta bien estructurado, el desarrollo es coherente y las interpretaciones mantienen el gran nivel del resto del disco. Quizás lo más destacable del tema sea el solo, aunque esto no sea una novedad para DRAGONFORCE. Por último, el cierre de este trabajo lo marca una versión del clásico de Johny CashRing Of Fire”. Una elección sorprendente para la banda pero que da muy buen resultado. El grupo consigue imprimirle su propia personalidad al tema, poniendo así un gran brote para este redondo.

Maximum Overload” es, muy posiblemente, el mejor disco de DRAGONFORCE hasta la fecha y uno de los lanzamientos más interesantes del género en lo que va de año. Absolutamente recomendable.

 

TRACKLIST:

1.- The Game
2.- Tomorrow’s King
3.- No More
4.- Three Hammers High
5.- Symphony Of The Night
6.- The Sun Is Dead
7.- Defenders
8.- Extraction Zone
9.- City Of Gold
10.- Ring Of Fire

 

DRAGONFORCE son:

Marc Hudson – Voz
Herman Li – Guitarras
Sam Totman – Guitarras
Vadim Pruzhanov – Teclados
Frederic Leclercq  – Bajo
Gee Anzalone – Batería

 

Puntuación: 9/10
Discográfica: Ear Music
Autor: David Rodrigo (Coon)

<< volver a discos