Crítica
Amorphis es una de esas bandas que parecen desafiar al tiempo. Treinta y cinco años de carrera, quince discos de estudio y una constancia envidiable que pocas formaciones dentro del metal pueden exhibir. A estas alturas, cualquiera podría pensar que el grupo finlandés se limitaría a repetir fórmulas ya probadas, a vivir de rentas y a contentar a una base de fans fiel que los seguiría pasara lo que pasara. Pero no. Con Borderland, Amorphis demuestra una vez más que su historia sigue siendo un viaje abierto, lleno de evolución y riesgo, sin perder nunca su inconfundible identidad.

El primer cambio significativo ya se nota en la producción. Tras cerrar la trilogía de Under the Red Cloud (2015), Queen of Time (2018) y Halo (2022) con Jens Bogren, la banda decidió ponerse en manos de Jacob Hansen. Y el movimiento fue todo un acierto. Hansen aporta un sonido más nítido, vibrante y expansivo que da aire a cada instrumento y potencia tanto la fuerza de los riffs como la calidez de las atmósferas. El resultado es un Amorphis rejuvenecido, con más brillo y, a la vez, con más músculo.
El arranque con “The Circle” es una declaración de intenciones: melodía luminosa, guitarras envolventes y un estribillo que parece pensado para corearse en un festival a pleno sol. Un tema que suena a clásico instantáneo y que abre las puertas a un disco en el que tradición y modernidad se dan la mano constantemente.
En “Bones”, los finlandeses recuperan esa vena exótica y agresiva que ya exploraron en Under the Red Cloud, con escalas orientales y una contundencia que recuerda a sus raíces death metal. Aquí Tomi Joutsen, que cumple 20 años como frontman, ofrece una de sus mejores interpretaciones: alterna growls demoledores con pasajes melódicos de una intensidad conmovedora.
El single “Light and Shadow” sintetiza la esencia del álbum: una canción que equilibra perfectamente la dualidad entre lo pesado y lo melódico, entre lo oscuro y lo luminoso. Es pegadiza, vibrante y está llamada a convertirse en un imprescindible del repertorio en vivo.
Pero Borderland también sabe sorprender. “Dancing Shadow” es probablemente uno de los cortes más atrevidos del catálogo de Amorphis. Un ritmo casi bailable, cercano al pulso del disco rock, se mezcla con guitarras folk y un aire celebratorio que se sale de lo habitual en la banda. Imposible no imaginar la energía que desatará en directo, con el público saltando y cantando a coro.
El álbum también reserva espacio para la experimentación con “The Strange”, donde estructuras poco convencionales y giros armónicos inesperados llevan la música hacia terrenos progresivos y llenos de matices. Mientras tanto, “Tempest” baja las revoluciones y ofrece un respiro contemplativo, demostrando la capacidad de Amorphis para crear momentos íntimos dentro de su habitual grandilocuencia.
La recta final del disco es, sencillamente, apoteósica. “The Lantern” despliega un arsenal de recursos: compases irregulares, teclados psicodélicos, un solo de guitarra hipnótico y un desarrollo que mantiene la tensión hasta el último segundo. La canción homónima, “Borderland”, se erige como uno de los grandes himnos de la banda: riffs épicos, crescendos orquestales y la sensación de estar asistiendo a una invocación a los antiguos dioses de la mitología finesa. Y, por último, “Despair” cierra el álbum como solo Amorphis sabe hacerlo: un resumen perfecto de todo lo anterior, cargado de emoción, fuerza y belleza, dejando al oyente con esa sensación de plenitud que solo los grandes discos pueden transmitir.
Las letras, de nuevo a cargo de Pekka Kainulainen, exploran la tensión entre la sabiduría ancestral y los desafíos del presente. Son versos que hablan de resistencia, de espiritualidad y de la capacidad humana de encontrar equilibrio en medio del caos. Una temática que encaja perfectamente con la música, y que refuerza la identidad única de Amorphis.

En definitiva, Borderland es un álbum que no rompe con el pasado, pero sí abre nuevas puertas. Es más directo y melódico que Halo, más atrevido en algunos pasajes y, sobre todo, más vital. Amorphis sigue sonando como nadie más en la escena: son maestros absolutos de su propio lenguaje, y aquí lo reafirman con un disco que rezuma frescura, convicción y futuro.
Tras 35 años de carrera, resulta casi milagroso que un grupo mantenga este nivel de inspiración. Borderland no solo consolida su legado: lo expande, lo actualiza y lo proyecta hacia adelante. Una obra imprescindible para entender por qué Amorphis sigue siendo, a día de hoy, una de las bandas más fascinantes del metal moderno.
Un álbum majestuoso, luminoso y poderoso. Amorphis demuestra que aún tiene mucho que contar y que su viaje está lejos de terminar.
Listado de temas:
01. The Circle
02. Bones
03. Dancing Shadow
04. Fog To Fog
05. The Strange
06. Tempest
07. Light And Shadoe
08. The Lantern
09. Borderland
10. Despair
Line Up:
Tomi Joutsen – vocals
Esa Holopainen – guitars
Tomi Koivusaari – guitars
Olli-Pekka Laine – bass
Jan Rechberger – drums
Santeri Kallio – keyboards
Puntuación: 8,5/10
Discográfica: Reigning Phoenix Music




