Aquilla – Sentinels of New Dawn

Crítica

Por fin, tras una década orbitando los márgenes del underground europeo, los polacos AQUILLA firman con Sentinels of New Dawn su obra de consolidación: un álbum ambicioso, épico y sin fisuras que convierte su particular “metal del espacio exterior” en una fuerza cósmica irresistible.

Desde su debut Mankind’s Odyssey (2022), ya se intuía que esta banda de Varsovia aspiraba a más que ser otro revival de la NWOBHM. AQUILLA sonaban a futuro, a galaxias en expansión, a ciencia ficción hecha acero. Ahora, con el respaldo del prestigioso sello High Roller Records, dan el salto definitivo: un trabajo que conjuga velocidad, melodía y un imaginario propio que los sitúa en la órbita de los grandes del heavy metal contemporáneo.

Sentinels of New Dawn arranca con un rugido sónico que parece abrir una puerta al hiperespacio. La producción —más orgánica y potente que en su debut— permite que cada instrumento respire sin perder pegada: los riffs de Kris Invader y Jaspar De Phaser son auténticos misiles sónicos, las líneas de bajo de Hippie Banzai palpitan con groove y precisión casi mecánica, mientras Pete Slammer demuestra por qué su nombre no es casualidad, con una batería que golpea como un reactor despegando.

El vocalista Captain Paradox es el alma del álbum: versátil, teatral y totalmente entregado a su papel de narrador galáctico. En temas como Technocrats’ Tyranny o Bound To Be King, alterna falsetes imposibles con un fraseo grave y autoritario que recuerda a Bruce Dickinson o Kai Hansen en sus mejores días.

Las influencias son claras —Iron Maiden, Scanner, Running Wild, incluso Helstar—, pero AQUILLA no se limitan a copiar fórmulas. Battalion 31 es un ejemplo de cómo reinterpretan el metal tradicional con un pulso moderno: un himno marcial con coros de estadio, entre el heroísmo de Sabaton y la furia de los primeros Blind Guardian. Plunder and Steel es pura velocidad espacial, mientras Mountains of Black Sleep se atreve con estructuras más progresivas, donde el bajo de Banzai adquiere protagonismo en un homenaje indirecto al mejor Steve Harris.

El disco mantiene una narrativa conceptual —la humanidad exiliada en el planeta Yvad’déra, entre piratas espaciales y tiranos tecnológicos— que, sin ser un hilo argumental cerrado, aporta coherencia y un universo propio, algo poco habitual en el metal clásico actual.

El salto de calidad respecto a Mankind’s Odyssey es evidente. El propio Peter Slammer reconocía que el debut adolecía de cierta falta de dirección; aquí, sin embargo, todo suena cohesionado, poderoso y ambicioso. Las guitarras tienen brillo y filo, las melodías están pensadas para el directo, y la mezcla equilibra claridad y contundencia sin caer en la sobreproducción.

Sentinels of New Dawn es una descarga de heavy metal puro, con el corazón en los ochenta y la mirada puesta en las estrellas. AQUILLA han conseguido lo que muchos intentan: sonar clásicos sin ser predecibles, épicos sin caer en la caricatura. Su energía es contagiosa, su técnica impecable y su entusiasmo, genuino.

Si hay justicia en el universo del metal (aunque todos sepamos que no la hay), este disco debería situar a AQUILLA entre los nombres imprescindibles de la nueva generación europea.

Listado de temas:

01 The Chronicles
02 Creed of Fire
03 Plunder & Steel
04 Mountains of Black Sleep
05 Battalion 31
06 The Curse of Mercurion
07 Technocrat’s Tyranny
08 Bound to Be King
09 The Prophet
10 Sentinel’s Fate

 

Line Up:

Captain Paradox – Main & Gang Vocals, Synths, Bağlama
Kris Invader – Lead Guitars & Gang Vocals
Jaspar De Phaser – Lead Guitars, Gang Vocals & 12-string Guitars
Hippie Banzai – Bass, Backing & Gang Vocals, Samples, SFX
Pete Slammer – Drums, Gang Vocals, Samples & SFX

 

Puntuación: 8,5/10

Discográfica: High Roller Records

<< volver a discos