Crítica
Este mes de agosto vio la luz “The great heathen army”, el nuevo trabajo de los suecos AMON AMARTH, que siguen dando caña con sus historias de guerreros vikingos. En este nuevo trabajo nos encontramos con nueve canciones nuevas (aunque la primera, “Get in the ring”, ya había sido publicada en forma de single y también había aparecido en el recopilatorio “Heathen hammer”, todo ello este año), con las cuales el grupo sigue desarrollando su sonido, aunque, desde mi punto de vista, algo falto de imaginación.
Así, frente a los sonidos agresivos a la par que frescos que nos ofrecían en discos anteriores, como en “Twilight of the thunder god”, por ejemplo, esta vez da la sensación de que el grupo ha optado por repetir los mismos clichés que ya saben que les funcionan y repetirlos hasta la saciedad, pero con menos inspiración que antes, lo que da lugar a un disco que, si bien no podemos decir que es malo, sí que podemos decir que le falta algo de intensidad. Pero, aún así, vamos a verlo con más detalle:
El disco arranca con densidad, la del inicio de “Get in the ring”, una canción que, como acabamos de decir, ya era conocida con anterioridad. Muy pronto el tema gana velocidad y contundencia, pero presenta un sonido muy típico, sin ofrecer nada nuevo que nos llame la atención. La voz de Johan Hegg suena cargada de agresividad y, por debajo de ella, las melodías de las guitarras buscan llamar nuestra atención. Su estribillo, más denso que el resto del tema, es bastante simple.
Seguimos con el tema que da título al disco, una canción que empieza con mucha potencia y que crea un atmósfera agresiva y oscura en sus primeros momentos, para luego ganar contundencia y llegar a un estribillo vagamente melódico en el que, sin embargo, lo que más nos va a llamar la atención será el sonido de las guitarras.
“Heidrun” empieza con una melodía muy reconocible y un ritmo muy potente, para luego desarrollarse con mucha contundencia y con un sonido melódico que llega hasta un estribillo que se nos queda en la cabeza a la primera escucha.
“Oden owns you all” es una canción cargada de furia y de sonido muy agresivo, con la que el grupo deja claro que lo que buscan en dar caña. Es una canción muy potente, y su estribillo es muy pegadizo.
Con un sonido muy reconocible empieza “Find a way or make one”, una canción que después se desarrolla con mucha fluidez, hasta llegar a un estribillo un tanto épico, con unos coros muy efectivos. Tiene un solo no demasiado original, pero sí muy reconocible.

“Dawn of the Norsemen” empieza con mucha contundencia y con un punteo que se queda en la cabeza desde la primera escucha. Es una canción agresiva y cañera que encaja muy bien con lo que podemos esperar de una banda como AMON AMARTH, y tiene un estribillo muy pegadizo.
En “Saxons and Vikings” colaboran los guitarristas Doug Scarratt y Paul Quinn de SAXON y el vocalista Biff Byford, también de SAXON y que, además, también colaboró en la escritura de la letra. Esta canción es un tema contundente, pegadizo y fácil de escuchar, que se queda en la cabeza desde la primera vez que lo escuchamos, siendo uno de los más reconocibles del disco y siendo incluso “comercial”. La aportación de Byff Byford es muy interesante.
Con cierta densidad empieza “Skagul rides with me”, un tema que se desarrolla con mucha contundencia y con un trabajo muy notable en las guitarras, que suenan como si quisieran llamar nuestra atención.
El disco termina con “The serpent’s trail”, una canción que empieza con mucha densidad y que luego se mantiene con esa densidad durante buena parte de su duración, aunque ganando fuerza y caña también. Es una canción un tanto tópica, pero efectiva, especialmente en su estribillo.
En definitiva, AMON AMARTH no han facturado, ni de lejos, su mejor disco. Son nueve canciones bien construidas, pero a las que, sin embargo, parece que les falta algo de inspiración, resultando un tanto tediosas y aburridas en algunos momentos. De hecho, si bien son canciones que, por separado, pueden funcionar bien, en conjunto resultan aburridas, siendo un disco que puede ser difícil de escuchar de una vez.
No es un mal disco, porque de una banda como AMON AMARTH no podemos esperar algo malo. Pero sí es un disco que no está a la altura de lo que podemos esperar del grupo, resultando totalmente prescindible y olvidable una vez que terminamos de escucharlo.
Y eso sí que me fastidia, porque esperaba mucho de este álbum.
Esperamos al siguiente…
Track list:
1. Get in the ring.
2. The great heathen army.
3. Heidrun.
4. Oden owns you all.
5. Find a way or make one.
6. Dawn of Norsemen.
7. Saxons and Vikings.
8. Skagul rides with me.
9. The serpent’s trail.
AMON AMARTH son:
Johan Hegg: Voz.
Olavi Mikkonen: Guitarras.
Johan Söderberg: Guitarras.
Ted Lundström: Bajo.
Jocke Walgren: Batería.





