ANTONIO MIGUEL PEREZ – LOVERPOOL

Crítica

Con “Loverpool” el canario Antonio Miguel Pérez nos presenta su sexta aventura en solitario. En esta ocasión se trata de un disco muy peculiar, en el que Antonio Miguel se ha liado la manta a la cabeza y se ha hecho cargo de todos los instrumentos y de la producción para darle vida una vez más a la música del que probablemente sea el grupo más famoso de la historia: “Loverpool” contiene diecinueve versiones de The Beatles y tres temas compuestos por Antonio Miguel para la ocasión.

Basta con escuchar los primeros compases del disco con cortes como “Something”, “Imagine” o “Hey Jude” para darse cuenta de que el canario no ha cambiado prácticamente nada del sonido original de los temas. Con este planteamiento comprendemos rápidamente que el objetivo del disco es simplemente celebrar el legado de aquel grupo que levanto pasiones por todo el mundo y que aún a día de hoy, 50 años después, siguen sonando frescos e incluso innovadores en algunos aspectos.

Con estas premisas es encomiable el valor de Antonio Miguel al lanzarse a la interpretación y recreación de la práctica totalidad de elementos presentes en estos temas (cortes como “This Boy”, “While My Guitar Gently Weeps” o “Strawberry Fields Forever” no son en absoluto fáciles) y la sinceridad con su música y sus fans, reflejada en la casi total ausencia de retoques y reajustes en la producción, ofreciéndonos un sonido transparente y sin artificios que nos da una idea bastante fiel de lo que podemos encontrarnos en directo.

Entre clásicos de los Fab Four como “Let It Be”, “Yesterday” o “The Long And Winding Road” nos encontramos con “It’s Great”, “On My Own” y “Loverpool”, los tres cortes de composición propia de Antonio Miguel, que se encuadran de forma bastante fiel en el estilo que desplegaron los cuatro de Liverpool.

Sin embargo, pese al a valentía y la sinceridad del disco, y aunque me gustaría que no fuera así, he de decir que este trabajo no me ha gustado. Más allá de sus tres temas propios (espcialmente “It’s Great” y “Loverpool”), que a mi juicio son los que mejor reflejan el nivel real de este músico, el disco solo nos muestra algunos detalles, generalmente instrumentales, y el resto se torna…digamos poco afortunado. La tarea de encarnar el trabajo de la banda británica es demasiado grande para una sola persona y eso es algo que ha quedado claro con este trabajo. También se me ha hecho bastante evidente que, ante la perspectiva de escuchar los temas de The Beatles sin prácticamente ningún cambio notable, pero con una interpretación instrumental y (especialmente) vocal notablemente inferior, prefiero tirar de los originales.

Lejos del encanto de otras versiones como las ofrecidas en el musical “Across The Universe” o en el reciente recopilatorio de “Le Cirque Du Soleil”, “Loverpool” acaba resultando un disco un tanto plano y sin demasiados alicientes una vez superadas las dos primeras escuchas.

Además, las cosas como son, la voz de Antonio Miguel, desde mi punto de vista, no encaja debidamente con los temas ni por timbre, ni por rango, especialmente cuando tiene que reproducir la voz de Lenon.

Entre lo más destacable del disco se encuentra la presencia de temas como “This Boy” o “Free As A Bird”, la sorprendente ausencia de algún representante del famoso “Sgt. Pepper” y la versatilidad instrumental de Antonio Miguel. En el lado negativo nos encontramos con alguna errata vocal (especialmente en “Hey Jude”), producida por tratar de acercarse demasiado a una tesitura y un rango que no le son para nada propios, y lírica, producto de una pronunciación un tanto cuestionable del idioma anglosajón (catastróficamente evidente en la mutación sufrida en este aspecto en “Let It Be”, que ve modificada su letra por accidente, produciendo un nuevo y casi jocoso significado en algún verso).

Cómo dije al principio hay que ensalzar la valentía y sinceridad de este artista canario, pero “Loverpool” no es un disco particularmente especial en términos musicales, y desde mi punto de vista no deja de ser más que una curiosidad para fans, cuya mejor virtud es la de devolver a nuestros días la música de aquellos cuatro genios, albergando la esperanza de que su mensaje de amor y armonía traspase generaciones y se establezca, aunque sea parcialmente, en estos tiempos de revueltas y conflictos.

Puntuación: 5,5

Discográfica: AM Recordings

Autor: David Rodrigo (Coon)

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